*Más allá de los escombros. Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez.
El dirigente político afirmó que la tragedia sísmica evidenció no solo la fragilidad de la infraestructura nacional, sino también el colapso institucional tras años de destrucción y saqueo.
El dirigente político venezolano Omar González Moreno aseguró en una entrevista televisada que el devastador terremoto que golpeó a Venezuela deja una lección dolorosa pero inevitable, más allá de la indispensable reconstrucción de lo material.
A su juicio, la tragedia dejó expuestas fracturas mucho más profundas que las grietas visibles en edificios y demás infraestructuras.
El drama que hoy vive Venezuela no se mide únicamente en estructuras colapsadas, víctimas fatales o miles de damnificados. También se mide en el colapso de nuestras instituciones, en la erosión de la confianza pública y en la destrucción progresiva de la República, expresó.
González Moreno sostuvo que la emergencia actual reveló hasta qué punto el país fue despojado de capacidades esenciales para proteger a su gente.
Un país no colapsa solo cuando cae un edificio. Colapsa cuando sus hospitales no responden, cuando sus sistemas de rescate son insuficientes, cuando sus organismos de emergencia están debilitados y cuando el ciudadano se siente solo ante la tragedia.
Señaló que, una vez superada la fase crítica de rescate y atención inmediata, Venezuela deberá afrontar un desafío histórico mucho mayor.
Cuando pase la emergencia habrá que reconstruir edificios, sí. Pero también habrá que reconstruir el gobierno, sus instituciones, la confianza y la propia República. Habrá que reconstruir la idea misma de país.
El dirigente político subrayó que esa reconstrucción exige un liderazgo legítimo, transparencia, instituciones sólidas y una visión nacional orientada al bien común.
No se trata solo de levantar paredes. Se trata de recuperar el sentido de nación, de restablecer la confianza entre ciudadanos e instituciones, y de devolverle al venezolano la certeza de que el Estado existe para protegerlo y no para abandonarlo.
Finalmente, destacó la respuesta solidaria de los ciudadanos como el mayor signo de esperanza.
En medio del dolor, el pueblo venezolano volvió a demostrar su grandeza. Cuando fallan las estructuras del poder, emerge la solidaridad de la gente. Allí está la semilla de la Venezuela que habrá que reconstruir.
Nota de Prensa.
