OVA abrió censo para identificar y apoyar a los afectados por la tragedia.
La regulación emocional es la prioridad al atender las urgencias médicas de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) ante los terremotos registrados el 24 de junio en el país. Por ello, la Organización Venezolana de Autismo (OVA) abrió un censo para identificar estos casos y canalizar el apoyo necesario, considerando los riesgos de vulnerabilidad según su perfil sensorial. Esta realidad también afecta al resto de la comunidad neurodiversa a nivel nacional, la cual se mantiene en estado de alerta o angustia ante la amenaza de una réplica o sismo de gran magnitud.
Desde el 30 de junio, la cifra de personas registradas por la OVA supera las 721. Joanna Peñalver, coordinadora general, señaló que estos registros se fundamentan en necesidades urgentes que requieren intervención inmediata. Entre las prioridades se encuentran la atención a emergencias farmacológicas para el abastecimiento de medicamentos, el manejo de crisis sensoriales y conductuales mediante contención psicológica, y la respuesta a amenazas nutricionales (cuidando no alterar el metabolismo ni activar alergias severas). Asimismo, alertó sobre las precarias condiciones en los refugios y la falta de servicios, factores que pueden generar malestar debido a la soledad, el ruido y la percepción de caos.
Mantener autocontrol para ayudar a niños con TEA
«Los adultos deben empezar por mantener el autocontrol y transmitir calma, principalmente a los niños», señala Peñalver respecto a la exposición a estímulos que pueden detonar crisis de hipersensibilidad, por los cambios de rutina o la inseguridad ante la ausencia de los padres. Asimismo, destaca que es indispensable cumplir rigurosamente con la administración de anticonvulsivos y otros medicamentos requeridos, además de cuidar la dieta, ya que ciertas alteraciones alimentarias pueden desestabilizarlos.
Zully Roa, directora del centro de estimulación Ceito, insiste en que el estado de angustia no se limita a quienes sufrieron los terremotos, siendo generalizado a nivel nacional, al tener niños y adolescentes que perciben el nerviosismo de los adultos. Recomienda practicar ejercicios de respiración, validar las emociones y evitar que se sientan aislados. La emergencia actual obliga a mirar ese choque de realidad, al exponerlos a refugios improvisados u otros hogares.
Guiomar López – La Prensa de Lara
