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Que ocurre cuando un terremoto como el de Venezuela golpea su sistema de salud ya debilitado, así lo explica Omar Arias

 

Los terremotos no distinguen entre hospitales nuevos o antiguos, públicos o privados, pero sí exponen con crudeza las debilidades acumuladas de un sistema de salud. Cuando la tierra dejó de temblar, comenzó otra carrera: mantener operativos los hospitales y garantizar la atención de miles de pacientes lesionados. En opinión del físico médico Omar Arias en Venezuela, la emergencia sísmica encontró una infraestructura hospitalaria que desde hace años enfrenta importantes limitaciones en mantenimiento, renovación tecnológica e inversión.

Experto analiza infraestructura hospitalaria venezolana frente a los terremotos: Cuando una emergencia natural golpea un sistema de salud ya debilitado.

Arias, quien es profesor de la Escuela de Salud Pública de la UCV, explicó que lo ocurrido durante las primeras horas posteriores al sismo no fue únicamente consecuencia de la intensidad del evento natural, también reflejó la vulnerabilidad de un sistema hospitalario el cual ya operaba bajo condiciones de alta presión. Las evaluaciones preliminares reportan daños en diversos hospitales, especialmente en el estado La Guaira, donde el movimiento telúrico tuvo mayor impacto. En algunos centros asistenciales fue necesario evacuar áreas completas por fallas estructurales, mientras otros continuaron funcionando parcialmente pese a daños en instalaciones críticas, indicó.

El director general de Serofca relató como el verdadero desafío comenzó cuando miles de personas acudieron simultáneamente a los servicios de emergencia, donde salas de trauma, quirófanos, unidades de cuidados intensivos y servicios de diagnóstico por imágenes tuvieron que responder a una demanda extraordinaria en cuestión de horas. Pasillos, estacionamientos y espacios abiertos fueron acondicionados como áreas temporales de triaje y atención médica, hospitales acostumbrados a trabajar cerca de su capacidad máxima debieron afrontar un escenario para el cual muy pocos sistemas sanitarios están plenamente preparados.

Señaló que la situación fue especialmente compleja incluso antes del terremoto, recordando como la capacidad resolutiva del sistema hospitalario ya presentaba importantes limitaciones, diversas organizaciones del sector salud habían advertido durante años sobre el deterioro progresivo de la infraestructura física, la obsolescencia del equipamiento médico, la insuficiencia de programas de mantenimiento y las dificultades para sustituir tecnología cuya vida útil había sido ampliamente superada.

40 % de los quirófanos públicos ya se encontraban fuera de servicio antes del desastre.

El profesor UCV afirmó que que la emergencia no comenzó con el terremoto, este aceleró y amplificó una crisis cuya evolución llevaba años, Según estimaciones del sector salud cerca del 40 % de los quirófanos públicos ya se encontraban fuera de servicio antes del desastre, debido a problemas de infraestructura, equipamiento o mantenimiento acotó.

El hospital que permanece en pie, pero deja de funcionar

Confesó que existe una idea equivocada sobre la resiliencia hospitalaria, muchas personas asumen que si un edificio no colapsa el hospital continúa funcionando normalmente pero la experiencia internacional demuestra exactamente lo contrario. En la mayoría de los grandes terremotos ocurridos durante las últimas décadas, las principales causas de pérdida de operatividad hospitalaria no han sido los daños estructurales, sino las fallas de los llamados componentes no estructurales.

La caída de techos suspendidos, desprendimiento de luminarias, ruptura de tuberías, colapso de redes de gases medicinales, los daños en sistemas eléctricos, la pérdida de telecomunicaciones, el desplazamiento de equipos biomédicos y la interrupción del suministro de agua pueden dejar completamente inutilizable un hospital que, desde el exterior, parece intacto, concientizó.

Aseguró que en un hospital moderno prácticamente toda la atención depende de infraestructura tecnológica, cuando falla la infraestructura, la medicina moderna prácticamente se detiene. Sin electricidad estable no funcionan los ventiladores mecánicos, los monitores multiparámetros, las bombas de infusión, los tomógrafos, los equipos de rayos X, los laboratorios automatizados, las centrales de esterilización ni buena parte de los sistemas informáticos que coordinan la atención médica.

 La resiliencia comienza antes del terremoto

Omar Arias quien también forma parte de AVAIMS como miembro honorario, la asociación venezolana de arquitectura e ingeniería médico sanitaria, exhortó a que los hospitales del siglo XXI deben diseñarse para seguir funcionando después de un terremoto, no simplemente para evitar el colapso de sus edificios, la resiliencia hospitalaria exige inversiones sostenidas en infraestructura, mantenimiento preventivo, renovación tecnológica y gestión del riesgo.  igualmente importante es establecer programas permanentes de inspección estructural, controles de calidad del equipamiento médico, mantenimiento preventivo y simulacros que permitan identificar vulnerabilidades antes de que ocurra una emergencia, comentó.

Recomendó también proteger los componentes no estructurales mediante sistemas de anclaje sísmico para equipos biomédicos, asegurar la continuidad de las redes eléctricas, de agua y gases medicinales, disponer de redundancia energética, fortalecer las telecomunicaciones y prever áreas de expansión para triaje y hospitales de campaña. Igualmente importante es establecer programas permanentes de inspección estructural, controles de calidad del equipamiento médico, mantenimiento preventivo y simulacros que permitan identificar vulnerabilidades antes de que ocurra una emergencia.

Un hospital verdaderamente preparado para un desastre no es el que simplemente sobrevive al terremoto.

Concluyó enfatizando que la recuperación posterior al terremoto no debería limitarse a reparar paredes agrietadas o sustituir equipos dañados, debe servir para replantear el modelo de infraestructura sanitaria del país bajo criterios modernos de resiliencia, seguridad hospitalaria y continuidad operativa. Porque un hospital verdaderamente preparado para un desastre no es el que simplemente sobrevive al terremoto, es el que continúa salvando vidas mientras todo a su alrededor intenta recuperarse. Toda reconstrucción representa una oportunidad.

Contacto: Omar Arias: Físico Médico, profesor de la UCV y director General de Serofca

Telefonos: 04242173746 y +599 9 666 1849 – @omarariascurat – @serofca

 

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