
En la víspera del contraste entre el hierro al rojo vivo del recuerdo y el signo de lo por siempre memorable.
En la víspera del sueño que dibuja necesarias ilusiones.
En la víspera del ideal nunca del todo abandonado y de la promesa jamás postergada.
En la víspera del augurio de un tiempo nuevo y el de tanto acertijo aún por resolver.
En la víspera del fin de la voz enmudecida y el del inicio de la exultante entonación…

