La gente ya no soporta la crisis económica, la destrucción de los servicios públicos y la permanencia de los cómplices del desastre en el gobierno interino
Nota de Prensa.–
El dirigente político venezolano Omar González Moreno denunció la dramática situación que vive el país, asegurando que Venezuela atraviesa “una catástrofe económica y social sin precedentes, agravada por el cinismo de quienes destruyeron la nación y hoy siguen ocupando el poder”.
“Lo que vive el pueblo venezolano es inhumano, con salarios pulverizados, por una inflación descontrolada, servicios públicos colapsados y millones de familias sobreviviendo en la miseria”, afirmó.

La inflación en Venezuela ronda niveles cercanos al 600% anual, mientras los salarios siguen estancados, el deterioro de servicios básicos y la precariedad siguen marcando la vida diaria de los ciudadanos.
Además, el país continúa registrando protestas sociales y colapso de infraestructura, incluyendo electricidad, agua transporte y demás servicios esenciales .
González Moreno fue contundente:
“Lo más indignante es que los responsables de esta tragedia —los que saquearon, destruyeron y corrompieron— hoy pretenden reciclarse y mantenerse en el poder como si nada hubiera pasado”, dijo.
Agregó que “El colmo del descaro, es que los mismos que quebraron la economía, arruinaron PDVSA y condenaron al pueblo al hambre en complicidad con Chávez y Maduro, hoy se presentan como solución”.
El dirigente advirtió que la crisis no es solo económica, sino estructural.
“No hay luz, no hay agua, no hay transporte digno. El país está en ruinas, y la gente vive resistiendo, no viviendo”.
Recordó que la crisis venezolana ha sido catalogada como una de las más graves del mundo en tiempos de paz, marcada por pobreza, colapso institucional y migración masiva.
Desde el punto de vista jurídico, González Moreno fue tajante.
“No puede haber transición real mientras los responsables del saqueo sigan impunes y ocupando cargos. Venezuela necesita justicia, no reciclaje de corruptos”, señaló.
Finalmente, el dirigente afirmó que la situación actual hace inevitable un cambio profundo.
“El pueblo venezolano no aguanta más. Esto no es sostenible. Un país no puede levantarse sobre la impunidad, el hambre y la destrucción”.
Y concluyó:
“Venezuela no necesita maquillaje político, necesita una ruptura total con quienes la llevaron a esta tragedia”.

