Se ha agotado el tiempo de las burlas y maniobras en las conversaciones celebradas entre el régimen y la oposición venezolana, presentándose ahora con el auspicio de los Estados Unidos la última oportunidad para restablecer las instituciones, buscarle solución a la crisis en sus diferentes manifestaciones y garantizar el Estado de Derecho.
El dirigente político larense que fue secuestrado por el régimen chavista; Macario González, expresó que el diálogo auspiciado por Estados Unidos es la última oportunidad para resolver la prolongada y grave crisis de Venezuela.
Así lo considera Macario González, profesional del Derecho, profesor universitario, ex alcalde de Iribarren y ex secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática en el estado Lara, quien, como integrante de la Asamblea Nacional del 2015, conforma el equipo representativo de la oposición en la mesa de diálogo del primero de agosto.
Al ser entrevistado por El Impulso se mostró muy confiado en que en esta ocasión sí se van a obtener resultados, a pesar de las dudas que hay en algunos sectores de la sociedad con base al fracaso que han tenido las conversaciones que desde el año 2001 ha venido protagonizando el régimen de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, prolongado este con la tutela de los Estados Unidos.
La entrevista se desarrolló como sigue:
¿Cómo se siente usted, en su condición de dirigente democrático, al ser designado como miembro de una comisión de diálogo con el régimen chavista-madurista
Me corresponde asumir tareas en un momento determinado a las cuales no se puede ni se debe rehuir por cuanto forman parte de la lucha política, que debieran ser naturales y fluyeran en un parlamento normal. Pero, lamentablemente, aquí nos hemos acostumbrado, en el curso de los últimos veintisiete años, a que cualquier conflicto tiene que terminar en una pelea y hasta en la interrupción de las relaciones personales. Para mí es una tarea como cualquier otra. sólo que en esta ocasión tiene un valor histórico porque, prácticamente, es el último chance para restablecer la democracia venezolana, resolver la prolongada y grave crisis política, económica y social que afecta a la inmensa mayoría de la población, y se da como una una decisión sobrevenida al 3 de enero de este año. Como he sido convocado a un rol determinado no puede evadir esa responsabilidad, sino asumirla con el propósito bien firme de que es una de las contribuciones que el país espera que los políticos hagamos por el futuro de Venezuela: entendernos en un diálogo que sea fructífero para el destino de los venezolanos mediante la voluntad política. Sería penoso no dar la respuesta que se espera de nosotros a la prolongada crisis que tenemos.
La anterior pregunta se la hecho ponderando su actitud como político inteligente, dispuesto al diálogo y a la tolerancia. Pero, ¿no es una ingenuidad dialogar con un régimen que comienza unas conversaciones y de repente las suspende para no llegar a ningún acuerdo o si lo hace, no cumple como ha ocurrido desde noviembre del 2001 cuando Hugo Chávez llamó a los empresarios y salió aprobando 49 leyes a su antojo, concluyendo, después de muchos encuentros fuera de Venezuela con la oposición, en octubre de 2023 con la reunión de Barbados, donde se comprometió respetar las elecciones del 2024 y todavía no ha mostrado las actas en las que se comprueba el triunfo de Edmundo González?
Creo que estamos llegando al llegadero porque no habrá una nueva oportunidad de diálogo entre las partes. Lo que hizo Estados Unidos el 3 de enero cambió la situación de un país que había caído en la desesperanza total porque hubo u
n zarpazo contra la decisión tomada por el pueblo el 28 de julio de 2024 y, prácticamente, no se veía una salida distinta a la electoral que había sido la única esperanza que se tenía. Interviene Estados Unidos por la vía que lo hizo y emparejó el juego político al abrir una oportunidad para restablecer la democracia y creo que no habrá más. Esta es la última oportunidad para lograr respuestas concretas a los problemas que tenemos. En este sentido tenemos que poner mucha fe en buscar las soluciones que debemos gestionar. La diferencia con las conversaciones anteriores es que está Estados Unidos involucrado y, por tanto, el diálogo que se desarrollará tendrá resultados concretos. O que el régimen trate de correr la arruga para ganar tiempo en perjuicio de las soluciones que se esperan.
En las ocho o nueve conversaciones que se han efectuado en distintas partes del mundo han intervenido como facilitadores o auspiciadores la Organización de Estados Unidos, el reino de Noruega y otros países, incluso el Papa Francisco. ¿Será posible que ahora, a pesar de que está encabezando la delegación oficialista Jorge Rodríguez, éste pueda entenderse con una oposición a la que él ha descalificado y desconocido o, por otra parte, ganar tiempo para que su hermana Delcy Rodríguez siga ejerciendo el poder?
El tiempo de las burlas y las maniobras para buscar un beneficio personal o grupal a favor del gobierno se terminó. Creo que está muy claro el motivo para el cual se nos ha convocado: reconstruir las instituciones que han perdido autonomía, confianza y respetabilidad; solventar la crisis en las áreas políticas, económicas y sociales; y, básicamente, garantizar el Estado de Derecho, a fin de que el país pueda tener confianza para que haya inversiones y el trabajo recupere su valor. En este orden de ideas son tareas prioritarias contar con un nuevo Consejo Nacional Electoral y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia conformados por funcionarios independientes, competentes y comprobadamente eficientes por reunir los requisitos exigidos por la Constitución y las leyes. Hay que hacer hincapié en que las Salas Constitucional y Electoral del TSJ se ajusten estrictamente a las funciones que deben cumplir. Y también atender otras materias que tienen que ver con las garantías de los derechos de los ciudadanos. Ahora hay que sentarse a presentar respuestas concretas y creo que Estados Unidos no va a jugar a una prórroga del mandato interino, sino que está dando una oportunidad para que las partes se entiendan y trabajen en forma conjunta en soluciones definitivas. Eso es lo que va a ocurrir porque no se va a repetir lo que pasó con las anteriores conversaciones entre el gobierno y la oposición. En concreto, hay que presentar resultados porque ya la espera no da para más.
Como hasta ahora el CNE ha sido conformado políticamente con 3 representantes del oficialismo y dos de la oposición. ¿Se irá a voltear la tortilla con tres de oposición y dos del oficialismo?
No creo porque si uno de los objetivos de estas conversaciones es restablecer las instituciones como tienen que funcionar estas de acuerdo a la Constitución y las leyes, sería absurdo pensar en, como tú dices, voltear la tortilla. No tengo la menor duda de que en Venezuela hay gente muy honorable con la preparación académica para ejercer esos roles tanto en el CNE como en las Salas Constitucional y Electoral del TSJ.
¿Cuándo se tendrán resultados?
El tiempo apremia y para fin de año ya deben ser presentadas las soluciones. El pueblo está urgido de respuestas y no creo que la comisión vaya a jugar con el tiempo sabiendo que el país está padeciendo, sufriendo y expectante. Porque han pasado muchos días después del 3 de enero y no siente que le está llegando el dinero obtenido con la venta del petróleo.
Es inocultable el carácter explosivo de Jorge Rodríguez, como lo demostró por televisión el 17 de diciembre del año pasado, cuando en sesión de la Asamblea Nacional, le mentó la madre a María Corina Machado y la tildó de homicida y genocida. ¿No es de esperarse una reacción semejante para terminar con las conversaciones de ahora
De verdad no he pensado en que ocurra eso. Pero, no creo que alguien de la representación oficialista se atreva a expresar semejante barbaridad. Y no lo creo porque no puede haber un margen de maniobra, burla y ofensa en estas conversaciones que, como ya he dicho y repetido, es la última oportunidad que hay para resolver la crisis venezolana en todas sus manifestaciones. Por lo demás, confieso que al ser llamado para intervenir como uno de los representantes de la oposición, me siento comprometido seriamente con el país y dispuesto a poner toda mi voluntad, esfuerzo y propósito en un trabajo que reclama resultados esperanzadores para toda la población venezolana, un tercio de la cual se encuentra en el extranjero porque aquí no tenía oportunidad de mejorar sus condiciones de vida y, a partir de este momento, mediante el concurso de todos podamos a tener una Venezuela distinta, que utilice todos sus recursos para proyectarse como el país más emprendedor del continente y el mejor para vivir.
Pacífico Sánchez – El Impulso
