1280 portal turimiquire 2

El Congreso Panamericano busca proyectos de futuro para la izquierda Latinoamericana ante el avance de la derecha

 

Más de 150 líderes progresistas participan en Montevideo en la tercera edición de una cumbre que busca ser un laboratorio de ideas políticas. Apertura del III Congreso Panamericano este viernes 21-8-2026, en el Palacio Legislativo en Montevideo (Uruguay).

El Congreso Panamericano busca proyectos de futuro y respuestas al avance de la derecha.

Montevideo aspira a ser este fin de semana un laboratorio político del progresismo americano. Los cerca 150 líderes de izquierdas que participan desde este viernes en la tercera edición del Congreso Panamericano han llegado con preocupaciones similares: la derecha avanza en el continente, Estados Unidos busca imponer su vieja lógica de subordinación a América Latina y las fuerzas progresistas aparecen demasiado fragmentadas para coordinar una respuesta conjunta. En la inauguración, celebrada en el Palacio Legislativo de Uruguay, los oradores apostaron por plantar cara a los discursos que demonizan al Estado y buscan socavar conquistas sociales, pero también llamaron a construir proyectos de futuro que vayan más allá de la resistencia a la ultraderecha.

Bajo el lema solidaridad entre los pueblos, soberanía entre las naciones, la izquierda reunida en Montevideo reconoció el legado del expresidente José Mujica como una fuente de inspiración y una luz en medio de estos tiempos oscuros. Frente a los programas conservadores que proponen reducir la intervención pública, los participantes defendieron la necesidad de aumentarla para garantizar derechos y construir sociedades más igualitarias.

Una de las voces centrales de la apertura fue la de la vicepresidenta uruguaya, Carolina Cosse, que defendió la importancia de la política frente al clima de polarización social, violencia verbal y desesperanza que se extiende por todo el mundo. Cosse puso también el foco en la disputa por la atención en un momento en el que estamos sometidos a estímulos constantes y noticias falsas que vuelven difícil distinguir qué es o no real. El desinterés por la verdad conduce inexorablemente al totalitarismo, advirtió.

Injerencia estadounidense

Otro de los grandes ejes del Congreso es geopolítico. Los líderes progresistas denunciaron la injerencia creciente de Estados Unidos en el continente — como muestra la intervención militar en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro, los ataques a lanchas en el Caribe, la asfixia económica impuesta a Cuba y la presión para reducir la influencia china— y reivindicaron una mayor autonomía.

Ernesto Samper, expresidente de Colombia, instó a recuperar la integración latinoamericana y a buscar una mayor vinculación con el llamado Sur Global. Samper argumentó que la región posee recursos estratégicos como agua, alimentos y minerales, pero carece de la coordinación política necesaria para defender sus intereses.

La congresista estadounidense Pramila Jayapal llevó la discusión al interior de Estados Unidos e hizo énfasis en capitalizar el descontento creciente de una sociedad que rechaza que sus impuestos se gasten en bombas en el extranjero en vez de mejorar su calidad de vida y salud. Jayapal también reivindicó una política exterior basada en el diálogo y la diplomacia como la única vía para garantizar una paz duradera.

Una nueva agenda

Desde México, la secretaria general de Morena, Carolina Rangel, apostó por combinar crecimiento económico y derechos sociales en contraposición a las recetas neoliberales que se aplicaron décadas atrás. Nos dijeron que el libre mercado lo resolvía todo, que el Estado debía achicarse hasta desaparecer y que la desigualdad era el precio inevitable del progreso, denunció Rangel antes de pedir que la izquierda construya una nueva agenda que contemple las políticas de cuidados, la transición energética, la integración productiva y la soberanía digital.

El expresidente chileno Gabriel Boric subrayó que la izquierda debe reconocer sus propios errores y abandonar consignas huecas. No basta con decir que queremos más Estado. Más Estado, ¿para qué?, cuestionó. Boric puso también el dedo en la llaga al hablar de Venezuela: defendió la soberanía del país frente a la agresión de Trump, pero exigió también que el progresismo admita que el mandato presidencial de Maduro era ilegítimo por el fraude perpetrado en las últimas elecciones.

Pepe Mujica nunca se hundió en la nostalgia, incluso con casi 90 años nos seguía hablando de futuro, continuó Boric al reclamar que los líderes presentes no le den la espalda a las transformaciones tecnológicas y culturales que están modificando a la sociedad. El expresidente chileno volvió a ser protagonista unas horas después, cuando leyó una carta a su hija Violeta frente a la audiencia: Estamos contentos y radiantes. También consternados y rabiosos.

Los participantes tienen todavía dos días más por delante con el desafío de construir una izquierda menos nostálgica y más capaz de imaginar un futuro que ilusione. Tiene por delante muchas preguntas por resolver: cómo recuperar una integración latinoamericana hoy debilitada, qué hacer con la inteligencia artificial, cómo transformar las economías sin profundizar el extractivismo y cómo afrontar el envejecimiento de la población y, al mismo tiempo, recuperar la confianza de los jóvenes.

Mar Centenera  – El País de España

 

Turimiquire.net