Venezuela durante mucho tiempo mantuvo los precios de los combustibles (Gasolina, Diésel Gas), con los estándar más bajos del mundo, consecuencia de una apreciación errada, derivada de una opinión mayoritaria que se basa en premisas discutibles: Venezuela tiene las reservas de gas y petróleo, entre las mayores del mundo, llegó a producir 3,5 millones diarios de petróleo y en algún momento Pdvsa se ubicó entre las empresas petroleras más importantes del mundo, además después de la nacionalización durante el 1er gobierno de Carlos Andrés Pérez y luego con las reformas de Hugo Chávez, el petróleo es nuestro.
“Lo Lógico”, según la creencia generalizada es que sea barato o gratis para todos los venezolanos, obviaron que la era de las piedras no se acabó precisamente porque se acabarán las piedras que, nada dura para siempre, que se requiere inversión, talento humano, gerencia eficaz, innovación permanente y constituir un fondo de estabilización macroeconómica para evitar la enfermedad holandesa y los vaivenes de un mercado volátil.
Obviamente muchas cosas han cambiado desde los eventos sobrevenidos del 03/01/2026 que, derivaron en la designación de Delcy Rodríguez como presidente encargada por la administración de Donald Trum (EEUU) y la aprobación mayoritaria por la asamblea nacional (2025-2030) de una revisión que, generó cambios importantes en la legislación petrolera de Venezuela. Además de hechos derivados de la crisis institucional y humanitaria que se generó en el país. Los grandes problemas estructurales, en las áreas de la producción, refinación, comercialización de la estatal Pdvsa y las grandes debilidades logísticas y financieras que presentó la empresa estatal, la llevaron a una condición deficitaria y la que fue durante mucho tiempo el principal proveedor de recursos para el estado y por ende para todos los venezolanos, dejo de serlo.
Los combustibles son un bien especial (escaso y caro) después de los hechos acaecidos recientemente en Irán y como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz y los conflictos bélicos que escalan peligrosamente en el medio oriente y que desestabilizan los precios de los combustibles en todo el planeta. Venezuela otrora, uno de los productores de crudo más importantes del mundo, presenta muchos problemas para recuperar plenamente su anterior producción petrolera (3,5 millones de barriles diarios) y con muchas dificultades ronda apenas el millón y medio de barriles diarios
Problemas conexos, políticas, déficits estructurales, variables geopolíticas, y la actual condición de país paria, de la nación que fuera en el pasado el mayor ejemplo de progreso y democracia en América Latina, sus graves problemas económicos y dificultades para acceder a las enormes inversiones requeridas, superar su condición de default y la necesaria renegociación de su elevada deuda externa, poder resolver efectivamente los problemas en su sistema financiero, reducir el encaje legal, la brecha cambiaria, revertir la fuga de cerebros y un largo etcétera.
El Subsidio regresivo de los combustible (generalizado, no diferenciado, sólo el 67% de los venezolanos tiene carro propio, si bien se expandió el número de motos en Venezuela, la instrumentación poco transparente y eficaz del subsidio a los combustibles generó muchas distorsiones y posibilitó numerosas irregularidades, además de por ser el combustible (Gas, Gasolina, Diésel), artículos preciados y escasos, lo cual combinado con las agudas dificultades económicas y financiera que presentaba el país y Pdvsa, obligan a la revisión, sinceración de los precios y a ejercer mayor control sobre la distribución y comercialización de bienes tan escaso y caros.
Durante mucho tiempo los diferentes dirigentes gremiales del transporte público hemos venido manifestado la incomodidad y alertando de las consecuencias negativas directas en los usuarios, de los déficits existentes en la prestación del servicio público de pasajeros, del paro técnico que genera las distorsiones de no recibir de manera oportuna, transparente, eficaz del subsidio del 100% de los combustibles. Sólo se le surten a las unidades cada dos días y en cantidades menores a las ofrecidas (120 litros) el combustible 100% subsidiado al transporte público,
Por ello la exigencia de Nelsón Vivas, presidente de la Unión conductores la India, directivo del bloque del sur-oeste y coordinador de la mesa situacional del transporte es de que se garanticé de manera oportuna y transparente el suministro del combustible en las bombas exclusivas para el transporte público, del 100% del mismo y de manera diaria, permanente, condición indispensable para mantener la tarifa social del servicio), USD 0,25$ que, complementada con la cancelación del bono de transporte, se podrá garantizar la sustentabilidad operatividad de servicio prestado por los operadores privados del Transporte público y que, sí es necesario que se cancele el combustible, deben considerarse las necesarias correcciones del monto de la tarifa a cobrar.
ángel Cacique – Nelson Vivas: 0414
