La indigencia crece en Barquisimeto debido a la crisis económica, el desempleo y el consumo de sustancias, agravado por la falta de un sistema de salud pública para su atención y rehabilitación.
La crisis económica, desempleo y la falta de salarios dignos en Barquisimeto están empujando a personas jóvenes y en edad productiva a la indigencia.
La adicción a sustancias de bajo costo y la ausencia de servicios públicos de salud mental complican la rehabilitación de estas personas.
En los alrededores de la plaza Los Ilustres, en la avenida Vargas, justo frente al Colegio de Médicos del estado Lara, huele a orine y desperdicios. Ahí, entre cajas de cartón rasgadas y una manta que, alguna vez fue azul, duerme un hombre, en la indigencia.
Las personas no saben su nombre ni su apellido, ni siquiera están seguros de si es de Barquisimeto o no. Sólo saben que apareció hace tres semanas y desde entonces camina, duerme y come en una plaza que, en teoría, debería ser un espacio para recordar a personajes emblemáticos de Barquisimeto.
El hombre, de unos 35 años, usa unas chancletas cerradas que le ayudan a proteger sus pies. No tiene camisa, sólo un pantalón verde sin correa que le cubre las partes íntimas. En líneas generales, la escena es bastante demoledora, el sujeto grita a todos, pero nadie habla con él. Las personas le huyen por considerarlo agresivo.
La imagen de un indigente en pleno casco central de Barquisimeto no es nueva. Lamentablemente, esta escena se repite de forma constante en diversos puntos de la ciudad. ¿Cuántas personas en situación de calle hay en Lara La respuesta a esta pregunta nunca es precisa, básicamente porque cada día son más los casos documentados.
Para efectos de este reportaje, el equipo periodístico del diario La Prensa de Lara hizo una investigación durante tres semanas para lograr ubicar casos puntuales de indigencia. La investigación sirvió para confirmar que, solamente en el municipio Iribarren, fueron documentados al menos 10 personas en situación de calle.
En este punto, la edad varía. Hay casos de hombres o mujeres de la tercera edad, pero también se pueden observar personas en edad productiva caminando sin rumbo en la ciudad.
Liuba Malpica, economista entrevistada para analizar este tema, menciona que la proliferación de personas viviendo en situación de calle tiene varios factores y uno de ellos es el económico. De acuerdo con lo explicado por la especialista, cada vez hay menos opciones laborales y eso hace que sea muy difícil que los jóvenes puedan insertarse socialmente.
«Este es sin duda una de las razones principales para explicar esta situación. Si hacemos una comparativa con la realidad de los años 70 u 80 cuando empezó la industrialización de Venezuela, el panorama es muy distinto. En esos años, las empresas buscaban en las universidades o en las comunidades al personal para insertarlos en el plano laboral, algo que no pasa en la actualidad», dice.
Malpica señala que la destrucción del salario es crucial para explicar el por qué la mayoría de los jóvenes no se preocupan por ingresar a la dinámica laboral. En este sentido, la economista habla que, en muchos casos, se apuesta por el emprendimiento, una estrategia que termina representando un riesgo y puede llevar a las personas a la quiebra.
«Es lo que en la economía llamamos situación compleja. Muchas personas, por el hecho de estar sin trabajo, caen en depresión y terminan en condición de indigencia. Hay factores psicológicos que influyen directamente en esta realidad», dice.
Liz Fabiola González, psicóloga egresada de la UCLA, aclara que, aunque el estrés y la pobreza son factores de riesgo, no son causas directas para generar trastornos mentales graves. A juicio de la especialista, la situación que se vive ahora mismo en las calles de Barquisimeto está directamente relacionada al consumo de drogas.
«Por la situación que hay en estos momentos en el país, muchos jóvenes recurren a estas sustancias y terminan en situación de calle. Es importante mencionar que la adicción no es sólo con drogas tradicionales, sino también con abuso de productos, como chimó o alcohol de muy mala calidad», dice González.
La psicólogo menciona que este tipo de adicciones son muy difíciles de superar, básicamente porque no hay consultas públicas. Debido a esta situación, muchos jóvenes no encuentran la manera de salir de esta situación, lo que termina haciendo que las personas se refugien en las calles.
«Es una realidad triste que nos está afectando mucho como sociedad. Al no contar con espacios públicos destinados a la atención de estas adicciones, se hace muy cuesta arriba que las personas superen estos problemas. Es por eso que vemos a tantos jóvenes, en edades productivas, caminando por las calles, entregados a la droga», lamenta.
La especialista menciona que este fenómeno está en aumento. De acuerdo con sus declaraciones, en estos momentos hay mayor vulnerabilidad social y hay mayor exposición a sustancias nocivas que tienen bajo costo. «Es una mezcla de todo. Ante este panorama, el destino de muchos jóvenes es la indigencia, la calle. No hay mecanismos de salud pública para recuperar la salud mental», dice.
La especialista menciona que, cuando estos casos no son atendidos de forma rápida, se hace muy difícil poder reinsertarlos socialmente porque hay daños cognitivos que cuesta mucho reparar.
De esta manera, el panorama en Barquisimeto es preocupante. Los casos de indigencia parecen aumentar con el paso de los días sin que exista una respuesta oportuna a esta situación. Mientras tanto, plazas y avenidas se llenan de personas que no tienen dónde vivir. Gente que anda comiendo de la basura, descalzos, asustando en muchas ocasiones a las personas que quieren visitar una plaza y se cohíben por no encontrarse con una escena desagradable que, tristemente, se hace repetitiva.
Osman Rojas – La Prensa Lara

