Estados Unidos completó una nueva oleada de ataques contra Irán para reducir su capacidad militar en el estrecho de Ormuz.
Las fuerzas estadounidenses informaron que atacaron sistemas de defensa aérea iraníes, estaciones de radar costeras, capacidades de misiles y pequeñas embarcaciones mediante el uso de aviones de combate, buques de guerra y drones de ataques aéreos y marítimos.
Estados Unidos completó una nueva oleada de ataques contra Irán durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, en una operación dirigida por el Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) con el objetivo de reducir la capacidad de Teherán para atacar barcos comerciales y marinos civiles que transitan por el estrecho de Ormuz. La ofensiva ocurrió después de que fuerzas iraníes atacaran un buque portacontenedores en esta estratégica vía marítima, dejando un tripulante desaparecido.
El CENTCOM informó que los bombardeos comenzaron a las 17:00 horas del este de Estados Unidos y que fueron ordenados para “seguir degradando” la capacidad iraní de realizar ataques contra la navegación comercial. El comando militar afirmó además que las acciones buscaban responsabilizar a las fuerzas iraníes por los ataques contra embarcaciones que utilizan esta ruta internacional.
La operación representó una nueva escalada en el enfrentamiento entre Washington y Teherán, que durante los últimos días incrementaron sus acciones militares alrededor del estrecho de Ormuz, un corredor clave para el transporte mundial de petróleo y gas.
Antes de esta nueva ronda de ataques, el Ejército estadounidense había informado que había alcanzado alrededor de 140 objetivos en territorio iraní, entre ellos posiciones vinculadas al lanzamiento de misiles y drones, depósitos de municiones y sistemas de comunicación.
Un funcionario estadounidense indicó que los nuevos bombardeos incluyeron ataques contra sistemas de misiles, defensas aéreas y embarcaciones pertenecientes a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. La fuente explicó que no estaba autorizada a revelar públicamente detalles adicionales sobre las operaciones.
El presidente Donald Trump confirmó la intensidad de la ofensiva y aseguró: “Bombardeamos muchísimo anoche”, al referirse a los ataques realizados contra posiciones iraníes.
La acción estadounidense ocurrió después de que un buque portacontenedores con bandera de Chipre fuera alcanzado mientras navegaba cerca de la costa de Omán. La embarcación sufrió daños importantes en la sala de máquinas y las autoridades marítimas informaron que 23 integrantes de la tripulación fueron rescatados. Un ciudadano indio permanecía desaparecido tras el incidente.
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que varias embarcaciones habían ignorado advertencias y no habían seguido las rutas establecidas por Teherán. Según esa versión, uno de los barcos fue detenido después de recibir un disparo de advertencia.
Tras los ataques estadounidenses, Irán respondió con ofensivas contra varios países de la región que albergan instalaciones militares estadounidenses. Teherán lanzó ataques contra Bahréin, Kuwait, Qatar, Jordania y Omán, ampliando la crisis más allá del enfrentamiento directo con Washington.
La ofensiva fue lanzada tras el ataque iraní contra un portacontenedores que transitaba por el estrecho de Ormuz, donde un miembro de la tripulación continúa desaparecido
Qatar informó que sus sistemas de defensa interceptaron proyectiles iraníes y que tres personas resultaron heridas por fragmentos provocados durante la operación. Kuwait reportó daños en puestos fronterizos del norte y en una instalación petrolera, además de un trabajador herido. Jordania señaló que varios misiles impactaron en su territorio sin provocar víctimas.
Omán, que ha mantenido un papel de mediador entre Irán y Estados Unidos, convocó al embajador iraní para protestar por los ataques y calificó las acciones como “irresponsables”.
¿Qué dijo Irán tras los nuevos ataques estadounidenses?
El régimen iraní condenó los bombardeos estadounidenses y acusó a Washington de haber afectado los esfuerzos diplomáticos destinados a reducir la tensión regional. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que Estados Unidos había incumplido compromisos alcanzados previamente y provocado nuevamente una situación de inseguridad en el estrecho de Ormuz.
La tensión también aumentó en torno al control de esta vía marítima. Irán sostuvo que el estrecho permanecerá cerrado hasta que se restablezca la calma y advirtió que podría atacar nuevas posiciones estadounidenses en la región si continuaban las operaciones militares.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más importantes del comercio energético mundial. Antes del conflicto, aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas comercializado internacionalmente pasaba por esa ruta.
Ante la escalada militar, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, pidió evitar una nueva ampliación del conflicto.
Un regreso a hostilidades a gran escala tendría consecuencias catastróficas, afirmó en un comunicado.
La nueva fase de ataques ocurre mientras continúan los esfuerzos diplomáticos de países como Pakistán, Qatar y Egipto para mantener abiertas las vías de negociación entre Washington y Teherán y evitar una mayor expansión del enfrentamiento en Medio Oriente.
Infobae
