
Vivan los sentidos
seré una mujer
una gata tiene tanto encanto
al encorvar su lomo leonado
una mujer
una loba que aullando siempre
roza el tronco de un árbol
seré una mu-
una gallina cloquea vuela de la valla
y se pasea
con una dignidad natural
una mujer
un cojín rasgado por una uña
expulsa en la cara
una caricia de plumón
-jer — mu-
degollada
me enfriaré en una forma irrepetible
y con esa forma atraeré
con los brazos caídos
prometeré placer hasta el fondo de nada
dar — entregar
y seré ese perfecto cuerpo vacío
una mujer
Himno idólatra, 1958
Halina Poświatowska (1935-1967), de soltera Myga, es una de las poetas polacas más representativas de su generación. Doce años más joven que la premio Nobel Wisława Szymborska, su vida estuvo marcada por una grave cardiopatía que la obligó a pasar largas temporadas en hospitales y balnearios. En 1958 fue operada del corazón en Filadelfia; tras su recuperación permaneció tres años en Estados Unidos y completó sus estudios de grado en el Smith College de Northampton. Debutó en 1956 con poemas publicados en la Gazeta Częstochowska, y dos años después apareció su primer libro, Hymn Bałwochwalczy (Himno idólatra, 1958). Le siguieron Dzień dzisiejszy (El día de hoy, 1963), Oda do rąk (Oda a las manos, 1966) y Jeszcze jedno wspomnienie (Un recuerdo más, 1968), publicado póstumamente. Es autora de un libro en prosa Opowieść dla przyjaciela (Narración para un amigo, 1967). Esta es la primera vez que su obra se traduce al español.

