El profesor y ex parlamentario, Pedro Pablo Alcántara, sostiene que la invitación del presidente de Guyana a Delcy Rodríguez para un encuentro, quien ahora funge interinamente esa responsabilidad presidencial en Venezuela, constituye una oportunidad, para que de manera responsable y proactiva asuma el rol de Venezuela en la defensa de sus intereses.
El presidente de Guyana Irfaan Alí invitó a Delcy Eloina Rodríguez a una entrevista, en la continuación del proceso de diferendo, que está planteado, con respecto a la posesión del territorio Esequibo. ¿Qué piensa usted, que debería ser la posición de la interina presidencial allí?
-La invitación del presidente de Guyana a Delcy Rodríguez, quien ahora funge interinamente esa responsabilidad presidencial en Venezuela, constituye una oportunidad, para que de manera responsable y proactiva asuma el rol de Venezuela en la defensa de sus intereses. Defensa histórica, obtenida por ilustres venezolanos que, bajo la conducción de los presidentes de la República de la época Rómulo Betancourt y Raúl Leoni, hicieron posible, que la Organización de las Naciones Unidas aceptara los alegatos de Venezuela, de desconocimiento del atropello que significó el Laudo Arbitral de 1899, y condujera a las partes en la época, Inglaterra y Venezuela, a la firma del Acuerdo de Ginebra en 1966.
¿Cómo ve usted la situación de ese territorio, ahora, si se toma en cuenta que durante el encuentro de Nicolás Maduro e Irfaan Alí, éste ratificó la posición de Guyana, al respecto, en el entendido, que señala que ellos decidieron acogerse al Laudo Arbitral de 1899, y desconocer el Acuerdo de Ginebra
-La pretensión de Guyana es absolutamente inadmisible, mas los eventos protagonizados por Hugo Chávez, Nicolás Maduro en este proceso, fueron no para la defensa efectiva de los derechos de Venezuela, sino para generar provocaciones adicionales; como fue convocar a un referéndum sobre la materia del Esequibo; para un país que está claro desde el tiempo fundacional en 1811; de que los derechos de Venezuela desde el Esequibo, son inalienablemente históricos y constituye un patrimonio efectivo de la República de Venezuela, defendido por todos los gobiernos, excepto por Chávez y Maduro, que apelaron a carantoñas, que les producía la muy perversa intencionalidad de Fidel Castro, de respaldar a los guyaneses, como hay abundantes evidencias sobre este particular.
-En consecuencia, esa pretensión guyanesa ha debido ser contestada en unos términos, totalmente, distintos. La ciudadanía confía, en que el desarrollo de los próximos acontecimientos en la República, permitan que en una presidencia ejercida por María Corina Machado se pueda encontrar una solución, no solamente al tema del territorio, sino al más delicado de estos asuntos, como es la recuperación de los derechos venezolanos efectivos en el mar territorial, que es donde está la actuación consentida y aupada por Guyana, de facilitar concesiones en un área que no corresponde en modo alguno a los intereses suyos.
-Aquí lo que hay que hacer es mucha defensa efectiva y no retórica. Aquí lo que hay que hacer es llevar a cabo una defensa con inteligencia y el país tiene, entre sus especialistas a un conjunto de expertos que podrán ayudar a la presidenta María Corina Machado a poner las cosas en orden. A ella le corresponderá, sin duda alguna, el proceso de la recuperación de los derechos venezolanos, tanto en la región terrestre, como marítima del Esequibo.
¿Cómo ha visto usted el manejo, que ha llevado a cabo el régimen chavomadurista, del proceso de este diferendo, que tiene ya trayectoria secular, y mucha negociación diplomática
-No se puede hablar en términos de reconocimiento, a lo que se pudiera denominar la política exterior de este país, conducido por Hugo Chávez y Nicolás Maduro. En el caso de esa zona los términos estaban, claramente, establecidos en el Acuerdo de Ginebra, y esa ha debido ser la facilitación que Venezuela hubiera hecho, para la solución definitiva; en el momento en el cual correspondía. Por ejemplo, en el año 2013; con ocasión del encuentro, que se realizó en Nueva York con el secretario general de la ONU; recién estrenándose Maduro por entonces en la presidencia, junto con Delcy Rodríguez y Rafael Ramírez por Venezuela y el presidente de la época de Guyana y su canciller y su embajador en la sede del organismo, la posibilidad de haber resuelto, favorablemente, esta situación o por la vía de la designación de un nuevo oficiante o por la vía de un acuerdo directo entre las partes.
-De manera que, al no haber una definición política nacionalista por parte de los regímenes, administrados por Chávez y Maduro, la tutela de Fidel Castro se impuso, desde el punto de vista de sus intereses y Guyana demandó a Venezuela en la Corte Penal Internacional, exigiendo el regreso a los términos del Laudo Arbitral de 1899. No olvidemos que Georgetown, bajo la dirección de Cheddi Jaggan y Forbes Burham y otros funcionarios de ese país siempre fueron procubanos y su política arbitraria de defensa de un malentendido interés de posesión absoluta de Guyana del territorio, fue siempre guiada por la cancillería cubana. Hay abundante evidencia de ello.
-Venezuela necesita una política auténticamente nacional e integracionista; fundamentada en su tradición constitucional, que desde 1811 reconoce los derechos históricos de todas las áreas, que fueron descubiertas por la Corona española y, como lo dice la Declaración de Independencia y lo ratifican todas las Constituciones venezolanas, han sido estas áreas reivindicadas siempre como territorio nacional. Incluso, en términos muchos más claros en la Constitución de 1961, que la vigente Carta Magna.
Se ha señalado que la decisión de apoderarse de nuestro Esequibo, por parte de Inglaterra durante el siglo XIX, fue como una forma de cobrarse su participación en nuestra Guerra de Independencia, y en lo que influyó O´Leary. ¿Qué sabe usted?
-O´Leary, figura a la cual la República le debe un reconocimiento, por su contribución al proceso de independencia y por haber sido una especie de albacea del Libertador, en el sentido de haber recogido gran parte de su documentación pública y privada fue, posteriormente, a la guerra un agente diplomático al servicio de Inglaterra, y su papel sobre el particular; lo que pudo haber hecho en forma anulatoria al interés de la República de Venezuela, lo realizó como agente de Inglaterra.
-Pero eso no tiene ninguna validez; porque en el juicio, incoado en 1899 por Inglaterra contra Venezuela en los EEUU, nunca mostró Inglaterra evidencia alguna de tener posesión al este de la República de Venezuela en ese territorio a partir de Punta Barima. ¡Nunca!
-En consecuencia, ese fallo arbitrario, que fue denunciado por Mallet Prevost, abogado de nuestro país en ese proceso, quien en su testamento develó el hecho de las maniobras, promovidas por Federico Martens, el juez ruso, que actuó como presidente del jurado, para forzar un acuerdo unánime, reflejado en el Laudo Arbitral de 1899, que despojó a Venezuela de sus derechos históricos, en razón del descubrimiento del área esequiba en el tercer viaje de Colón (1498), Alonso de Ojeda (1499) y, posteriormente, por el navegante español Juan de Esquivel en 1520.
-En cierto momento, los holandeses intentaron posesionarse a la fuerza y fueron rechazados por los españoles.
Enrique Meléndez – Nota de prensa
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