La policía alemana detonó de manera controlada el dron que estaba al lado de cuatro aviones de carga ucranianos. Un dron de la policía inspecciona una aeronave en el aeropuerto de Leipzig/Halle, donde se encontró un dron con un artefacto explosivo y se retiró un detonador del objeto, en Schkeuditz (Alemania), el miércoles 5 de agosto de 2026.
Todas son especulaciones, menos el contenido de este dron. Tenía una carga de explosivos y un detonador, y estaba exactamente al lado de cuatro aviones de carga del ejército ucraniano estacionados en Leipzig.
El aeropuerto de Leipzig se considera un centro estratégico para el transporte de material bélico en la guerra de Ucrania, pero según los expertos en seguridad alemanes, nadie había previsto hasta ahora que un dron pudiese entrar en un aeropuerto alemán a la espera de causar una explosión.
El mismo día, un avión de la aerolínea de cargas DHL que tiene su centro de operaciones europeo en este aeropuerto chocó a baja altura en el aeropuerto con aparentemente otro dron sin mayores daños.
Desde hace 2 años, las autoridades alemanas han visto la entrada de centenares de drones al espacio aéreo del país, pero las investigaciones nunca han llegado hasta el origen de Sergio Correa, Radio Francia Internacional.
Nueva dimensión de amenaza
Alemania consideró el miércoles como una nueva dimensión de amenaza el hallazgo de un dron con explosivos en un aeropuerto estratégico para la OTAN y los envíos a Ucrania.
El incidente en el aeropuerto de Leipzig, que alteró el tráfico aéreo la madrugada del miércoles, se enmarca en un contexto de creciente preocupación en Alemania por posibles actos de sabotaje, campañas de desinformación y ataques cibernéticos atribuidos a potencias extranjeras hostiles, especialmente Rusia.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, afirmó que el hecho supone una nueva dimensión de amenaza, tras anteriores avistamientos de drones que se cree que llevaban a cabo misiones de vigilancia y buscaban sembrar miedo.
Nada en este asunto sugiere la acción de un aficionado. Nos enfrentamos a una amenaza híbrida profesional, a la que tendremos que seguir haciendo frente, declaró el miércoles por la noche Dobrindt, durante una visita al aeropuerto.
Añadió que todas las hipótesis permanecen abiertas y que la investigación deberá determinar el origen del dron, la procedencia de los explosivos y quién pudo estar detrás de la operación.
Esta amenaza podría implicar a potencias extranjeras, añadió, sin dar más detalles.
Más temprano, el embajador de Ucrania en Alemania, Oleksii Makeiev, responsabilizó a Moscú. ¿Quién más podría ser aparte de Rusia, declaró al canal Welt TV.
Por el momento, las autoridades rusas no han respondido a las acusaciones.
Sergio Correa – RFI
