En un reciente anuncio que busca atender la emergencia habitacional en el país, la administración de Delcy Rodríguez informó sobre la activación de créditos para la compra de viviendas a través de la banca pública y privada. La medida contempla un esquema de subsidios estatales de hasta el 80% para inmuebles con un valor de hasta 70.000 dólares, mientras que el 20% restante sería financiado a 25 años. Para viviendas de hasta 100.000 dólares, el subsidio sería del 50%. La economista Ahiana Figueroa analiza el alcance, las implicaciones y la factibilidad real de estos anuncios.
Un mercado crediticio asfixiado
Figueroa contextualizó inicialmente la situación del crédito en Venezuela, recordando que la entrega de préstamos para vivienda ha sido muy baja desde hace muchísimos años. Esto es consecuencia directa de la política monetaria del Banco Central de Venezuela (BCV), específicamente el alto encaje legal impuesto a la banca para restringir la liquidez y contener la inflación y la devaluación. Esto ha limitado severamente la capacidad de los bancos para prestar dinero, no solo para viviendas, sino para vehículos y tarjetas de crédito.
«Yo veo los montos relativamente bajos porque quizás no haya mucho en el mercado… algunos inmuebles con este valor», señaló.
No obstante, Figueroa considera que, de ejecutarse correctamente, podría ser una gran ayuda para los venezolanos que necesitan vivienda tras haberlo perdido todo a causa del doble terremoto ocurrido en junio. Advirtió que será un proceso lento, condicionado por el censo de damnificados y la preparación de la banca.
Financiamiento con dinero inorgánico
El punto más crítico radica en la fuente de financiamiento para estos subsidios masivos. Figueroa coincidió con la alerta emitida por el también economista Alejandro Grisanti, sobre la tentación del Ejecutivo de financiar la reconstrucción y estos créditos mediante la emisión de dinero sin respaldo inorgánico.
«Yo creo que en realidad el gobierno no va a evitar tener que imprimir dinero inorgánico para poder financiar todos aquellos gastos que le vienen encima por la reconstrucción del país», enfatizó Figueroa.
Explicó que, si bien se están generando ingresos petroleros y algunos economistas indican que estos alimentan el mercado cambiario, el Estado venezolano mantiene un alto déficit fiscal.
«¿De dónde va a sacar el dinero para cubrir su parte? Pues, lamentablemente, generando dinero inorgánico», sentenció. Figueroa recordó que esta es una práctica recurrente del BCV para cubrir los baches económicos del Gobierno, incluyendo sueldos y bonos del sistema Patria.
Jeffry Nova – Fedecámaras Radio
