Espacio de libertad De difusión del conocimiento y de la opinión. Coordinador Raúl Ochoa Cuenca,
Los papeles del CREM, aspiran ser un reflejo del pensamiento político económico y social de la Venezuela actual y de la Venezuela del futuro ¿. Recuperemos nuestra memoria histórica
Manifiesto de Los Papeles del CREM
Por la legitimidad, la transparencia y la reconstrucción constitucional de Venezuela
Los Papeles del CREM expresan su preocupación ante el proceso de diálogo político iniciado en Venezuela el 1 de agosto de 2026, con participación de representantes del gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y de un sector opositor representado por Dinorah Figuera, bajo el auspicio y acompañamiento del Gobierno de los Estados Unidos.
El diálogo puede contribuir a evitar más violencia y abrir una salida democrática. Pero sólo será legítimo si respeta la voluntad de los venezolanos, incorpora a los sectores que han construido la legitimidad democrática y conduce, en un plazo razonable, a un cambio de gobierno mediante elecciones libres, confiables y constitucionalmente fundamentadas.
Los Papeles del CREM no pretenden sustituir a los actores políticos ni hablar en nombre de toda la sociedad. Aspiramos a ejercer una ciudadanía crítica, vigilante y responsable, comprometida con la democracia, el bienestar de los ciudadanos y la reconstrucción constitucional de Venezuela.
Legitimidad y realismo político
Toda negociación destinada a redefinir el futuro institucional del país debe responder a cuatro exigencias: legitimidad, transparencia, participación ciudadana y responsabilidad constitucional.
La legitimidad exige que quienes negocian representen efectivamente a los sectores en cuyo nombre hablan. La transparencia exige conocer quién designó a los delegados, qué mandato poseen y qué objetivos persiguen.
La participación de Estados Unidos debe entenderse como una realidad geopolítica. Venezuela tiene importancia estratégica para el hemisferio y cualquier transición estará condicionada por factores internacionales. Ser realistas significa reconocer esa influencia sin aceptar que actores externos decidan por los venezolanos.
La cooperación internacional puede facilitar acuerdos, ofrecer garantías y contribuir a la estabilidad. Pero no debe sustituir la representación nacional ni convertir la transición en un mecanismo para administrar los recursos del país.
Por ello, la pregunta fundamental es: ¿Quién negocia, con qué autoridad y en representación de quién?
La ausencia de María Corina Machado, de Edmundo González Urrutia y de otros sectores centrales de la oposición democrática plantea una preocupación legítima. Cualquier acuerdo que pretenda hablar en nombre de Venezuela debe explicar por qué participan unos actores y otros son excluidos.
Condiciones mínimas
1. Libertad de los presos políticos: Solicitamos la liberación inmediata de todas las personas detenidas por razones políticas y el levantamiento de las restricciones injustificadas impuestas a quienes han sido excarcelados. También debe revisarse la situación de quienes permanecen detenidos fuera de los plazos establecidos por la ley.
2. Elección presidencial constitucional: Si se ha producido una falta absoluta del Presidente de la República, debe aplicarse el artículo 233 de la Constitución y convocarse una elección universal, directa y secreta dentro del plazo constitucional.
La ciudadanía tiene derecho a conocer un cronograma público, con fechas concretas, objetivos verificables y mecanismos de rendición de cuentas. Sin calendario ni resultados previsibles, el diálogo corre el riesgo de convertirse en una forma de dilación.
3. Elecciones libres y verificables: La próxima elección presidencial debe garantizar que cada voto pueda ser emitido, contado, comprobado y auditado públicamente.
Consideramos conveniente que la próxima elección presidencial incorpore papeletas físicas y escrutinio público, con testigos de todos los candidatos, observación nacional e internacional y publicación de las actas de cada mesa. Lo esencial es recuperar la confianza mediante un sistema transparente y verificable.
Para ello se requiere: un Consejo Nacional Electoral independiente y equilibrado; un Registro Electoral actualizado, incluida la participación de los venezolanos en el exterior; libertad plena para postularse, organizarse y hacer campaña; publicación inmediata de las actas; observación electoral independiente; tribunales imparciales para resolver impugnaciones; y mecanismos confiables de transmisión, custodia y verificación de los resultados.
Las deficiencias señaladas en las elecciones de 2024 mostraron que la confianza electoral no depende solamente de la tecnología, sino de la transparencia, la verificabilidad y la independencia institucional.
4. Justicia sin impunidad: Una transición democrática no debe buscar la destrucción del adversario, pero tampoco puede construirse sobre la impunidad. No se trata de venganza, sino de verdad, justicia y reparación..
Tampoco puede permitirse que los recursos nacionales sean tratados como botín por quienes controlan temporalmente el Estado o por actores extranjeros. La riqueza de Venezuela pertenece a la República y debe administrarse con transparencia, controles independientes y rendición de cuentas.
Transparencia y participación ciudadana
Los actores involucrados en el diálogo deben informar públicamente: quién designó a cada delegado y qué sector representa; cuál es el mandato de cada delegación y cuáles son sus límites; cuál es la agenda, el cronograma y la metodología del diálogo; cómo se adoptarán las decisiones; cuáles son los avances, desacuerdos y compromisos alcanzados; cualquier cambio en la composición de las delegaciones; y el papel de Estados Unidos y de los demás actores internacionales.
También debe garantizarse la participación de los sectores que han defendido el voto, los derechos humanos y la institucionalidad democrática.
La reserva puede ser necesaria en determinadas fases de una negociación, pero debe ser excepcional, temporal y justificada. El secreto no puede convertirse en el método ordinario para decidir el futuro del país.
No consideramos aceptable que la ciudadanía deba esperar hasta diciembre de 2026 para conocer los resultados de un proceso que pretende conducir a una transición democrática. Sin objetivos verificables, calendario público y mecanismos de control, un plazo tan prolongado puede convertirse en una estrategia de dilación.
Conclusión
La legitimidad de una negociación no depende únicamente de los acuerdos que produzca. Depende también de la legitimidad del procedimiento mediante el cual esos acuerdos fueron alcanzados.
Un diálogo opaco, integrado por delegados cuyo mandato no ha sido explicado y conducido bajo una influencia externa insuficientemente transparente, puede presentarse como una solución venezolana sin haber sido realmente construida por los venezolanos.
La reconstrucción democrática de Venezuela debe comenzar con medidas concretas: liberar plenamente a los presos políticos, aplicar la Constitución ante una eventual falta absoluta, convocar elecciones libres y verificables, proteger a las víctimas, investigar los abusos y garantizar que ningún actor nacional o extranjero trate las riquezas de la República como un botín.
La transparencia no debilita una transición; la legitima. La justicia no impide la reconciliación; la hace posible. La participación ciudadana no obstaculiza la negociación; es la fuente de su autoridad democrática.
Venezuela no necesita una transición diseñada prioritariamente para administrar sus riquezas. Necesita una transición constitucional orientada a devolver el poder a sus ciudadanos.
Consejo editorial.
Dr Juan Jose Monsant Aristimuño. Embajador de la República de Venezuela.
Dra Beatrice Rangel M. Ex Ministro de la República de Venezuela.
Dr. Jesús Rincón R. Pte de la Academia de Ciencias Jurídicas del Zulia. Venezuela.
Dr Rafael Simon Jimenez M. Ex Parlamentario. Ex V. P del CNE de Venezuela.
Dr Jose Toro Hardy. Académico. Ex Director Principal de Petróleos de Venezuela.
Dr Raúl Ochoa Cuenca, Editor.
Redactores: Dr Rodrigo Mijares, Dr Aquiles A. Prieto y Dr Raúl Ochoa Cuenca.
Editado por los Papeles del CREM el 13 de agosto del año 2026. Responsable de la edición: Raúl Ochoa Cuenca. casablancaita
