La situación política que está viviendo Venezuela es de un estancamiento muy grave, porque no existe gobernabilidad, el régimen sigue funcionando plenamente y la oposición se mantiene silenciada, mientras que la situación económica se ha agravado considerablemente porque hemos regresado a unos niveles parecidos a los del 2017, motivos por los cuales es necesario que las conversaciones entre los dos grupos, que se reúnen en la base aérea de La Carlota, procedan de inmediato a designar un nuevo Consejo Nacional Electoral, para que se elabore el cronograma electoral y sean celebradas las elecciones generales.
Wilfredo Páez Gallardo: La situación del país reclama inmediata designación del nuevo CNE para que haya elecciones generales
Tal es la apreciación de Wilfredo Páez Gallardo, politólogo, profesor universitario y activista social, quien al ser entrevistado por El Impulso plantea que no se puede considerar un diálogo esas conversaciones por cuanto no participan representantes de la sociedad civil, de las universidades, academias, gremios, sindicatos y del clero católico que durante veintisiete año ha venido haciendo observaciones sobre la situación nacional.
Esas conversaciones, dice, fueron ordenadas por la administración del presidente Donald Trump bajo la supervisión del Secretario de Estado, Marco Rubio, y a tal efecto se constituyeron dos grupos: el grupo A conformado por una representación del régimen y el grupo B, constituido por una selección de diputados de la Asamblea Nacional del 2015, que ha sido la última reconocida por el gobierno de los Estados Unidos.
Pero, ¿qué observamos hasta ahora Que el régimen, encabezado por el trío compuesto por Delcy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello se mantiene funcionando plenamente, ya que persiste el mismo sistema arbitrario de gobierno, en el cual los cuerpos de seguridad siguen sus prácticas de persecución y los presos políticos no han recobrado completamente su libertad porque siguen sometidos a régimen de presentación, mientras otros se encuentran encarcelados y sus familiares no encuentran modo alguno de que sean liberados.
¿Qué ha impedido que hayan salido en libertad todos los presos políticos cuando se anunció que ésta sería una materia primordial de las conversaciones?
Hay que entender que, no obstante lo ocurrido el 3 de enero cuando fue sustituido el usurpador de la presidencia y que hay altos funcionarios estadounidenses en el Fuerte Tiuna y en diferentes instancias del gobierno venezolano, el régimen del Rodrigazo y Diosdado Cabello, siguen manteniendo el mismo control que tenía Maduro hasta que se lo llevaron a los Estados Unidos. Todavía quedan secuelas en el poder. No puede ser posible que dentro de las negociaciones el tema de los presos políticos, que debe ser uno de los principales, no haya sido considerado como prioritario y aún haya centenares de presos políticos sometidos a vejámenes, sin tratamiento médico a pesar de estar enfermos muchos de ellos y pasando sus días en condiciones deprimentes. Al mismo tiempo, los familiares de estos presos siguen gastando sus bienes para poder darle alimentos, proveerles de asesoría jurídica y gestionar ante instancias foráneas, como la embajada de los Estados Unidos y organizaciones internacionales, que se preocupen por la situación de esos centenares de seres humanos que están encarcelados injusta y arbitrariamente por no compartir las ideas del régimen. En esta ronda de conversaciones que en representación de la oposición está presidida por la señora Figuera, tal como están las cosas, no es un asunto prioritario y, por otro lado, las organizaciones políticas que, supuestamente, adversan al régimen mantienen un silencio sepulcral y las pocas voces que salen a expresar su preocupación no encuentran el debido apoyo que debieran tener.
¿Qué otra observación tiene sobre estas conversaciones?
En esa mesa instalada en la base aérea de La Carlota no están sentados los que debieran estar participando en representación de la sociedad civil, las universidades, las academias, los gremios, sindicatos y el clero católico, el cual ha venido haciendo observaciones muy contundentes sobre la situación venezolana. Se presume que los dos grupos están recibiendo las recomendaciones de la administración Trump, pero se espera que haya claridad en esas conversaciones, sobre todo en lo que concierne al asunto electoral, cuyo abordaje debe ser de inmediato porque la crisis por las cual atraviesa Venezuela reclama la celebración de elecciones urgentes, ya que de lo contrario la situación será intolerable.
Habla usted de elecciones generales…
Urge, como he venido diciendo, que la sociedad participe activamente en perfilar el destino de Venezuela y, por tanto, debe presionar para que sea designada la nueva directiva del nuevo Consejo Nacional Electoral, escogiendo a las personas que reúnan las condiciones de ser rectores, independientes, honestas y responsables. Del mismo modo tiene que ser elaborado un cronograma electoral, en el cual se contemplen todas las fases del proceso, incluyendo por supuesto la depuración del actual Registro Electoral y hacer de éste un registro confiable, en el cual estén los millones de jóvenes que no han podido inscribirse hasta ahora y, desde luego, los millones de ciudadanos venezolanos en edad de votar que se encuentran en el extranjero. Las elecciones deben ser generales; es decir, no solamente presidenciales, sino que ahora deben ser elegidas todas las autoridades municipales y estadales, así como una nueva Asamblea Nacional, consejos legislativos, concejos municipales y alcaldes. En otras palabras, tenemos que lograr que hayan autoridades legítimas.
A usted no le satisface la forma como se han venido desarrollando las conversaciones entre los dos grupos….
Estamos a merced de lo que la administración Trump decida y nos preocupa, porque no es solamente a mí si no a millones de personas, que el Rodrigazo y Cabello sigan manteniendo un control importante del país, y dentro de ese control la represión y el encarcelamiento de centenares de presos políticos.
Sobre ese punto de vista, ¿cómo se explica que sea Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, cuando para los Estados Unidos es un perseguido de la justicia
Esa es una pregunta que se hace medio mundo: ¿Cómo es posible que una persona por la cual se ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por su captura siga permaneciendo en el cargo más importante de gobierno porque tiene las funciones de ministro de Relaciones Interiores y tiene que rendirle cuentas a diario a su jefa, tutelada por los Estados Unidos? Además de tener un gran dominio sobre el estamento de la represión, ejerce cierta influencia de lo que queda del aparato de la fuerza armada. Ahí es cuando uno se pregunta: ¿Para qué está la administración Trump en Venezuela ¿Para que el país pueda retornar a la democracia o para ejercer funciones administrativas sobre el petróleo y los minerales de Venezuela Nos quedan dudas. Y lo que más llama la atención es que la supuesta oposición nada dice, nada plantea, nada parece importarle. Esa actitud silenciosa fue la que permitió el saqueo que hicieron de nuestras riquezas los chinos, rusos, iraníes, turcos, brasileños, argentinos y cubanos. Antes fuimos vasallos de esos gobiernos y ahora nos encontramos bajo el protectorado estadounidense.
Bajo este protectorado se ha logrado obtener, según el propio Trump, 13 mil millones de dólares por la venta del petróleo. ¿Cuál es la razón para que ese dinero no haya sido ingresado al país?
La única explicación que encuentro es que no hay confianza en que ese dinero sea bien administrado por el saqueo que ha habido en 27 años con el petróleo y las riquezas del país. El gobierno no está reconocido como legítimo por los Estados Unidos, el cual ejerce un tutelaje mientras se cumplan las tres fases establecidas para que Venezuela vuelva a la democracia. Creo que la administración Trump teme que se desvíen los recursos; pero, el gobierno de los Estados Unidos, mediante una firma administrativa, pudiese comenzar a distribuir en forma justa esos recursos para mejorar, por lo pronto, los salarios para que estos sean dignos y, progresivamente, ir mejorando los servicios públicos, en especial la salud y la educación. Así como se ha anunciado que se invertirá dinero en el sector eléctrico, tendrían que hacerlo con el ciudadano de a pie, al cual le inflación le está devorando los pocos ingresos que percibe.
¿Por qué la mesa de diálogo no dio a conocer su agenda de trabajo y no desarrollarla como una reunión clandestina, cuyos resultados se conocerán cuando haya concluido todo lo que tiene que tratar?
Insisto en que esa no es una mesa de diálogo. Son dos grupos colocados por la administración Trump para buscar una solución a la crisis. Cuando se habla de una mesa de diálogo se trata de una reunión de trabajo en la cual estén todos los actores de la sociedad civil. Ahí está el grupo A, que es lo queda del régimen; y el grupo B, compuesto por actores políticos de muy reducida representación opositora. Grave es que no se haya dicho cómo se harán los nuevos CNE y TSJ. No hay claridad, porque las conversaciones son secretas. ¿Cómo pueden ser secretas las conversaciones cuando se trata de abordar todos los temas que le interesan al país? Hay gente notable, importante y con criterio democrático que debiera participar porque ya el país ha soportado 27 años de un régimen autocrático, que ha generado los peores problemas y las más duras crisis al punto de haber perdido a casi un tercio de su población, que está distribuida en todo el mundo. Y ya se ha anunciado para este lunes una convocatoria para un plan de construcción, pero el régimen no ha llamado a los sindicatos y al sector de la construcción. Parece que en el país no hubiera pasado nada y que las cosas se siguen haciendo unilateralmente.
¿Se puede llegar exitosamente a la fase de la transición anunciada por el gobierno de Estados Unidos?
Como las conversaciones se mantienen en un ambiente secreto, no sabemos cuándo serán convocadas las elecciones. Lo que sabemos es que estos dos grupos estarán reunidos hasta el 30 de diciembre y que para entonces tendrán que dar resultados en el CNE y el TSJ, así como todo lo demás que hayan tratado. Hay que tomar en cuenta que a esa mesa le faltan tres patas, porque sólo tiene la de Trump en esos dos grupos. Mientras tanto, abrigamos esperanzas de que las conversaciones traten lo que nosotros aguardamos: elecciones generales, en las que salga un gobierno nuevo, democrático, legítimo y confiable.
Pacífico Sánchez – Entrevista Dominical – El Impulso
