Sin embargo, la aplicación de las sanciones estadounidenses mantiene un obstáculo para las finanzas del chavismo. De acuerdo con un abogado vinculado a una de las empresas consultado por Petroguía, la Licencia General Nº 50 establece que cualquier pago de regalías o impuestos derivados de la explotación petrolera debe dirigirse al Foreign Government Deposit Funds, un fondo administrado por el Tesoro estadounidense, y no a las cuentas del Estado venezolano.
Esto implica que, aunque el régimen aprobó un nuevo esquema tributario para el sector petrolero, la Tesorería Nacional no recibirá de forma inmediata esos recursos. El especialista indicó que Caracas deberá esperar las transferencias que eventualmente autorice Washington desde ese fondo.
El nuevo esquema fiscal contempla que la regalía y el Impuesto Integrado de Hidrocarburos se calculen sobre la misma base imponible y se presenten como una sola tasa efectiva, que oscila entre 20% y 35%, dependiendo de las características de cada proyecto petrolero.
Mientras tanto, sigue sin conocerse cuánto dinero permanece retenido en las cuentas administradas por el Gobierno estadounidense. Ni el Departamento del Tesoro ni el Ministerio de Hidrocarburos han divulgado cifras oficiales sobre los montos acumulados o los recursos que han sido transferidos al régimen.
Según recordó Petroguía, Financial Times estimó recientemente que el fondo acumularía alrededor de 13.000 millones de dólares al cierre del primer semestre de 2026, mientras que The New Yorker aseguró que ya se han liberado unos 6.000 millones de dólares. Fuentes de Pdvsa, por su parte, indicaron que la facturación petrolera entre enero y junio rondó los 11.200 millones de dólares.

Solo 9 de las 46 empresas mixtas del sector petrolero en Venezuela cuentan con licencia de la OFAC
Todo indica que el papel de Venezuela como país tutelado y subordinado al gobierno de Donald Trump después de la invasión militar del pasado 3 de enero, la lleva a que sus actividades petrolera y gasífera pasen a estar regidas por un doble marco legal: uno vernáculo y criollo que encarnan las Leyes Orgánicas de Hidrocarburos e Hidrocarburos Gaseosos; y otro determinado por las licencias generales emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (OFAC).
Es así como uno sin el otro es inviable. En tal sentido, no resulta suficiente para un socio minoritario de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en una empresa mixta tener la autorización del Ministerio de Hidrocarburos si no goza de una licencia que haya aprobado la OFAC.
La realidad revela que de un total de 46 empresas mixtas que se cuentan hasta el cierre del año 2025, solo 9 están amparadas por un permiso de la OFAC y básicamente gracias a la Licencia General Nº 50 B que ampara los contratos suscritos por Chevron, ENI, Repsol y Maurel & Prom con PDVSA.
Esa misma autorización del tesoro estadounidense incluye a las transnacionales Shell y BP, pero por el momento éstas solo tienen interés en proyectos gasíferos costa afuera, aunque no se descarta que ambas puedan regresar a la actividad petrolera.
*Chevron se anota con tres empresas mixtas: Petro Boscán, en la costa occidental del lago de Maracaibo, mientras que las dos restantes están en la faja del Orinoco con la Petro Independencia en la División Carabobo y Petro Piar en el área Ayacucho
*Repsol aparece con la dupla de Petroquiriquiere, tanto en El Furrial en el estado Monagas como en el sur del lago de Maracaibo, entre los estados Trujillo y Zulia. En la faja del Orinoco tiene participación en Petro Carabobo
*ENI está presente en la División Costa Afuera del delta del Orinoco con Petro Sucre y Petro Güiria; y Petro Junín en la faja del Orinoco
*La francesa Maurel & Prom solo está Petro Regional del Lago en el Zulia
Petroguia
