La psicóloga social y tanatóloga , Nancy Hernández, analizó el impacto psicológico que los constantes cortes de electricidad en el país provocan en la población, los cuales según ella generan un estado de alerta permanente que eleva los niveles de cortisol la hormona del estrés.
La especialista afirmó que el problema afecta el desarrollo diario de los ciudadanos. La falla eléctrica genera un descontrol del entorno predecible que nosotros tenemos en nuestra vida cotidiana, es decir, vivimos en una especie de trauma crónico ambiental que afecta la salud mental, dijo en una entrevista para el programa De Primera Mano de Radio Fe y Alegría Noticias.
Esta situación deja consecuencias físicas, como el agotamiento y la falta de sueño. A nivel educativo está generando problemas con los niños y adolescentes que sufren efectos diferenciados en su entorno escolar.
Sobre esto último, Hernández señaló que esta problemática altera el aprendizaje de los menores, ya que la irritabilidad por la falta de sueño y el estado de alerta que le transmiten sus padres o representantes, genera una sensación de inseguridad que afectan el proceso de aprendizaje al no sentirse en un entorno seguro.
La interrupción de las clases altera el ritmo de los docentes en las aulas donde las dinámicas educativas se vuelven repetitivas. No se trata de interrumpir las clases y continuar como si ayer no hubiera pasado nada… Esta dinámica agota al docente y frustra al estudiante, comentó.
La psicóloga finalizó advirtiendo que los cuadros de depresión aumentarían si las autoridades no atienden la situación actual. Los cuadros de depresión van a ser cada vez mayores y masivos ante la imposibilidad de resolver la irritabilidad.
Verónica Moreno – Fe y Alegría Noticias

