A Nicolás Maduro lo desvanecieron.
Advierte que Delcy y Jorge Rodríguez están dispuestos a sacrificar a quien sea mientras negocian con Washington su propia supervivencia.
El periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno afirmó en un programa de televisión estadounidense que el llamado Rodrigato consumó una de las traiciones más descaradas de la historia, como es abandonar a su suerte a su jefe Nicolás Maduro para intentar salvarse ellos solitos.
A Maduro lo remataron sus propios camaradas. Los mismos que juraban no descansar hasta liberarlo ahora ni siquiera pronuncian su nombre ni en la mesa de negociación ni en ninguna otra parte.
Delcy y Jorge Rodríguez entendieron que Maduro dejó de ser un activo y se convirtió en un lastre, y decidieron lanzarlo por la borda para salvarse ellos, sentenció González Moreno.
El dirigente venezolano se refirió a informaciones atribuidas al prestigioso periódico Financial Times, según las cuales durante casi dos semanas de conversaciones entre representantes de la administración de Delcy Rodríguez y sectores de la Asamblea Nacional de 2015 no se habrían ni siquiera mencionado los nombres de Maduro ni de Cilia Flores.
Hace unos meses gritaban agresión Yanqui y prometían luchar hasta traerlos de regreso y llenaban las calles de propaganda. Ahora Maduro y Cilia desaparecieron por completo de su vocabulario. Esa es la vuelta canela del Rodrigato, ayer mártires de la revolución; hoy mercancía inservible que ninguno de ellos quiere reclamar, ironizó.
González Moreno sostuvo que esta conducta representa una operación agonizante de supervivencia.
No se volvieron amnésicos, se volvieron más pragmáticos y más cínicos. Están dispuestos a entregar a Maduro y quien se les atraviese por el medio, incluyendo su discurso antiimperialista y cualquier otro símbolo si a cambio pueden conservar las riquezas del petróleo, el oro y – sobre todo- afuera de los calabozos, aseguró.
A su juicio, Delcy Rodríguez pretende presentarse ante Washington como una interlocutora aceptable mientras deja atrás a quien durante años encabezó junto con ella el mismo sistema que destruyó y saqueó a Venezuela.
Maduro debe estar descubriendo desde su encierro una vieja verdad, que en las mafias no existen lealtades, solo intereses. Hoy lo sacrifican exactamente igual que ayer sacrificaron a tantos otros para mantenerse ricos y libres, expresó.
González Moreno advirtió, sin embargo, que cualquier negociación que pretenda conducir a Venezuela hacia una verdadera transición debe colocar en el centro la soberanía popular, un CNE independiente, garantías democráticas y una elección presidencial libre, y no limitarse a acuerdos petroleros, financieros o institucionales.
Venezuela no luchó durante tantos años para cambiar a Maduro por el Rodrigato. La transición no puede convertirse en una operación para reciclar al chavismo, cambiarle el rostro y garantizarle impunidad y permanencia, enfatizó.
Finalmente, González Moreno aseguró que el episodio deja una advertencia para los pocos que todavía confían en las lealtades internas del oficialismo.
El chavismo comenzó devorando a Venezuela y terminó devorándose a sí mismo. Hoy Delcy y Jorge entierran políticamente a Maduro para sobrevivir. Mañana, si es necesario, se traicionarán entre ellos. Porque cuando subsistir es lo único que importa, la lealtad dura exactamente hasta que deja de ser rentable.
Nota de Prensa.
