
Amor de madre presa en dictadura
Después de los castigos corporales
el miedo
y no saber
cuánto tiempo
permanecería en esa cárcel
su amor de madre
disminuyó.
Su pequeña hija
crecía sin ella
prescindía de ella.
Había guardado
un ovillo de lana roja
que desteñía.
Los días de visita
lo sumergía
en un jarro de agua
y esperaba.
A ese agua roja
se la pasaba por la cara
y la dejaba secar.
No quería que la niña
la viera tan pálida.
De su amor de madre había quedado eso:
el deseo
de no hacerla sufrir.
Estela Figueroa es una poeta nacida en Santa Fe, Argentina, en 1946. Entre sus publicaciones destacan Máscaras sueltas (1985), El libro rojo de Tito (1988), A capella (1991), Un libro sobre Bioy Casares (2006) o La forastera (2007). Ha realizado trabajos para cine y teatro y coordinado talleres literarios en el pabellón de menores de la cárcel de Las Flores, donde editó la revista Sin Alas. Dirige la revista La Ventana, que publica la Dirección de Cultura de la Universidad Nacional del Litoral. En este ámbito universitario también coordina el Taller Literario, tarea que se vio plasmada en la edición de tres libros y fichas de poesía, versiones teatrales de aguafuertes de Roberto Arlt y la escritura y emisión de dos radionovelas. Colabora en el diario El Litoral y sus poemas han sido traducidos a varios idiomas y han aparecido en diversas publicaciones internacionales. El hada que no invitaron: obra poética reunida 1985-2016, publicado por la editorial Bajo la Luna en 2016 incluye sus libros de poesía hasta la fecha junto con Profesión: sus labores, que permanecía inédito.

