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Los viejitos tomaron las calles de Caracas para exigir reivindicaciones salariales en el Día del Adulto Mayor

Viejitos protestan en Caracas mayo 2026

 

La jornada incluyó la entrega de documentos y reclamos formales por parte de trabajadores de distintos sectores, entre ellos educación, salud y universidades, con el objetivo de reclamar por pensiones dignas, deterioro del sistema de salud y pérdida del poder adquisitivo. La PNB impidió a jubilados y pensionados completar la ruta de la protesta pautada para este 29 de mayo de 2026.

En el marco del Día del Adulto Mayor, que se celebra en Venezuela cada 29 de mayo, cientos de jubilados y pensionados se concentraron este viernes en Caracas y otras ciudades del país para denunciar que los ingresos actuales son insuficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación, salud y transporte, por lo que reiteraron ante diferentes organismos del Estado sus exigencias en cuanto al cumplimiento de derechos laborales y reivindicaciones salariales.

La protesta comenzó a las 9:00 am frente al Ministerio de Educación, ubicado en la esquina Salas. Bajo la consigna No estamos mendigando, estamos protestando, una comisión de jubilados y pensionados de este sector fue recibida por representantes de la cartera para exponer sus reclamos.

José Pérez, presidente de la Asociación Sindical de los Trabajadores de la Educación del Gobierno del Distrito Capital, denunció desde el lugar el deterioro de las condiciones económicas del personal docente y administrativo, y reclamó el pago de beneficios que —aseguró— han sido eliminados o reducidos para quienes pasan a condición de jubilados.

Estamos hoy aquí frente al Ministerio de Educación haciendo una exigencia para el pago del cestaticket, la homologación del bono de guerra y el ajuste salarial para el personal jubilado, declaró.

El representante sindical sostuvo que los trabajadores pierden derechos adquiridos una vez dejan de estar activos, situación que calificó como una violación de garantías establecidas en la Constitución. Cuando pasan de activos a jubilados pierden ese derecho que está consagrado en la Constitución, afirmó.

Entre las principales demandas del sector mencionó la restitución del beneficio de alimentación, la homologación del bono de guerra económica y un incremento salarial que permita a jubilados y pensionados enfrentar el aumento sostenido del costo de la vida.

Víctor Colina, jubilado de los Bomberos de Caracas tras 28 años de servicio, denunció que alrededor de 800 bomberos fueron jubilados con apenas 80% de sus beneficios salariales, pese a que —afirmó— la legislación establece que debía corresponderles 100%. Indicó además que llevan 18 años reclamando el pago completo de sus prestaciones y que hace 14 años obtuvieron una decisión favorable del Tribunal Supremo de Justicia, sin que hasta ahora hayan recibido el dinero correspondiente.

Ganamos la demanda y todavía no hemos podido cobrar ese beneficio, expresó en declaraciones para el medio Tal Cual.

El jubilado también cuestionó la ausencia de funcionarios del Cuerpo de Bomberos de Caracas durante la concentración de adultos mayores. Señaló que días antes entregaron un informe y una solicitud formal al director general de los bomberos para que brindaran apoyo y resguardo a los asistentes, pero aseguró que no hubo respuesta.

Durante su testimonio, describió la difícil situación económica que enfrentan los pensionados y jubilados en Venezuela. Afirmó que muchos sobreviven con ingresos equivalentes a unos 400 bolívares mensuales, monto que calificó como insuficiente incluso para cubrir necesidades básicas de alimentación.

El activo de hoy es el jubilado de mañana, manifestó al realizar un llamado a la población a que se unan a las exigencias de los jubilados y pensionados.

En vez de estar disfrutando después de una larga vida de trabajo, el Estado venezolano nos ha llevado a la pobreza, abandono Urimare Capote, del Comité Jubilados y Pensionados, alerta sobre la crítica situación del sector.

Tras conversar con las autoridades del Ministerio de Educación, los jubilados y pensionados iniciaron una caminata hacia el sede del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) para entregar un pliego de peticiones salariales y laborales que esperan sea cumplido por el Estado.

PNB impidió avance de la protesta de jubilados y pensionados

Sin embargo, en las cercacías del Banco Central de Venezuela (BCV), funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) impidieron el paso de la marcha hacia la avenida Urdaneta con piquetes antimotines y una contención metálica.

Desde este lugar, jubilados y pensionados leyeron un documento exigiendo sus derechos a una vida digna. Entre las principales exigencias planteadas se encuentra la restitución de prestaciones colectivas, el pago completo de beneficios laborales y la homologación de derechos entre trabajadores activos y jubilados.

Los manifestantes solicitaron garantizar la restitución de las prestaciones colectivas de los servidores públicos y asegurar que los beneficios laborales sean transferidos de forma íntegra a las pensiones de jubilados, respetando principios de equidad y derechos laborales.

Asimismo, rechazaron lo que calificaron como medidas discriminatorias contra personal administrativo y jubilado, al denunciar exclusiones en el acceso a beneficios económicos y reivindicaciones salariales.

La intención de los jubilados y pensionados era recorrer una serie de instituciones para presentar sus exigencias. Además del IVSS, los manifestantes querían recordar ante el BCV la resolución que prohíbe que a los adultos mayores se les hagan descuentos o comisiones bancarias, para luego continuar el camino hacia el Ministerio de Finanzas, a la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) y, por último, terminar la protesta frente a la Vicepresidencia de la República.

Ante la imposibilidad de avanzar en su ruta, los pensionados y jubilados se mantuvieron protestando en las adyacencias del BCV para denunciar que el Estado venezolano lleva años incumpliendo con una pensión de hambre, en contra del artículo 80 de la Constitución, que garantiza a los adultos mayores una pensión digna.

Finalmente, los manifestantes pudieron continuar hasta la sede del IVSS, donde entregaron un documento con sus exigencias, sin embargo, los funcionarios de la PNB les impidieron el paso para realizar la ruta que tenían prevista. Se esperaba que una comisión de la Vicepresidencia de la República también se acercara al lugar para recibir un manifiesto donde exigen pensiones dignas.

Pedro García, de la asociación de jubilados y pensionados de Distrito Capital, dio por terminada la jornada de protesta realizada en Caracas y reiteró que tuvo como principal objetivo visibilizar la crisis humanitaria y social que enfrenta la población adulta mayor en Venezuela.

El representante señaló que existe una grave falta de atención médica y deficiencias en el suministro de tratamientos para pacientes con enfermedades graves y crónicas, situación que afecta especialmente a jubilados y pensionados de bajos recursos. Hay falta de medicinas para las enfermedades cardiovasculares y falta de atención para obtener tratamientos para enfermedades graves crónicas, afirmó.

Los manifestantes también denunciaron la deuda que mantiene el Estado venezolano con pensionados residentes en el exterior, quienes —según indicaron— dejaron de recibir sus pagos desde 2015.

La deuda administrativa que tiene el Estado con los pensionados en el exterior es enorme. Desde 2015 les eliminaron las pensiones legales y constitucionales, sostuvo el dirigente.

El vocero destacó además que las protestas buscan recordar que la situación de los adultos mayores afecta directamente a millones de familias venezolanas.

No olvidemos que alguno de nosotros tiene un adulto mayor que hoy sufre por necesidad, expresó.

La jornada incluyó la entrega de documentos y reclamos formales por parte de trabajadores de distintos sectores, entre ellos educación, salud y universidades. Según explicó, una comisión acudió a la sede del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, en la esquina de Altagracia de Caracas, para consignar nuevamente exigencias relacionadas con salarios, pensiones y derechos laborales.

Acá estamos siendo vulnerados en todos los sectores: educación, pensiones, salud y los universitarios, afirmó.

A pesar de las críticas, el vocero reconoció que funcionarios policiales y militares cumplen órdenes, aunque aprovechó la concentración para dirigirse directamente a efectivos de seguridad presentes en el lugar y recordarles que también forman parte de los sectores afectados por los bajos salarios y la precariedad económica.

El policía y el guardia nacional activo de hoy es el pensionado y el adulto mayor del mañana, sostuvo.

El representante afirmó que las reivindicaciones impulsadas por jubilados y pensionados también beneficiarían a trabajadores activos de cuerpos policiales y militares en el futuro.

Mientras que nosotros hoy conquistemos derechos, ustedes mañana van a gozar de eso, manifestó.

Pensiones dignas y beneficios que garanticen condiciones mínimas de jubilación.

La Canasta Alimentaria Familiar, ubicada para el mes de abril en 730 dólares según estimaciones del Cendas-FMV, es casi imposible de adquirir para los adultos mayores venezolanos. Desde hace años, los pensionados del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) y de la Misión Amor Mayor reciben apenas 130 bolívares mensuales (aproximadamente 0,20 centavos de dólar), además del complemento llamado Bono contra la Guerra Económica, que recientemente quedó establecido en 70 dólares.

En una reciente entrevista para El Nacional, Luis Cano, representante del Comité de Derechos Humanos para la Defensa de Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores, coincidió en que la precarización económica convirtió la vejez en Venezuela en una experiencia marcada por la sobrevivencia.

Debido al escaso ingreso que reciben cada mes, los adultos mayores se han visto en la obligación de trabajar informalmente para poder alimentarse o costear medicamentos, mientras que otros -al menos 63%, según Convite- dependen exclusivamente de ayuda familiar o remesas para sobrevivir.

Un reciente informe publicado por Convite destacó que, por primera vez, el número de adultos mayores que trabaja (55%) supera al de quienes están inactivos. Al menos 23% de ellos labora en la economía informal y 82% reporta que sus gastos superan lo que percibe.

Tanto la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) de 2025 como Convite advirtieron que muchos hogares con adultos mayores enfrentan dificultades para acceder a alimentos suficientes y nutritivos. Asimismo, un informe de Provea destacó que 9 de cada 10 ancianos no pueden costear su alimentación básica.

De acuerdo con Convite, 73% ha tenido que comprar alimentos de menor calidad y costo, mientras que 32% ha consumido vísceras, piel o huesos como sustituto de proteínas de mayor calidad debido a restricciones económicas. La precariedad económica obliga a muchos adultos mayores a reducir comidas —al menos 52%—, eliminar proteínas de la dieta o depender de ayudas comunitarias.

En otros países de América Latina, pese a grandes fallas, a los adultos mayores se les garantiza un ingreso básico que satisfaga las necesidades. Chile, por ejemplo, ofrece pensiones de aproximadamente 206 dólares mensuales, mientras que en Colombia el subsidio promedio varía entre 250 y 350 dólares mensuales. Uruguay es uno de los países que tiene el sistema de pensiones más sólido, con un monto de alrededor de 550 dólares con ajustes periódicos y una cobertura amplia.

En este contexto de precariedad, Venezuela atraviesa un proceso de envejecimiento acelerado debido, en gran parte, a la migración masiva de jóvenes. Actualmente, existen 51 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años, de acuerdo con la Encovi 2025, que reseña además que 35% de los hogares venezolanos están integrados únicamente por adultos mayores, ya sea parejas de ancianos o personas mayores viviendo solas.

Organizaciones de derechos humanos y sindicalistas advierten que Venezuela carece de políticas públicas integrales orientadas a responder al envejecimiento poblacional y enfrentan debilidad del sistema de seguridad social, colapso del sistema sanitario, ausencia de programas de cuidados prolongados, déficit de atención geriátrica, falta de infraestructura adaptada y escasez de programas de alimentación y acompañamiento.

Frente a este deterioro de las condiciones de vida, organizaciones sociales, jubilados y pensionados han planteado al Estado venezolano -sin recibir respuesta- propuestas dirigidas a enfrentar el envejecimiento en Venezuela. Algunas de las medidas se enfocan en la recuperación de pensiones ajustadas al costo de vida, en programas de alimentación para adultos mayores, la restitución de medicamentos de alto costo, creación de centros de cuidados paliativos, atención psicológica y recreativa, transporte gratuito, eliminación de impuestos para productos esenciales y tarifas preferenciales de servicios públicos.

Erika Hernández – El Nacional