
Lo que comenzó como un legado familiar traído desde Cumaná, estado Sucre, se ha transformado con los años en una de las marcas de chicha más conocidas y queridas en Tucupita, Delta Amacuro: «Chicha La Guireñita».
Saired Ramos, vocera del emprendimiento familiar, relata que la iniciativa es impulsada por sus padres, Soraida Rivero y Francisco Waldrop, quienes continuaron con la receta y tradición heredadas de su abuelo.
La historia de la microempresa en suelo deltano comenzó en el municipio Casacoima, lugar donde la familia residió en calidad de alquiler durante nueve años. «Ahí comenzó la historia en Casacoima con la venta de la chicha», recuerda Ramos.
Posteriormente, gracias a las gestiones de un amigo, la familia obtuvo un crédito que les permitió dar un salto operativo: Alquilaron un local comercial e adquirieron maquinaria especializada para expandir la producción.
Durante ese periodo en Casacoima, los propietarios viajaban a diario hacia Tucupita para realizar trámites y comercializar el producto de forma itinerante, teniendo como uno de sus primeros puntos de venta informales las inmediaciones de la Zona Educativa.
«Vendían su chichita poco a poco, hasta que se dieron cuenta de que el producto tenía muy buena salida y aceptación», relata Zaires.
Ante la receptividad del público, la familia tomó la decisión de mudarse definitivamente a Tucupita, donde establecieron su sede principal, ubicada actualmente en la calle transversal al INCES, al lado de una conocida zapatería del centro.
Con el paso del tiempo y la fidelización de la clientela, la marca logró abrir una segunda sucursal situada en la calle Patavilca, cerca del colegio Cotua en (Patavilca).
«Gracias a Dios toda la familia siempre nos hemos apoyado en las ventas. Gracias a la chicha todos hemos estudiado, nos hemos graduado y somos personas trabajadoras. Ya tenemos entre 23 y 25 años en Tucupita, nos sentimos prácticamente deltanos, apreciamos el Delta y estamos tranquilos y estables», expresa Ramos.
En cuanto a la operatividad del negocio, la jornada de atención inicia a partir de las 8:30 a.m., incrementándose el flujo de compradores entre las 10:00 y las 10:30 a.m. La jornada concluye una vez se agota la producción diaria, lo cual suele ocurrir entre las 12:00 del mediodía y las 2:00 de la tarde.
Ramos destaca que el comportamiento de las ventas está estrechamente ligado a la dinámica económica local y los días de cobro del sector público.
«Cuando depositan el Bono de Guerra, hay más movimiento de gente en la calle y las ventas aumentan. Sin embargo, no todos los días son iguales; hay jornadas en las que terminamos temprano y otras en las que nos queda producto».
Aclaró que la comercialización se realiza exclusivamente en sus puntos de venta autorizados. «En la casa ya nos dedicamos a las labores del hogar, el negocio se maneja únicamente en los puestos».
Saired Ramos dejó un mensaje de motivación para quienes buscan iniciar un proyecto económico en el Delta.
«A quienes tienen el sueño de emprender en cualquier área, les digo que hagan el esfuerzo porque sí se puede. Busquen apoyo y ayuda si lo requieren, con dedicación y trabajo constante pueden consolidar su negocio o empresa y salir adelante junto a su familia aquí en el Delta».
Tane Tanae
La entrada De Cumaná a Casacoima y luego a Tucupita, la travesía de la «Chicha La Guireñita» se publicó primero en Emisora Costa del Sol 93.1 FM.
