El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) afirma que algunas escuelas están siendo usadas como refugios, y alerta que estas deben ser acondicionadas y rehabilitadas.Escuela en El Junquito Caracas, 24-6-2026
El calendario escolar se ajustará a la contingencia.
432 colegios y 38 hospitales han sufrido daños en Caracas tras el doble terremoto de 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio en Venezuela, según un balance ofrecido el 6 de julio por Unicef.
Venezuela retomó este lunes las clases escolares en 18 de los 24 estados del país que no fueron afectados por los terremotos ocurridos hace 12 días y que han dejado hasta el momento 3.535 muertos y 16.740 heridos.
Sin embargo, Unicef recordó que «algunas escuelas que están siendo utilizadas como refugios deberán ser acondicionadas y rehabilitadas antes del inicio del nuevo curso escolar en septiembre».
«La infancia en Venezuela necesita superar el impacto inmediato de los terremotos, pero al mismo tiempo debe recuperar cuanto antes el acceso a servicios esenciales», dijo el director ejecutivo de Unicef España, José María Vera.
Además, alertó que «más allá de edificios dañados, hay hospitales que no funcionan con normalidad, escuelas interrumpidas, familias desplazadas y niños separados de sus cuidadores».
Se reanudaron las clases, pero la población tiene miedo
El 3 de julio, el Ministerio de Educación informó a través de un comunicado sobre las medidas que se tomarán en el país en materia educativa: las clases se reanudarán en los estados y municipios no afectados por los terremotos, siempre que los planteles no presenten daños visibles en su infraestructura.
Asimismo, precisó que las actividades permanecerán suspendidas hasta nuevo aviso en municipios de los estados Aragua, Carabobo, Falcón, La Guaira, Miranda, así como en el municipio Libertador de Caracas, debido a que aún continúan las labores de rescate y atención de la emergencia. Indicó que solo cuando esas tareas concluyan se definirán los procedimientos administrativos para el cierre del año escolar en esas jurisdicciones.
Pero, el regreso a clases en las zonas menos afectadas por los terremotos estuvo lejos de significar una vuelta a la normalidad. Pese a la orden del Ministerio de Educación, en numerosos planteles del país las aulas permanecieron prácticamente vacías. El miedo de los padres a nuevos colapsos de infraestructura pesó más que el llamado oficial, pues la tragedia sigue marcando la rutina de miles de familias.
EFE
