Los indígenas habitantes del pueblo Ye’kwana del estado Bolívar enfrenta dificultades en el acceso a la salud, educación, servicios básicos y protección de su territorio, una situación que atribuyen a la falta de atención del Estado, afirmó Higinio Wanasedume, líder indígena y guardián territorial de esta comunidad.
Pueblo Ye’kwana denuncia sentirse olvidado ante falta de salud, educación y protección territorial.
Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, Wanasedume, habitante de la comunidad Chaburaño, ubicada en el sector Alto Revato del estado Bolívar, mencionó que entre las principales necesidades de los pueblos Ye’kwana y Sanema están la dotación de centros de salud, el fortalecimiento de la educación intercultural bilingüe y la protección frente a la minería ilegal.
Nos sentimos olvidados en un 75 % (…) Hemos agotado todas las vías necesarias para que puedan ser atendidas nuestras necesidades y planteamientos, pero hasta el sol de hoy muchos de ellos no han sido respondidos como esperamos, expresó.
El líder indígena precisó que en el territorio no cuentan con asistencia médica suficiente y que enfermedades como tuberculosis, paludismo, diarrea y otros malestares afectan a la población.
Detalló que para trasladar a un enfermo muchas veces deben navegar durante cinco días en curiara, sin contar con combustible suficiente, lo que ha provocado que varias personas mueran por no llegar a tiempo a un centro de atención.
El hospital más cercano se encuentra en Maripa, municipio Sucre, y que dentro de las comunidades no cuentan con médicos. Agregó que el acceso al Caura solo puede hacerse por vía fluvial o aérea, por lo que pidió dotar de insumos a los módulos de salud existentes.
La minería ilegal amenaza al territorio
Wanasedume denunció que la minería ilegal continúa siendo una amenaza para las comunidades indígenas porque genera contaminación de los ríos, que representan su principal fuente de vida, y provoca desplazamientos.
Consideramos la minería una amenaza porque vemos que hay migración de comunidades, también vemos contaminación de los ríos que son nuestra fuente de vida, declaró.
Reveló que la necesidad económica llevó a muchas personas a trasladarse hacia zonas mineras, incluso hacia la Gran Sabana, donde algunos buscan atención médica porque allí reciben recursos provenientes del oro.
Asimismo, alertó que la actividad extractiva afectó la unión de las comunidades, pues muchas personas salen en busca de oportunidades y no regresan, lo que ha generado procesos de migración incluso hacia Brasil.
Deserción estudiantil
En materia educativa, el líder indígena informó que entre las comunidades Ye’kwana y Sanema existen 48 escuelas con 98 docentes de diferentes niveles, pero advirtió que hay deserción escolar por distintas causas, entre ellas que niños sin cédula de identidad y por eso han solicitado jornadas del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime).
Además, la minería también afecta la continuidad educativa, porque algunos padres llevan a sus hijos a zonas de extracción y estos no regresan a las aulas.
Wanasedume pidió dotación del Programa de Alimentación Escolar (PAE) para las escuelas y reveló que algunas instituciones presentan problemas de infraestructura, incluso con falta de pupitres.
Piden respeto al territorio y la cultura indígena
El líder Ye’kwana enfatizó que el territorio es fundamental para su pueblo porque allí siembran sus alimentos, conservan su memoria ancestral y protegen sus recursos naturales.
A su juicio, el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se conmemora cada 9 de agosto, representa una oportunidad para reafirmar la lucha por el territorio, la cultura, la educación propia y el mantenimiento de su plan de vida.
Tenemos grandes necesidades, desafíos y, por supuesto, así como tenemos derechos, también tenemos deberes y responsabilidades, manifestó.
Wanasedume llamó al Estado a garantizar una educación de calidad bajo la modalidad intercultural bilingüe, la salud y la protección del territorio indígena.
Asimismo, pidió respeto a sus derechos para poder permanecer en sus comunidades, conservar su herencia cultural y mantener una relación en armonía con la naturaleza.
Que podamos nosotros permanecer, vivir y por supuesto seguir transmitiendo y que puedan conservarse lo que es la herencia nuestra y en armonía con la naturaleza sin dañar la ecología, concluyó.
María Iriarte – Fe y Alegría Noticias
