
El exministro de Educación cree que Nicolás Maduro fue traicionado y que la ahora presidenta interina y su hermano Jorge Rodríguez tuvieron relación con los hechos del 3 de enero. Afirmó que el presidente Donald Trump no se habría lanzado “al vacío” sin haber planificado quién controlaría el poder y cuestionó el reconocimiento “automático” que recibieron los hermanos Rodríguez tras la operación militar estadounidense.
El ingeniero eléctrico Héctor Navarro, quien durante años perteneció al círculo cercano de Hugo Chávez, aseguró que, si estuviese en la posición de Delcy Rodríguez, renunciaría a la Presidencia encargada para permitir que la transición democrática en Venezuela comience de inmediato. Expresó que la funcionaria, así como su hermano Jorge Rodríguez, jefe de la Asamblea Nacional, ganarían el respeto de Venezuela y del mundo porque “sacrificarían lo que tienen” en función de la estabilidad, la seguridad y la tranquilidad del país. Para él, esto sería un verdadero avance hacia un cambio político.
Lo haría de esa manera: construiría la transición empezándola de inmediato, expresó en una entrevista que concedió a El Nacional en uno de los pasillos de la Universidad Central de Venezuela.
Navarro ocupó varios cargos en el gobierno chavista, entre ellos los de ministro de Educación y de Energía Eléctrica, y formó parte de la directiva del entonces poderoso Partido Socialista Unido de Venezuela. Tras la llegada de Nicolás Maduro al poder en 2013, fue apartado de los cargos que ocupaba y expulsado de las filas de esa organización política que fundó Chávez.
El exfuncionario, convertido en una de las voces críticas de la revolución bolivariana de la que formó parte, expresa dudas sobre la captura de Maduro durante la incursión militar estadounidense del 3 de enero. Afirmó que el exlíder socialista fue traicionado y sospecha que los hermanos Rodríguez tienen algún tipo de relación con esos hechos. Para plantearlas, recordó un principio recurrente en la saga de Sherlock Holmes y en la obra de Agatha Christie: “¿A quién beneficia el crimen?”.
Aclaró, sin embargo, que no está en contra de que Maduro esté preso, sino de que permanezca en una cárcel en Nueva York y no en Venezuela, aunque reconoció las deficiencias de la justicia venezolana. Asimismo, criticó que el presidente estadounidense Donald Trump haya “designado” a Delcy Rodríguez como presidenta interina y tenga participación en las decisiones políticas que se toman en el país.
Para Navarro, los Rodríguez y Diosdado Cabello son aliados del “enemigo” de Venezuela.
—¿Cómo interpreta la Venezuela que ha surgido después del 3 de enero?
—La crisis actual de Venezuela no comienza ni siquiera con el secuestro de Nicolás Maduro, ya la crisis estaba instalada en el país, de tal manera que Maduro es un factor importante de la crisis. El ambiente permisivo hacia la corrupción, sin duda, es un factor importantísimo de la crisis. Lo que se ha ido descubriendo cada vez más: los negocios de la corrupción dentro de Pdvsa, que es nuestra mayor y más importante fuente de recursos. Y resulta que lo que se descubrió en Pdvsa fue un gran entramado de corrupción. Ahorita están presos Tareck el Aissami y otros más de la directiva de Pdvsa; sin embargo, los venezolanos ni nos enteramos de qué pasó con esos reales, miles de millones de dólares que fueron reconocidos por el gobierno venezolano. Hay una oscuridad total, opacidad, no hay transparencia sobre la información que deberíamos tener los venezolanos porque, al final, la democracia debería ser eso. Lo fundamental de la democracia es que haya transparencia para poder hacer contraloría social, que nos corresponde a todos. A la sociedad le corresponde hacer esa contraloría porque es dinero de todos y debemos responder y hacer que otros respondan por ese dinero. Entonces, es una crisis que viene desde mucho antes de simplemente la captura o el secuestro de Nicolás Maduro, que es parte de esa crisis. No es que él sea el responsable absoluto de la crisis, pero él es parte de esa crisis. Dentro de la crisis hay una crisis de tipo financiero, estos problemas de los que estamos hablando, lo cual es importantísimo, pero hay también una crisis ética, moral. ¿Quién da el ejemplo? ¿Quién es el modelo a seguir por la sociedad? ¿Cuáles son los modelos de gente en los cuales la sociedad se puede reflejar? Al final, como hay tanto ladrón, tanto malandro en esferas importantes del poder, la gente empieza a pensar que todo el mundo es un ladrón y que todo el que llega ahí es un ladrón, casi de forma automática. Ya ser un funcionario público es el estereotipo del ladrón. Y si tú me dices a mí que piense en un funcionario público pienso en Tareck el Aissami o en Rafael Ramírez, que vive como un magnate en Europa. ¿Y de qué vive? ¿De qué vive Rafael Ramírez? De lo que se robó.
—¿El 3 de enero no pudo haber sido una oportunidad para destrabar esa crisis en Venezuela Después del 28 de julio de 2024 sucedieron hechos de persecución y detenciones que impidieron que la situación política, económica y social mejorara.
—Claro. El problema ahora es que un país no puede poner su destino en manos del gobierno de otro país.
—¿Cómo se controla eso?
—Internamente tiene que hacerse. Yo no estoy en contra de que Nicolás Maduro esté preso, lo que digo es que debería estar preso en Venezuela porque nuestra justicia no puede estar en manos de quienes no creen en la justicia. ¿Quién no cree en la justicia Trump. Él se frotaba las manos pensando en la riqueza de Venezuela, que ahora se la agarraron.
—En Venezuela la justicia es cuestionable. Imaginarse a Maduro detenido en Venezuela es prácticamente imposible. Al menos con el sistema de justicia vigente.
—El problema está allí. El problema es que todo se ha descompuesto de tal manera que ahora tú dices: ¿por qué acudir a Estados Unidos y no a China, o a Rusia, o a Francia Nosotros no se lo pedimos a Estados Unidos; ellos se metieron aquí porque nos consideran el patio trasero. Aquello de que Venezuela es el estado 51 de Estados Unidos, como llegó a decir sobre Canadá y Groenlandia… Y Trump se ha peleado con esos gobiernos, con este no. Porque el gran problema con este gobierno es que, en el mismo momento en que Trump se llevó a Nicolás Maduro, designó a Delcy Rodríguez. ¿Quién le dio la posibilidad de designar a Delcy Rodríguez?
—¿Delcy Rodríguez estuvo detrás de la captura de Maduro? No existen pruebas públicas, pero se ha informado que los hermanos Rodríguez negociaron con el gobierno de Estados Unidos.
—Hay un principio de las novelas de Sherlock Holmes y Agatha Christie: ¿a quién beneficia el crimen? Te preguntas a quién beneficia el crimen y por ahí están los tiros. Lo primero que hace un investigador de un crimen es pensar: ¿a quién beneficia el crimen? Fue automática la designación de los dos hermanos, no de uno solo; porque Jorge Rodríguez estaba en la Asamblea Nacional y a Trump, sabiendo quién la controlaba, le convenía, con Delcy Rodríguez de presidenta encargada mientras cumple el plan de transición que él tiene. ¿Qué significa ese plan de transición? Significa, y esto es importante en lo político, unas elecciones que conduzcan para darle legitimidad a la persona electa. ¿Y quién va a ser electa Yo tengo la respuesta. Si en este este momento haces una elección en Venezuela, ¿quién gana
—¿Quién dice que puede ganar?
—María Corina Machado. María Corina Machado no es la representante de la burguesía y de los empresarios en Venezuela, no. Ella es la burguesía y los empresarios, y ese es el proyecto de Trump. Ese es el proyecto del imperio. Porque quieren que nosotros seamos un Estado Libre Asociado como Puerto Rico, o más allá de eso, un estado de la unión. Y Trump no lo oculta. El gran problema que tiene Trump es que sus días están contados. Físicamente están contados, porque es un hombre de 80 años con graves problemas de salud, no va a aguantar mucho. Pero además porque ya su espacio político se ha ido restringiendo y ya las elecciones de medio término que vienen en noviembre las va a perder. Todas las encuestas en Estados Unidos apuntan a que él no gana la elección ni de broma, pero va a perder escandalosamente en todas las gobernaciones y la senaduría para controlar el Congreso, y después del Congreso le van a abrir un expediente por la Enmienda 25. Él saldrá del poder. Entonces vendrán otros factores menos agresivos, pero eso no significa que no vayan a estar interesados en los negocios, cuidado. Estados Unidos es un país capitalista desarrollado y va a estar interesado en los negocios, y en explotar el petróleo y las riquezas de Venezuela, pero no por la vía militar, que es como lo está haciendo Trump. Se metió y punto. Eso es sospechoso, a mí me llama la atención. ¿Qué pasó cuando se llevaron a Maduro? La única respuesta armada de Venezuela fueron fusiles de treinta y tantos cubanos y ciento y pico de venezolanos, que los mataron ahí, y uno o dos helicópteros que recibieron impactos de bala de fusil, pero ni un misil disparado contra un helicóptero norteamericano.
—¿Hubo una negociación o traición?
—Y traición. Porque la principal función de un soldado es defender al país y resulta que entraron los helicópteros armados de otro país, se llevaron al comandante en jefe de la Fuerza Armada y no hubo respuesta. Después salió la información de que se dieron unas órdenes, pero obviamente hubo una traición. Si fue simplemente un error de cálculo, el oficial responsable de ese error de cálculo debía estar preso, sometido a un consejo de investigación, porque no puede ser que se equivoque de una manera tan flagrante.
—Vladimir Padrino López, que sigue siendo ministro pero de Agricultura.
—Ahí están las respuestas. Esa puede ser parte de la respuesta. Pero de que hubo una traición, hubo traición. Ahora, con esto insisto: no estoy defendiendo a Nicolás Maduro, de ninguna manera. Es altísimo responsable de la grave crisis de Venezuela y siempre lo he dicho: no hay nadie que haya hecho un trabajo más importante para la CIA, hablando de antes del 3 de enero, que Maduro. Porque antes en Venezuela la gente apoyaba masivamente a Chávez y al socialismo, y Maduro acabó con eso. Maduro dinamitó las bases de eso.
—¿Cómo está el chavismo en este momento?
—¿Quiénes son los chavistas? Porque el que se haya metido a ministro o a cualquier función pública y de la noche a la mañana haya aparecido con un realero, ese no es chavista. Es un bandido. El que es chavista originario creía en las cosas de Chávez. Como tuve contacto directo con Chávez sé cómo dormía en Miraflores. Una camita, una biblioteca —porque él era fanático de los libros; si le prestabas un libro a Chávez, no te lo devolvía. Los clasificaba como una biblioteca porque era un fanático lector—, una mesa de noche, una mesita y así vivía Chávez. Estuve varias veces ahí y esa era una enseñanza. Lamentablemente, él se equivocaba con la gente, como me lo confesó, pero ese era Chávez, el verdadero. Eso es chavismo. El chavismo que se vincula al pueblo, que no se roba los reales del pueblo, que está pensando en el pueblo. Entonces, ¿cuáles son los chavistas? Creo que hay una crisis en los factores de poder de este gobierno que no tiene nada que ver con Chávez. Lo que está pasando en este momento trae graves problemas a lo interno de eso que se ha denominado chavismo, que son simplemente los factores de poder internos de este gobierno.
—Se fracturaron.
—Sí, claro.
—¿Qué ha pasado desde el 3 de enero?
—Un factor importante era Nicolás Maduro y los negocios alrededor de él y de su hijo (Nicolás Maduro Guerra). Todo el mundo lo sabe, es un secreto a voces. Ese elemento de poder que le da cohesión en torno al poder y a los negocios se perdió. Está todo fracturado. Y es lógico que esté así porque, ahora, ¿qué es lo que tiene que ocurrir? Si hay una elección en este momento, ¿quién gana Obviamente no va a ganar ninguno de los posibles candidatos de Nicolás Maduro o de los factores de poder actuales.
—¿Y del chavismo que usted dice que queda
—Está muy disminuido. Lo que digo del chavismo que queda son ideas del chavismo y alguna gente marginada. Yo me considero un chavista genuino. Soy un chavista. Chavista soy yo; los demás no son chavistas. Cuando digo los demás, ni es Nicolás ni el grupo de Nicolás Maduro, que no tienen nada que ver, ¡nada que ver!, con Hugo Chávez desde el punto de vista ideológico, político, conceptual. Nada que ver. Y los hermanitos Rodríguez, menos todavía. Diosdado Cabello, nada que ver con eso. En fin, todo eso está desmoronado y trae como consecuencia que las bases del Partido Socialista Unido de Venezuela estén desorientadas y desmovilizadas. Cuando se llevaron a Maduro, ¿hubo manifestaciones masivas aquí en Venezuela Del PSUV, que era un partido organizado, armado posiblemente, según lo que se ha dicho, ¿hubo grandes manifestaciones? ¿Pero qué pasó? Se llevaron al que se supone que dirigía el partido, el heredero de Chávez, ¡y aquí no pasó nada! No solamente no hubo respuesta militar, sino que tampoco hubo una respuesta política, una manifestación grande, movilizaciones del partido. ¿Los colectivos se movilizaron? ¡No! ¡No pasó nada! ¿Qué pasa ahí?
—¿Y si le hubiese tocado a usted asumir la presidencia interina
—No aceptaría. Como uno fácilmente pudiese pensar: “Señor, usted a mí no me designa”. En todo caso, acudo al partido y que el partido me designe. Usted es un funcionario de un gobierno extranjero que, además, toda la vida, desde el Libertador para acá, ha estado interesado en Venezuela. La doctrina Monroe, que el propio Libertador señaló. El Libertador escribió contra los Estados Unidos, antes de 1830. Yo no hubiera aceptado. “Usted a mí no me designa porque usted es un emperador o un gobernador de un país extranjero y nosotros aquí tenemos nuestras leyes. Usted a mí no me designa”. Como digo, hubiera preferido reunirme con el partido en una situación como la que estaba. Si de legitimidad se trata, hay mucha más legitimidad haciéndolo por la vía del partido o por la vía de un club de bolas criollas de Venezuela que siendo designado por Trump. ¿Cuál es la legitimidad que puede tener un gobierno designado por Trump? No puedes tener ninguna.
—Legitimidad tampoco había antes del 3 de enero.
—Desde luego. Pero en una situación de invasión o como esta… la idea no puede ser: nos llevamos a Maduro y entonces el país queda acéfalo. Entonces lo designo yo, que fue la maniobra de Trump: “He designado a Delcy Rodríguez”. Y uno se preguntaría ahí: ¿de dónde la conocía ¿Quién le recomendó a Trump el nombre de Delcy Rodríguez? Hay que preguntarse eso. Esa es una pregunta que tenemos que hacernos todos.
—Previamente habían salido reportajes en medios estadounidenses que presentaron a Delcy Rodríguez como una figura “pragmática” para la transición.
—Ese es el tema. Por eso lo planteo como una interrogante. Obviamente había una preparación, un preparativo. Trump no se iba a lanzar al vacío. Tenía que saber de quién estaba hablando. Entonces, hay todo un plan. Creo que Trump está interesado en unas elecciones que le den legitimidad a la persona que va a ser electa, que él sabe quién es, tú sabes quién es y yo sé quién es, dadas las condiciones actuales de Venezuela. Él necesita que los negocios prosperen en Venezuela. Trump es un empresario y necesita que aquí haya paz. Para que los negocios prosperen en Venezuela se requiere paz, que no estemos en guerra ni peleando, que la gente confíe en ese gobierno que será electo. Por eso es que Trump no está precipitándose en la elección.
—¿No duda de que María Corina Machado ganará esa elección?
—Primero, ella está empeñada en eso. Segundo, tiene bastante apoyo interno, de todo lo que es la alta burguesía venezolana. Y tercero, tiene una gran capacidad mediática y los mismos medios la están ayudando. Además, en una situación como esta, con un pueblo desesperado por tener alguna solución, porque los hospitales no funcionan, las escuelas no están funcionando, los servicios públicos no sirven para nada. La seguridad misma no sirve para nada… ¡y se están robando los reales! Ojo, dicho por el propio el gobierno. Y ahora, por si fuera poco, el Banco de Inglaterra ya no funciona como un banco donde tú pones los reales y los reales son tuyos. Ahora el Banco de Inglaterra decide que esos reales no son de Venezuela, sino de Trump. El oro que tenía Venezuela allá. Descarado. Un banco como el Banco de Inglaterra, de esa magnitud, decide entregar los reales al gobierno de Venezuela. Es del gobierno de Venezuela, no de Delcy Rodríguez. Del gobierno de Venezuela, vale decir, de los venezolanos. Lo menos que podía hacer decentemente era: esa plata está allí hasta que un gobierno legítimo de Venezuela la reclame. Del resto, no lo reconocemos.
—Es parte de la negociación.
—Es parte de la negociación, aunque probablemente Delcy preferiría que se lo entreguen a ella. Al final, lo que pasará es que cuando vengan de visita los representantes del gobierno norteamericano a Venezuela, Delcy Rodríguez hasta les pondrá la Orden del Libertador; como los ha recibido: “Bienvenidos”, “Tómense un cafecito con nosotros”, “Un besito por aquí”. Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez recibieron a todos los funcionarios norteamericanos. ¡Hasta al director de la CIA recibieron.
—¿Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello son ahora los grandes enemigos de Venezuela
—O aliados del enemigo. Obviamente, aliados del enemigo, sirviendo al enemigo. De hecho, Delcy Rodríguez fue designada por el jefe del enemigo. Y ahora, esta señora Dinorah Figuera fue designada precisamente por Donald Trump, que es el enemigo. Obviamente es funcionaria del enemigo. Y Delcy fue designada por el enemigo. ¿Qué más se puede decir?
—¿Le parece oportuno este proceso de negociación? ¿Ve probable que este mecanismo conduzca a una transición democrática Los 180 días del interinato de Delcy Rodríguez ya vencieron?
—Estoy de acuerdo en que tiene que ser un mecanismo de negociación, pero lo que no veo es respaldo popular. La legitimidad de un proceso de esta naturaleza viene dada, entre otras cosas, por la participación popular. ¿Cómo garantizar una participación popular genuina ¿Los sindicatos están participando? ¿Se les ha llamado para opinar sobre esto? Las imágenes sobre las últimas reuniones de la Asamblea Nacional, el Hemiciclo vacío, son reveladoras. Son unos poquitos los que están participando. Esa mesa de negociación está integrada por unos poquitos. ¿Y por qué Dinorah Figuera ¿Porque fue electa en 2015? Me podían haber llamado a mí, porque yo fui electo en los 90. No estoy interesado, por cierto, en absoluto. Pero, ¿por qué Dinorah Figuera ¿De dónde tiene legitimidad? ¿De aquel CNE? En ambas elecciones de la Asamblea Nacional, tanto la de Jorge Rodríguez como la de Dinorah Figuera, hubo denuncias sobre fraude en las elecciones. Si tenían razón unos, tenían razón los otros y estaban denunciando al CNE, y después, por carambola, entra en la denuncia el Tribunal Supremo, que de alguna manera ratifica la cuestión buscando darle legitimidad a eso. Repito: la última Asamblea y la del 2015 denunciaron al otro factor como fraudulento. O sea, están ahora decidiendo el futuro de Venezuela dos factores que se denunciaron originalmente ellos mismos como fraudulentos.
—Jorge Rodríguez le dio la mano a Dinorah Figuera luego de haberla acusado del robo de activos venezolanos y amenazó con quitarle la nacionalidad.
—¡Claro! La dificultad de entender la legitimidad que pudiera tener es evidente, y por eso el pueblo llano no les cree. Es lógico que no les crea y que las bases del PSUV estén cansados de ellos. ¿En quién pueden creer? Las contradicciones son tan evidentes y tan grandes, empezando por una contradicción fundamental: ellos denunciaron los robos de Pdvsa y no hicieron más nada. Antes de eso —y fue lo que justificó la apertura del expediente en mi contra en la Dirección Nacional del PSUV— hablé de la gestión de Cadivi y la entrega de los dólares a empresarios de maletín. Porque esa fue la denuncia en Cadivi que hizo la ministra Edmée Betancourt y que hizo el ministro Jorge Giordani. Ellos denunciaron la corrupción en Cadivi. Eran empresas a las cuales se les entregó plata, dólares, con nombre y apellido. ¿Se ha sabido de algún preso, de una investigación o de unos reales recuperados? Sobre eso no hay nada. Hay una gran complicidad en la cual el pueblo no puede creer. El pueblo no le ve legitimidad a quienes están ejerciendo el poder, simple y llanamente.
—¿Confía en que este proceso dará resultados después de tantos procesos de negociación fallidos?
—No han sido genuinos, pero el problema es que la tranca del juego está en un pueblo que no les hace caso. La legitimidad tiene que ver con la confianza del pueblo. El pueblo no tiene confianza y no tiene por qué tenerla en este momento. La confianza no la han construido, la han destruido. Eso hay que construirlo. Se construye día a día, demostrando voluntad en contra de la corrupción, voluntad por la mejora de los servicios públicos. Eso es parte de la desconfianza que se ha generalizado en el pueblo de Venezuela, y cuando digo el pueblo de Venezuela también me refiero, por supuesto, al pueblo chavista, al chavista originario, al pueblo base. El pueblo que inicialmente se metió a tratar de organizar las cosas, pero que después fue frustrado con los negocios, las bolsas CLAP. Todo el mundo se metía en las filas del CLAP y se anotaba en las listas del CLAP y, coño, ¿quién lo manejaba Un tipo que todo el mundo sabía que era un ladrón. Todo el mundo sabía que era un ladrón.
—Álex Saab.
—Todo el mundo lo sabía.
—Entregado finalmente a Estados Unidos.
—Entregado finalmente a Estados Unidos porque Estados Unidos lo estaba reclamando. Así serán los negocios de Álex Saab. Algo pisó él por ahí, algún pie pisó por ahí, y dejó una mugre quién sabe dónde, porque el tipo era internacional, estaba metido en todo. Pero aquí le abrieron las puertas. ¿Por qué? Porque era parte del negocio. Les hacía falta porque es un cómplice más, por eso insisto en que el tema de la legitimidad popular nace de la confianza. Un líder se puede ganar la confianza o puede destruir la confianza. Creo que hay problemas gravísimos de cohesión social que influyen sobre temas como la solidaridad, la respuesta por la conciencia de la soberanía que es algo fundamental desde el punto de vista del país. La conciencia de la soberanía es fundamental, y eso lamentablemente lo están sacrificando.
—¿Cuál es su apreciación de la renovación del Tribunal Supremo de Justicia
—Es muy importante, pero me pregunto: ¿la forma en la cual se va a seleccionar a los jueces que van a ser parte del nuevo TSJ está exenta de maniobras y de compras? Son los diputados de las dos asambleas los que se van a poner de acuerdo para designarlos, ¿verdad? Entonces, ellos, cuya legitimidad está comprometida, altamente comprometida, van a designar a los jueces que, a lo mejor, si se designaran correctamente, tendrían que juzgarlos a ellos. ¿Entonces a quién van a designar? Ahora, sé que en las universidades hay gente preparada y honesta en el área legal y del derecho, constitucionalistas de altísimo nivel. ¿Por qué no se deja que las universidades los designen o postulen a los candidatos? ¿Van a postular ellos entre los grupitos de ellos?
—Tengo entendido que la sociedad civil va a tener la posibilidad de participar en el proceso.
—La profundización de la democracia es fundamental. Por una vía o por la otra, pero es fundamental. Democracia es el gobierno del pueblo. Esas decisiones que son fundamentales tienen que ser tomadas con la mediación popular, la mediación de la gente, del que esté en la calle, del trabajador, de los maestros, de los docentes, de los médicos, del que está viviendo la vida. No el funcionario que ha sido designado y que le debe su puesto a quien lo designó. Me refiero a los diputados porque no fueron electos a estas alturas; no fueron electos porque fueron denunciados por los otros diputados como fraudulentos. Pero si me preguntas por el camino, tiene que ser de ese tipo. Lo que pongo en duda ahora es la legitimidad de los actores que van a construir el camino. Empezamos mal, porque ha sido Trump quien ha dicho “es esto, esto y esto”. ¿El plan lo han esbozado quiénes? Trump, Marco Rubio y creo que (el vicepresidente estadounidense) JD Vance. ¿Se puede confiar en una designación de esa naturaleza Pregunto.
—A partir de ahora, ¿qué decisiones se deberían tomar en Venezuela para concretar efectivamente la transición democrática Se ha dicho que el proceso para la renovación del CNE comenzará en diciembre.
—Bueno, no sé si para diciembre, pero tiene que haber elecciones en algún momento.
—¿Qué se debe hacer primero?
—Designar el CNE y designar el Tribunal Supremo de Justicia, porque son dos obstáculos que van a estar en el medio ahí. Si no son legítimos y si la gente no confía en ellos, se pierde todo. Eso es fundamental. Ahora, ¿con qué mecanismo? Ese es el tema. No puede ser simplemente producto del acuerdo de unos partidos o de grupos de partidos. La mediación popular tiene que estar ahí. En todo caso, que los partidos sirvan como organizadores, pero que no designen ellos. No es una tarea fácil porque tenemos un problema cultural detrás: costumbres, corruptela y negocios que están de por medio. Mientras eso esté de por medio, mientras la plata esté de por medio, no va a funcionar la sociedad porque deja de ser democrática. Si el que toma las decisiones es el que tiene los reales, se pierde la sinceridad de la democracia. Ya no es democracia.
—Estábamos hablando de la posibilidad de que María Corina Machado o cualquier otro candidato gane unas presidenciales. Si eso sucede ¿confirmaría que el chavismo se acabó?
—Tengo la sospecha de que ya se acabó. Ojo, el Partido Socialista Unido de Venezuela, no el chavismo como una idea. Yo creo que el PSUV se acabó, es un cascarón vacío, y a las evidencias me remito. Que convoque a una gran manifestación en Caracas para demostrar fuerza a ver qué pasa. Sería interesante verlo, ¿verdad? Ahí es donde los partidos se miden. Los movimientos se miden en la calle. En la última campaña política de Chávez las concentraciones fueron gigantescas. Para Chávez era difícil separarse de la gente, de las masas. Entonces creo que el PSUV es un cascarón vacío. ¿Cuál es la existencia del PSUV como partido de gobierno? Se supone que es el partido de gobierno, ¿o no? A estas alturas no. El gobierno lo constituyen Delcy y el hermano.
—Y Diosdado Cabello.
—Y Diosdado Cabello también. Importante, menos mal que lo recordaste. Y Diosdado. ¿Cuál es el factor de gobierno? ¿Cuál es el gobierno y la relación del gobierno con lo político?
—Diosdado Cabello ha sido señalado como parte de la estructura de represión en Venezuela. ¿Por qué mantiene tanto poder, a pesar de todo lo ocurrido y de la recompensa que pesa sobre él?
—Esa pregunta hay que hacérsela hasta a Trump. ¿Qué cosas sabe Diosdado Cabello? ¿De quién sabe cosas Diosdado Cabello? Hay que preguntárselo.
—¿Qué tienen que hacer ahora Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez, ocho meses después de la captura de Nicolás Maduro y mientras avanza el plan de tres etapas de Estados Unidos? Se ha especulado que estarían preparando su salida del país. ¿Qué hay de cierto en eso?
—Hay que preguntarse eso. Esa es una pregunta legítima. Porque el problema es que el mundo se les va haciendo chiquito. El mundo se les va haciendo cada vez más pequeñito. Es fácil, Venezuela se les hace pequeña, pero es que el mundo también se les hace pequeño. Sobre todo, insisto, en Estados Unidos, donde hay una recompensa sobre las cabezas de varios de ellos. Tú mencionabas a Diosdado Cabello.
—Vladimir Padrino López…
—Y él se está mimetizando. Se dejó la barba y además ocupándose de las matas, de la agricultura. Se está lavando la cara. Tomando en cuenta esa mimetización que está ocurriendo ahora en la sociedad, ¿hacia dónde podría evolucionar esto y con quién? Te digo, a lo mejor por mi formación, por mi forma de ser, por mi experiencia, aun en las condiciones actuales, si yo fuera Jorge Rodríguez o Delcy Rodríguez, renunciaría. Renunciaría para abrir paso a alguna de esas figuras que toda la sociedad respeta. Un intelectual, por ejemplo, que se sepa que no está contaminado absolutamente con nada de corrupción; un escritor, un poeta, que esté dispuesto a sacrificar unos meses de su vida en función de darle estabilidad al país, para que funcione una designación del Tribunal Supremo de Justicia, una designación del CNE, para que funcione. Funcione en el sentido de democracia, de apertura, de equilibrio. Yo lo haría de esa manera. Yo construiría la transición empezando la transición de inmediato. Y te digo, ellos dos ampliarían su mundo porque con una decisión de esa naturaleza se ganan el respeto no solo en Venezuela, sino el respeto mundial porque estarían sacrificando lo que tienen en este momento en función de la estabilidad, la seguridad y la tranquilidad del país. Eso sí sería una verdadera apertura en función de una transición hacia la democracia. Creo que eso es posible, y creo que en otros momentos de la historia de Venezuela eso ha ocurrido. Se puede conseguir, y cuando digo un intelectual, no estoy hablando de Mario Silva, por favor.
— No faltaba más.
—Se pueden conseguir ejemplos: hombres o mujeres que hayan dedicado su vida a un trabajo con la sociedad y que no haya tacha de ninguna naturaleza con respecto a su honorabilidad. No que, de la noche a la mañana, tengan una mansión, negocios u otro tipo de cosas.
—Decía que se define como un chavista original y que cree en los ideales de Chávez. ¿Cómo se siente al ver lo que ha ocurrido en la última década
—Me siento con un dolor profundo. Porque cuando uno se mete genuinamente en estas cosas, no por llevarse unos reales de un ministerio, sino porque uno cree en eso, tiene que dejar apartadas muchas otras cosas. Hasta cierto punto, la familia, con dolor. Afortunadamente, Maduro me liberó de eso. Le agradezco esto a él, que me haya sacado de ahí. El primer ministro de Chávez que salió cuando entró Maduro fui yo. Inmediatamente después salió Jorge Giordani. Pero el primero fui yo. Y botado. Y se lo agradezco porque no hubiese podido trabajar como ministro de él ni de nadie; no podía ser el ministro de un bandido. Simple y llanamente. Para mí, Nicolás Maduro era un bandido, en esa calificación tiene razón Trump. En lo que no le doy la razón es que se lo hayan llevado, porque (Trump) no es el supremo electo sobre la Tierra. Hay tribunales naturales.
—¿Cuál debe ser el destino de Maduro? Está acusado de narcotráfico.
—Eso están tratando de enredarlo porque se cae la causa en Estados Unidos, pero si hay una cosa clara para los sectores de poder en Estados Unidos es que Maduro es un bandido. Recuerda que la maniobra contra Venezuela no empieza por sacar a Maduro. Eso viene de antes con la ocupación del Caribe, el bombardeo de lanchas, y eso fue creando el ambiente para la invasión. En Estados Unidos ha habido un convencimiento de que Nicolás Maduro es un narcotraficante y si tú me preguntas si hay una relación entre la familia de Maduro, incluyendo los sobrinos de Cilia, con el narcotráfico, obvio. Y a través de una negociación de gobierno a gobierno, Estados Unidos los liberó porque Venezuela soltó a un narcotraficante importante que Estados Unidos quería juzgar, y nosotros los queríamos (a los narcosobrinos) para ponerlos en libertad, porque son los sobrinos de Cilia. Esa es una realidad, y de eso hay conciencia en el Pentágono. No creo que vaya a ser fácil para el gobierno o los factores de poder de Estados Unidos liberar a Nicolás. Después de todo lo que han dicho de él, no va a ser fácil. Ellos de eso se cuidan. Tendría que ser consecuencia de una entrega descarada, pero la entrega descarada ya se dio; ahora los reciben ( a los funcionarios estadounidenses) y les dan besitos. Agárrate ese trompo en la uña. Me imagino que le van a dar la Orden del Libertador al gerente del Banco de Londres por habernos quitado los reales. No creo que la tenga fácil Nicolás Maduro, y a Estados Unidos eso no le importa porque no ha habido ni siquiera una manifestación. ¿Quién reclama a Maduro? Si no lo reclaman ni desde el partido.
Luis De Jesús – El Nacional
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