
“escribe que algo queda” (Kotepa Delgado)
Rafael Caldera G., febrero 2026
Preámbulo
En crónica anterior: “El Ocaso del Régimen” (Aporrea, mayo
2023) refería análisis que hiciera en reunión con amigos de
vieja data, algunos todavía, solidarios o simpatizantes del
régimen; otros con reservas, disidentes o, en franco rechazo,
pero todos con el denominador común de tener formación
marxista. Fue una exposición improvisada ante exigencia de
ellos, dado mi silencio en “conversa” sobre “situación país” y
posibles escenarios a futuro. Comencé con un enunciado, el
cual usaría para cerrar como conclusión, luego de un apretado
análisis aplicando las Leyes de la Dialéctica Materialista: “este
es un sistema en equilibrio inestable que tiene lapso de finitud
en el corto-mediano plazo” (2 a 3 años) agregando como
corolario …”eso no significa que, necesariamente sea para
mejor”.
Motivan el preámbulo de estas notas, reciente encuentro en
Cumaná con amigos, de diferente formación profesional e
identificados como opositores al régimen, donde fuera
interrumpida y cuestionada, por uno de ellos, el intento de
exposición para perfilar situación post 3 de enero y, derivar
propuestas de acción para la coyuntura. Cortado el intento y
quedando “con el grillo en la cabeza” se pretende, a
continuación, poner en blanco y negro las ideas que se
quisieron expresar, con la intención de compartir estas ideas y
provocar una verdadera y necesaria discusión, análisis y
reflexión colectiva.
Han pasado algunos días, desde la experiencia descrita y
“mucha agua ha corrido por el rio” ampliando el sustento y
aproximación de mis presunciones; por tanto, el contenido de
estas notas ira, algo, más allá de lo pensado en aquella
ocasión. Veamos: En primer lugar, se identifican diferentes
horizontes operacionales, espacio temporales y objetivos
estratégicos, donde se ubican a los actores políticos
involucrados en el proceso venezolano, enunciando hechos o
manifestaciones que les caracterizan, para posteriormente
esbozar una visión global de problemática nacional, cerrando
con propuestas de acción para la coyuntura y comentarios
finales, a manera de conclusión.
1.- Trump; los del Régimen y opositores, se ubican en
horizontes espacio temporales y objetivos, estratégicos,
diferentes.
1.1. El horizonte espacio temporal de Trump, se ubica a
corto-mediano plazo (1 a 3 años) condicionado por dificultades
y contradicciones internas: frágil control de órganos
deliberantes (ha perdido la mayoría de elecciones provinciales)
relaciones conflictivas con comunidad latina y limitado por
elecciones parlamentarias de medio término (noviembre 2026)
que pudieran significar cambio en correlación de fuerzas
parlamentarias y, presidenciales (2029) que ponen fin a su
mandato, por tanto, continuidad de la misma política gringa
hacia Venezuela, no garantizada. Su objetivo estratégico se
ubica en torno a reafirmar y fortalecer el perfil de potencia
mundial de USA, mejoramiento de economía y seguridad
interna, garantizando suministro de energía, minerales y
materiales estratégicos, mediante el control y dominio
hegemónico de países del hemisferio occidental,
particularmente, de nuestro continente y, en especial,
Venezuela.
1.2. El chavismo, entiéndase “Rodriguismo”
, por su parte,
se ubica en un escenario espacio temporal de mediano-largo
plazo, coincidente con fin de mandato trumpista y madurista (3
a 6 años) aceptando, pareciera con regocijo, salida de Maduro.
Su objetivo estratégico: mantenerse en el gobierno el mayor
tiempo posible, esperando mejor momento táctico operativo.
Para ello, ceden dócilmente a exigencias gringas: entrega de
petróleo, reservas minerales y, naturales ¿incluyendo
habitantes? deslastrándose de acompañantes indeseables o
incómodos; recepción con bombos y platillos de autoridades
gringas: CIA, Comando Sur; apertura de Embajada,
Consulados y hasta posible base militar en Venezuela. Mayor
entrega imposible.
No es pensar mal, recordar “Acuerdo de Qatar”, denunciado
por Casto Ocando, pero lo más probable es que se trate de
una “… maniobra de supervivencia política que encuentra su
espejo histórico… en la praxis de Vladimir Ilich Lenin cuando,
ante el avance del ejército alemán, cedió vastos territorios,
población y recursos industriales a cambio de una sola cosa:
un respiro, la paz inmediata para ganar tiempo.. y, salvar lo
esencial: el poder…” (Brest-Litovsk en el Caribe: La audacia
leninista frente a la aniquilación, por José Manuel Rivero,
fanático del régimen, calificativo nuestro).
En esa dirección, se dan giros en el discurso: inicialmente
haciendo ver que su actuar no es concesión, sino secuencia
de líneas de Maduro, contempladas en el Plan de la Patria,
celebrando acuerdos “amistosos” con USA publicitando
recíproco “respeto y admiración entre partes”. Se anuncia
aumento sustancial de ingresos fiscales con mejoras
inminentes (que no se ven) para calidad de vida (salarios,
transporte, vialidad, médico asistencial, educación) mientras
se clama y activan movilizaciones por el retorno de los
“tortolos” presos.
Luego se pasa a hablar de “responsables del pasado”,
corruptos y traidores rojos rojitos malvados, cometiendo
errores en el trato a la oposición, por lo cual piden perdón y
disposición a enmiendas. La culpa se ubica en “el gobierno
anterior” madurista; la pareja presa va quedando en el olvido.
Tal relato, pareciera calar en la población.
1.3. La oposición Maricorinista, pareciera ubicarse en el muy
corto plazo (1 año) con el objetivo estratégico de montar
elecciones para llevar a la presidencia a su máxima líder.
Operando en la semiclandestinidad, organizan padrones
electorales y analizan repartición de posiciones
gubernamentales, política de alianzas. No se perciben, con
claridad y precisión, propuestas políticas para la coyuntura.
Interrogado sobre esto, un destacado dirigente regional,
respondió: “lo tenemos, “Venezuela Tierra de Gracia”. Pensé
para mis adentros: “Plan de La Patria 2.0 y, nada que ver con
la coyuntura”. Nada difícil de entender, cuando el método de
análisis de algunos se limita a la lógica aristotélica. Quisiera tal
percepción no sea la de su colectivo nacional. De ser así, a
criterio del autor, estarían fuera de perol.
1.4. La otra ¿oposición? abarca a quienes fueron barridas por
el Tsunami de primarias, los que no participaron en ellas y el
guaidosismo. Sorprendidos el 3 de enero, quedaron como los
habitantes de Kripton con la explosión del planeta. Su
escenario espacio temporal y objetivo estratégico, puede
ubicárseles en el destino que se les dio a quienes complotaron
contra Jor-El. Son como Pedro Páramo: “están muertos y no
se han dado cuenta de ello”. Desconcertados, no saben qué
hacer, poco despotrican ahora contra el “extremismo de María
Corina”. Habiéndose plegado, claudicantes, ante Maduro,
deambulan como zamuros buscando migajas de carroña
(cargos públicos) les tire la “interina”. En el parlamento,
aprueban sin chistar y, hasta sin leer, emisión y modificaciones
de Leyes, Decretos y pronunciamientos. Algunos intentan, sin
mucho esfuerzo y sin lograrlo, desmarcarse.
2. Esbozo de visión global sobre problemática venezolana
Lo aquí planteado, es solo el esbozo de una percepción global,
muy personal, derivada de conductas y opiniones, presentes y
pasadas de representantes de los diferentes sectores políticos
antes identificados, conjugado con el análisis referido
inicialmente, así como la consideración del acaecer histórico
mundial. La metodología aplicada integra, esencialmente, la
dialéctica materialista, teoría de sistemas, análisis situacional,
teoría de incertidumbre y acepta, prácticamente, todo método
de aproximación al conocimiento, por tanto tal enfoque puede
calificarse como contingencial u holístico.
Se habla de problemática, por tratarse de un conjunto
intrincado, entrelazado e interrelacionado de problemas, que
confluyen sobre un mismo escenario: Venezuela, en diferentes
ámbitos y niveles de acción, en un contexto nacional e
internacional, caracterizado por la inestabilidad, turbulencia,
contingencialidad e incertidumbre, que limitan la probabilidad
de acercarse a una caracterización de la situación país
coincidente o aceptable por distintos analistas o activistas
políticos.
El 3 de enero fue un golpe terrible para el país, de mayor
intensidad y gravedad que el efecto directo y colateral del
bombardeo. Venezuela fue invadida, violada e intervenida en
su soberanía y conducción. Es una situación de hecho que no
puede ser celebrado. Tal vez aprovechada y aceptada, nunca
he sabido de mujeres que salgan a alabar, vitorear y “jalarle
bolas” al violador. Pero parece ser el caso de la nación, donde
vemos coincidencias en zalamerías, de tirios y troyanos, en
relación al trumpismo y el “nuevo karma” tres etapas,
enunciadas, pero no definidas.
La mayoría de youtubers opositores, se desviven en
agradecimientos a Trump y describen la muy cercana era de
bonanza y bienestar (que no se ve) bajo la dirección gringa y
la regente de aquí, mientras acelera la escalada del dólar,
inflación, hambre y miseria, económica y espiritual, del
colectivo. Son pocas y tímidas las manifestaciones de alerta, a
al menos de inquietud, sobre el destino soberano del país.
Muchos hasta comentan, que verían con agrado un
protectorado y hasta ser el estado 51 de USA. Pienso que el
golpe fue tal que dislocó la mente venezolana, ya tocada
fuertemente por la continuada agresión chavista.
El interinato, vigilado, monta su promoción continuista para lo
cual miente a diestra y siniestra, desarrolla un doble discurso
hacia gringos y sus acólitos locales; contrata servicio
internacional de promoción de imagen; cambia de ropaje y
mueve, a conveniencia, sus piezas: enroques cortos y largos,
sacrificio de peones, desplaza caballos, alfiles y hasta hace
adelantos, cuando cree que “el Jefe” no ve.
El maricorinismo, por su parte, cabalga cómodamente creen
ellos, en la dirección electoral. Ambas precandidatas, cortejan
respaldo trumpista. Al presente, parece tenerlo la interina, por
su “buen comportamiento” y garantizar “normalidad”,
“estabilidad”, entrega y flujo de recursos. No sorprendería
pudiera quedarse, ella y sucesores, por largo rato, ya
trumpistamente legalizada.
Los otros, desconcertados, no saben qué hacer, poco
despotrican ahora contra el “extremismo de María Corina”.
Habiéndose plegado, claudicantes, ante Maduro, deambulan
como zamuros buscando migajas de carroña que les tire la
“interina”, algunos ya han logrado su “tente allá”. En el
parlamento, aprueban sin chistar y, hasta sin leer, emisión y
modificaciones de Leyes, Decretos y pronunciamientos.
Algunos intentan, con poco esfuerzo y sin lograrlo,
desmarcarse.
Para este equipo pasaría a Enrique Márquez quien, después
de respetable conducta post electoral y excarcelación, estuvo
en el limbo perfilado como potable alternativa a Ma. Corina,
pero que, en evidente oportunismo de izquierda, salió eufórico
y radiante a recibir unción y promoción de Donald Trump. Me
la comí pensaría y luego, la completa alabando a Rodríguez
Zapatero.
Desolado, hasta el momento el escenario candidatural, ante
una eventual elección, quedan únicamente allí “la interina” y
Ma. Corina. Es indudable que esta lograría una aplastante
victoria, a juicio de quien escribe, en torno al 90%, en un
proceso libre, sin ventajismos, objeciones o presiones
externas. Eso percibe en el ambiente, quien, siendo buen
oyente y observador, anda a pie, va a los mercados, hace cola
en bancos y gasolineras, viaja en buses.
En el pueblo común, prevalece un conjugado sentimiento de
alegría, duda, impotencia, ansiedad, desconfianza, frustración,
esperanza, mucha esperanza y rabia, muchísima rabia
largamente contenida, y que comienza, tímidamente, a ser
expresada, mientras hace enormes esfuerzos para subsistir
en la caótica situación nacional. Esto, debe ser comprendido
por quienes pretenden ser alternativa de gobierno, a objeto de
concebir, planificar y ejecutar propuestas de acción táctico
operacionales de coyuntura que, articuladas a una formulación
estratégica de largo aliento, den direccionalidad, dinámica y
cinética a un proceso, que facilite o contribuya a la aceleración
del quiebre o derrumbe total del rodriguismo.
La intervención trumpista abrió grietas y rendijas de
participación ciudadana en la política nacional, lo cual debe
utilizarse, con habilidad y prudencia, para iniciativas en el
sentido antes señalado. No se puede estar condicionados por
decisiones del norte ni a la espera del desarrollo de las etapas,
no definidas, enunciadas por Marcos Rubio. Bajo el supuesto
de que sean buenas, hay que abonar para darle
direccionalidad a favor del colectivo nacional y acortar su
tiempo de ejecución
3. Propuestas de acción para la coyuntura: En función de lo
expresado en párrafos anteriores se sugieren, como ejemplo,
las siguientes orientaciones:
3.1. Solicitar, exhortar o propiciar definición de etapas
enunciadas por Trump así como precisión de participantes,
contenidos y cronograma estimado de ejecución.
3.2. Precisar y aclarar a ciudadanía objetivos estratégicos
3.3. Definir política de alianzas (con quienes si y con quienes
no)
3.4. Visibilizar una acción opositora, coherente con voluntad de
gobernar
3.5. Establecer y promover objetivos de lucha inmediatos. Ej.
– Liberación de presos políticos
– Fecha y naturaleza de elecciones
– Aumento de ingresos familiares
– Claridad en origen, montos, destino y manejo de ingresos
nacionales
– Relaciones con USA
– Cambio de CNE, depuración del Registro Electoral y apego a
normativa que le rige
– Remoción y restructuración, del Poder Judicial
– Mejoras en servicios básicos: salud, educación, vialidad,
transporte, agua, electricidad
– Implementar un sistema de información y comunicación
popular masivo: radiofonía panfletos, foros, conversatorios,
redes sociales
4. Comentarios finales, a manera de conclusión:
La intrusión trumpista, determinó un dialéctico salto
cualitativo en la situación país. Violentamente se pasó del
chavismo madurista al oportunista chavismo rodriguista,
con una oposición, aparentemente en su mayoría,
deslumbrada y sumisa ante tal intervención y control. Ya
nada es como antes, aun cuando subsisten rasgos del
pasado.
Tampoco lo será, pues las contradicciones internas y
externas del sistema acrecientan, aceleradamente,
cambios cuantitativos, cuya acumulación, ineluctable y
dialécticamente, derivará en nuevos cambios cualitativos,
que llevarán al derrumbe total del régimen. Una apta
dirección opositora, deber ser capaz de percibir esto,
correcta y oportunamente, para generar acertadas y
eficientes tácticas políticas en las coyunturas, que
impulsen y aceleren el tránsito hacia el ansiado objetivo
estratégico de la ciudadanía: una Venezuela libre,
independiente y soberana, con un gobierno electo
democráticamente, en el menor tiempo posible,
comprometido con el bienestar y progreso de la nación.
De no ser así, pudiéramos ver que el cambio dialéctico
sería de “Guatemala a Guatepeor” o sea que “el remedio
resultaría peor que la enfermedad.

