Una reunión imaginaria de los mósicos brasileños Vinicius de Moraes, Antonio Carlos Jobim, João Gilberto, Chico Buarque, Caetano Veloso y Gilberto Gil.
La música popular brasileña alcanzó una dimensión verdaderamente universal cuando, en un período relativamente breve, confluyeron talento, riesgo estético y conciencia cultural.
No fue un fenómeno espontáneo ni individual, sino la obra de una pléyade de creadores que transformaron para siempre la canción popular, elevándola a un nivel comparable al de las grandes tradiciones musicales del siglo XX.
Cada uno aportó algo irreemplazable. Vinicius devolvió a la canción popular una poesía de alto linaje, sensual y melancólica. Jobim introdujo una sofisticación armónica que dialogó con el jazz sin perder la raíz brasileña. João Gilberto reinventó el modo de cantar y de acompañar, creando una intimidad sonora que cambió la historia de la interpretación popular. Chico Buarque elevó la canción a relato moral y social, con una finesa literaria excepcional. Caetano Veloso y Gilberto Gil ampliaron el horizonte, integrando tradición y vanguardia, Brasil y mundo, música y pensamiento crítico.
No fueron los únicos grandes músicos brasileños —la historia está llena de voces y talentos extraordinarios—, pero sí fueron los arquitectos de una transformación. Los que hicieron posible que la música popular brasileña dialogara con el mundo sin perder identidad, fuera popular sin renunciar a la complejidad, y convirtiera la canción en una forma mayor de expresión cultural.
De cada uno selecciono tres canciones esenciales, no como canon definitivo, sino como puertas de entrada a una de las aventuras musicales más ricas del siglo XX.
Estas dieciocho canciones no agotan la riqueza de cada creador, pero dibujan el mapa esencial de una transformación. La música popular brasileña, a través de esta pléyade, demostró que lo popular y lo sofisticado no son categorías opuestas, sino complementarias. Que la canción puede ser simultáneamente íntima y política, local y universal, tradicional y experimental.
Lo que comenzó en los apartamentos de Copacabana a finales de los años cincuenta se convirtió en una de las contribuciones más profundas y duraderas a la música del siglo XX.
Chega de Saudade: Tom Jobim- Vinicius de Moraes
Garota de Ipanema: Vinicius de Moraes con Maria Creuza y Toquinho
Insensatez – Tom Jobim
Desafinado – João Gilberto, Tom Jobim, Stan Getz
Águas de Março – Tom Jobim y Elis Regina
Corcovado – Joao Gilberto, Stan Getz,Astrud Gilberto
Samba de una sola nota – Tom Jobim
Construção – Chico Buarque.
A Banda – Chico Buarque.
Cálice – Chico Buarque, Gilberto Gil.
Tropicália – Caetano Veloso.
Alegria,alegría – Caetano Veloso.
Sampa – Caetano, Maria Gadú.
Aquele Abraço -Gilberto Gil.
Expresso 2222- Gilberto Gil, Caetano Veloso.
Refazenda – Gilberto Gil.
Emilio Figueredo – Análitica.com

