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El Nobel de la Paz para María Corina Machado ¿Un chaleco antibalas?

 

Rafael Osío Cabrices, periodista y escritor, asegura que el histórico galardón blinda en materia de seguridad personal a la líder opositora: A partir de ahora el chavismo no puede tocarla. Su valor estratégico como individuo que ellos corren de hacerle daño se multiplicó. En redes sociales, Walter Molina, politólogo, desempolvó un tuit de Julio Jiménez Gédler en el que presagiaba hace un año la entrega del premio para la presidenta de Vente Venezuela y que este le serviría como escudo protector

En su cuenta de X, Julio Jiménez Gédler, exdirigente y analista político venezolano, escribió el 18-08-2024: María Corina Machado Parisca ganará el Premio Nobel de la Paz. Y con ese chaleco antibalas…. El pronóstico, más allá de la incredulidad o lo poco que pueda significar, sin embargo, se convirtió en realidad. Y lo que más cobra fuerza para poner bajo la lupa, es la expresión final.

Walter Molina, politólogo radicado en Argentina, cercano a Gédler, destacaba su tino, y se refería al blindaje que le otorgaba el recibir el premio más prestigioso del mundo, sin embargo, Rafael Osío Cabrices, escritor y editor de Caracas Cronicles, en un video tras el anuncio, hizo una valoración rápida, pero atinada de lo que significaba.

A partir de ahora el chavismo no la puede tocar. El valor estratégico de María Corina como individuo y el riesgo que ellos corren de hacerle daño se multiplicó, expresó de entrada, para luego añadir que el logro acaba con la narrativa de victimización que estaba haciendo Maduro para tratar de defenderse de la presión militar estadounidense. Con lo único que puede, en realidad, con propaganda.

Osío Cabrices sostiene que el Nobel de María Corina vuelve a poner la atención sobre el tema realmente importante: El 28 de julio, el fraude electoral que María Corina ayudó a ganar las elecciones, ayudó a movilizar a un país desmovilizado y aplastado con su campaña, y luego organizó con su equipo esa movilización de miles y miles de personas para proteger los votos, para proteger las actas y demostrar al mundo que esa elección se ganó y que Maduro se la robó, advertía.

Valor político y moral

  

En la mirada del escritor y analista, María Corina Machado adquirió un valor político y moral frente al resto de la oposición que nadie en Venezuela ha tenido jamás.

Nadie se ha ganado individualmente un Nobel, mucho menos un Nobel de la Paz en Venezuela. Esto es una categoría nueva que ella tiene que nadie había tenido antes. Y que pone otra vez el foco sobre la lucha por el retorno a la democracia añade.

En su opinión, el galardón también obliga a Donald Trump a hacer algo con respecto a Venezuela, pero con mucho cuidado con el uso de la violencia. Y más allá de que su ego esté dañado porque él esperaba ganarse el Nobel y tal, no puede abandonar el caso Venezuela, pero debe ver muy bien qué y cómo lo va a hacer. Trump también debe considerar que no puede dejar a María Corina fuera en ninguna negociación que se vaya a hacer con Maduro o después de Maduro en una futura transición.

Esto, según Osío Cabrices, multiplica su valor como líder no sólo de la oposición, sino de la nación venezolana.

Y por último, esto es una estupenda noticia para la sociedad venezolana y para esa parte de la sociedad venezolana que se fajó el 28 de julio, que protestó al día siguiente y que hizo todo lo que hizo para guardar esas actas que prueban que el Gobierno se robó la elección el año pasado. Esta es la verdadera historia. María Corina no se ganó ese Nobel por ser la líder de la oposición ni por ser aliada de Trump. Noruega no tiene nada que ver con Trump. Se la dieron por haber liderado esa inmensa organización popular que logró el 28 de julio.

Raúl Semprún – Versión Final