La avería de un transformador mantiene en total penumbra y zozobra a unas 30 familias del callejón 2 en la comunidad La Palma, ubicada en la parroquia Guasdualito del municipio José Antonio Páez, en el estado Apure.
Los vecinos denunciaron que, tras 11 días continuos sin servicio eléctrico, la empresa estatal Corpoelec no ha dado una respuesta ni solución efectiva a la problemática.
La falta de energía eléctrica ha derivado en una crítica situación sanitaria para personas vulnerables de la zona, quienes enfrentan las altas temperaturas del llano sin ventilación ni posibilidad de refrigerar sus medicinas
“Se nos quemó el transformador. Tengo neumonía y cumplo un tratamiento de nueve días. No puedo encender un nebulizador en mi casa y me toca trasladarme al hospital mañana y tarde, o recibir a un enfermero acá. Esto ha sobrepasado lo normal, ya tenemos prácticamente dos semanas sin luz y la misma historia de que ‘esperemos’ en Corpoelec”, relató Junior Silva, uno de los vecinos afectados.
La afectación también alcanza a adultos mayores y pacientes crónicos. La señora María Zapata, vecina hipertensa del sector, señaló que las altas temperaturas agravan su condición y limitan su calidad de vida.
Por su parte, Oxalidez Durán, otras de las afectadas, explicó que su padre, sobreviviente de un Accidente Cerebrovascular (ACV), tuvo que ser trasladado a un fundo fuera del sector debido a que el intenso calor deterioran gravemente su estado de salud.
Pérdida de alimentos y estrategia de supervivencia
El apagón prolongado echó a perder la reserva de alimentos de los hogares. Tras cinco días de falla, los congeladores perdieron temperatura, obligando a las familias a cocinar lo que quedaba para consumo inmediato o desecharlo.
Actualmente, los residentes se ven forzados a comprar comida diariamente en pequeñas cantidades, lo que golpea aún más el presupuesto familiar.
Frente a la inacción oficial, la comunidad ha subsistido gracias a la solidaridad vecinal. Por ejemplo, para extraer agua de los pozos profundos, han instalado extensiones eléctricas de más de 50 metros conectadas a las viviendas de sectores contiguos que sí cuentan con energía.
Además, quienes poseen pequeños generadores a gasolina han compartido la energía para permitir la recarga de equipos y el bombeo de agua.
Exigen respuesta a Corpoelec
A pesar de que la comunidad ha acudido a las oficinas de Corpoelec y tramitado solicitudes por escrito, la respuesta se ha limitado a pedirles que mantengan la espera.
Los habitantes recordaron que no pueden realizar maniobras por cuenta propia en las redes públicas por implicar riesgos de seguridad y sanciones legales, por lo que la solución depende de la sustitución oficial del equipo.
Las familias afectadas hicieron un llamado urgente a los organismos competentes para que se reemplace el transformador dañado y se restituya el servicio eléctrico a la brevedad posible.
Yorky Hernández – Fe y Alegría Noticias
