El déficit estructural y corrupción amenazan con un nuevo apagón nacional y si algo consumen las empresas de Guayana es electricidad.
Especialistas y voceros políticos señalan que las excusas climáticas de Corpoelec ocultan un grave déficit estructural que impacta al comercio, la industria y los servicios básicos.
Olivier Rivas, dirigente regional del partido Encuentro Ciudadano en Bolívar, asegura que el déficit estructural del Sistema Eléctrico Nacional amenaza con un apagón masivo por falta de inversión y corrupción, advirtiendo que la falta de reemplazo de transformadores de alta y media tensión mantiene a la red eléctrica al borde del colapso.
Sostuvo que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) atraviesa un crítico déficit operativo que sitúa a la red eléctrica al borde de una falla generalizada en todo el territorio nacional.
La ausencia de inversión sostenida, el cese del mantenimiento preventivo y la falta de sustitución de transformadores de alta y media tensión -fundamentales para la estabilidad del flujo eléctrico- mantienen al sistema en extrema vulnerabilidad ante cualquier incremento en la demanda energética.
Al respecto, Rivas denunció que esta parálisis técnica responde de manera directa a la falta de reinversión de recursos y a graves irregularidades en la gestión pública. El dirigente señaló que, frente a la frecuencia de las interrupciones, las autoridades de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) recurren habitualmente a pretextos meteorológicos, como el fenómeno de El Niño, para evadir su responsabilidad y justificar deficiencias que responden a causas estrictamente estructurales.
Las consecuencias de esta crisis institucional y técnica afectan severamente la dinámica socioeconómica del país. La inestabilidad en el suministro paraliza las líneas de producción del sector industrial, deteriora la maquinaria comercial y genera pérdidas millonarias en el comercio formal e informal, destacó.
Asimismo, Rivas enfatizó que la falla continua del servicio perturba la calidad de vida de la ciudadanía al colapsar servicios esenciales como el agua potable, las telecomunicaciones y la atención en centros de salud, escenario al que se suma la precarización laboral de los trabajadores eléctricos, quienes operan en condiciones deplorables y sin insumos ni equipos de protección.
El vocero de Encuentro Ciudadano aclaró que las expectativas sobre un eventual rescate externo carecen de fundamento real, pues no existe ningún compromiso oficial ni plan masivo del Gobierno de Estados Unidos ni de corporaciones internacionales como General Electric para financiar o reconstruir el sistema.
Rivas concluyó que la única salida viable exige la ejecución transparente de un plan nacional de contingencia que abarque la modernización de las centrales hidroeléctricas, la sustitución masiva de transformadores en la red de distribución y la dotación integral del personal operativo.
Edwin Rosal Vásquez – El Correo Caroní
