
Hoy 10 de octubre de 2025 día histórico que recordaremos por siempre, porque precisamente esta fecha marcará un antes y un después del premio nobel obtenido por María Corina Machado, para sellar necesario ciclo de cambio que clama y reclama una sociedad para el retorno de sus hijos, también queremos recordar el momento de la vida de un amigo, padre y luchador abnegado, como lo es el Dr. Marcos Garzón Bolívar.

Marcos a quien conocí por el siglo pasado en los años 80 y 90 en el ocaso de nuestra democracia representativa. Cuando el sol de la descentralización del país se empinaba para cimentar las bases de una civilidad fortalecida.
Ese Marcos que nos recuerda al apóstol y discípulo de Jesús, quien fuera presidente de la extinta Asamblea Legislativa del Estado Sucre; y quien supo calibrar la bondad, la amistad y el paso del sembrador como un buen samaritano de la cultura judeo cristiana, para dar sombra a un sin número de amigos y amores de philia, de lealtad, honestidad, afecto, de gracia y divida reciprocidad incondicional.

Hoy cuando llega a la grata y feliz existencia de 69 años de vida Jacobina, es decir, de fructificación, es menester elevar una oración de bienaventuranza a nuestro padre celestial al cielo; y pedirle por su vida y las de los suyo. Pedirle a Dios, tal como lo hizo Jeremías por mandato y orden de su omnipresencia en el versículo 29:11 “Dios conoce los planes que tiene para su pueblo, que son planes de paz, bienestar y un futuro con esperanza, no de calamidad”.

