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Exigen la reactivación de la Unidad de Salud Mental del Hospital Central de San Cristóbal

 

Los familiares explicaron que la mayoría acude al sector público porque una consulta privada oscila entre 50 y 100 dólares, montos imposibles de costear para algunas familias.

Deterioro por humedad paraliza consultas en Unidad de Salud Mental.

La crisis en la Unidad de Salud Mental del Hospital Central de San Cristóbal estado Táchira obligó este martes a un grupo de padres y representantes a movilizarse para exigir la reactivación de las consultas psiquiátricas infantiles, suspendidas la semana pasada debido al grave deterioro por humedad dentro del consultorio.

Jaime Pineda, padre de una paciente, relató que fueron los propios familiares quienes decidieron sacar pupitres, mesas y mobiliario para permitir que los médicos pudieran atender a los niños en medio de las condiciones precarias del espacio.

Sacamos los pupitres, las mesas, todo lo del consultorio y la gente está siendo atendida. También los médicos están colaborando, afirmó.

Los representantes destacaron que esta acción también es una muestra de agradecimiento al personal de la Unidad, profesionales que —pese a los sueldos precarios— continúan brindando atención con vocación y compromiso.

Sin embargo, advirtieron que la situación no puede sostenerse sin intervención oficial. Solicitan a las autoridades ponerse la mano en el corazón y abocarse a recuperar la infraestructura, hoy en estado deplorable, para garantizar un entorno adecuado a los niños que requieren tratamientos continuos.

Recordaron que interrumpir las consultas psiquiátricas puede generar consecuencias graves en los pequeños pacientes, quienes dependen de un seguimiento constante. Además, explicaron que la mayoría acude al sector público porque una consulta privada oscila entre 50 y 100 dólares, montos imposibles de costear para algunas familias.

Los padres insistieron en que la Unidad de Salud Mental necesita ser acondicionada de manera urgente para evitar nuevas suspensiones y asegurar la continuidad de los tratamientos que resultan vitales para la estabilidad emocional y el bienestar de los niños.

La Prensa Táchira.

 

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