
Las elecciones del 17 de agosto podrían poner fin a casi 20 años de hegemonía del MAS. Crisis económica, división interna y polarización marcan un momento decisivo para Bolivia y su papel en la región. Candidatos presidenciales al 17-8-2025.
Bolivia podría estar ante un cambio político fundamental. El 17 de agosto, el país celebra elecciones presidenciales y parlamentarias en un clima que combina crisis económica, polarización política y desconfianza en las instituciones. Por primera vez en casi dos décadas, el Movimiento al Socialismo (MAS) enfrenta la posibilidad real de perder el poder, abriendo un nuevo capítulo en la historia política del país.
Crisis y desconfianza
Para José Luis Exeni, director de proyectos de la Fundación Friedrich Ebert (cercana a la socialdemocracia alemana) en Bolivia, el contexto se define con cuatro palabras: crisis, desconfianza, polarización e incertidumbre. La inflación, la escasez de gasolina, dólares y productos básicos, junto con el deterioro institucional, son parte de un escenario que ha generado malestar ciudadano, opina el experto en entrevista con DW.
La desconfianza, añade Exeni, alcanza a todas las instituciones del Estado e incluso también a organizaciones de la sociedad civil. A ello se suma una polarización que persiste desde la crisis de 2019, que ahora se ha vuelto aún más compleja por la implosión interna del MAS, dividido en tres facciones, según Exeni.
Evo Morales, de líder histórico a opositor interno
Tras su salida del poder en 2019, Moralesintentó volver a ser candidato, pero fue inhabilitado por el Tribunal Constitucional. Según Exeni, primero apostó por malograr las elecciones e incluso su entorno habló de boicot, pero finalmente optó por promover el voto nulo.
El expresidente se encuentra replegado en su bastión del Chapare, con causas judiciales abiertas y sin posibilidad de competir. Para Moira Zuazo, investigadora asociada de la Universidad Libre de Berlín, su permanencia como figura central está ligada al culto al liderazgo que él mismo fomentó, en detrimento de la pluralidad interna del MAS. Esto, afirma en entrevista con DW, contribuyó a alejar al partido de sus raíces democráticas.
Aun así, Exeni advierte que Morales podría seguir siendo un actor de peso si el voto nulo supera el 20 por ciento. De lo contrario, podremos empezar a hablar de insignificancia de la figura de Evo.
El desgaste de un proyecto
Moira Zuazo recuerda que el MAS nació como respuesta a dos grandes desafíos: La construcción de un Estado plurinacional y la inclusión ciudadana para acabar con ciudadanos de primera y de segunda. Sin embargo, advierte que el partido se alejó de sus raíces democráticas y desarrolló un culto al liderazgo que redujo el debate interno y la capacidad de renovación.
El resultado es una profunda división que debilita a su candidato oficialista, Eduardo del Castillo, y abre espacio a figuras de la oposición. Según Zuazo, incluso para parte de la base del MAS, la situación como esta no puede continuar hacia adelante.
Un cambio de ciclo político
Exeni considera que estamos ante el agotamiento del ciclo del MAS como instrumento político. Tras el 17 de agosto, prevé un sistema más fragmentado, sin partido predominante, y la necesidad de un gobierno de coalición. Las encuestas sitúan al empresario Samuel Doria Medina y al exmandatario Jorge Tuto Quiroga como favoritos para pasar a segunda vuelta.
Ambos representan a la vieja política de los años noventa. Doria Medina apuesta por mantener el Estado plurinacional y ofrecer una gestión enfocada en resolver la crisis económica; Quiroga propone cambios constitucionales y un giro más marcado hacia el mercado.
Desafíos para el próximo Gobierno
Sea cual sea el ganador, la tarea será monumental. La crisis económica exigirá medidas rápidas y de alto costo político. Todos asumimos que serán necesarias medidas drásticas en la economía para empezar a superar la crisis, afirma Exeni. Esto podría implicar ajustes graduales o de choque, con el riesgo de protestas y desgaste temprano de la legitimidad.
Zuazo subraya que el reto no es solo económico: será clave reconstituir democráticamente el espacio político, evitando repetir los errores del pasado y restaurando la confianza ciudadana.
Repercusiones regionales
Para Exeni, un cambio de gobierno en Bolivia sería un dato relevante en el mapa político latinoamericano: el último bastión del progresismo en la región experimentaría una alternancia pacífica después de 20 años. Zuazo cree que podría abrir un viento fresco en el debate sobre la izquierda en América Latina, rompiendo la asociación automática entre proyecto progresista y prácticas autoritarias.
DW
Termina el fragor de las campañas, rige el silencio electoral
El fragor de las campañas rumbo a los comicios del 17 de agosto de 2025 terminó. Los ocho candidatos que pugnarán la Presidencia en las urnas cerraron sus campañas proselitistas con masivas concentraciones, música y con una serie de compromisos.
Con esas actividades, los tres partidos y cinco alianzas entran al silencio electoral previsto en el calendario electoral y que rige desde este jueves. En este periodo, dispuesto por la Ley 026, de Régimen Electoral, existe una serie de restricciones para las organizaciones políticas y para los candidatos.
Silencio electoral
Dicha norma establece estrictas restricciones para la propaganda política. Según el artículo 116, la difusión pública de campaña está permitida desde 90 días antes de la elección hasta 72 horas previas, y en medios de comunicación desde 30 días antes hasta el mismo plazo límite.
Además, cualquier campaña fuera de ese lapso conlleva suspensión inmediata, una multa equivalente al doble de la tarifa promedio registrada ante el Órgano Electoral y la inhabilitación del medio para futuros procesos.
El artículo 122, por su parte, prohíbe a los candidatos dirigir programas o columnas de opinión y establece un período de silencio informativo desde 48 horas antes hasta las 18.00 del día de votación, se multa al medio responsable y se aplica la misma sanción de inhabilitación si se infringe la norma.
Todas las actividades previas y posteriores a las elecciones están previstas en el calendario electoral vigente. Una de las actividades programadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) fue el debate presidencial que contó con dos etapas: la primera, el 1 de agosto en Santa Cruz, a la que asistieron los ocho candidatos a exponer sus propuestas y a hacer preguntas entre unos y otros.
Debate
Por otro lado, el martes, la segunda versión se desarrolló con solo tres postulantes: Eduardo del Castillo, del Movimiento Al Socialismo (MAS); Pavel Aracena, de Libertad y Progreso-ADN, y Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC). Los otros candidatos fueron los ausentes.
Por su parte, Samuel Doria Medina (Unidad), Jorge Quiroga (Libre) y Manfred Reyes Villa (APB-Súmate) comunicaron formalmente al TSE su inasistencia, pues la actividad coincidió con sus cierres de campaña. Andrónico Rodríguez, de Alianza Popular, había confirmado su asistencia, pero a horas de su inicio, descartó su participación y alegó improvisación en la organización.
Furibundo y soez, Manfred le advierte a Evo: Vas a ir preso, pendejo
Por su parte, Jhonny Fernández, de La Fuerza del Pueblo, no comunicó su respuesta.
Cada candidato hizo una serie de promesas en los actos de cierre de campaña. Todos coincidieron en solucionar la crisis económica. Además, la escasez de diésel y gasolina, y frenar el incremento de los precios de los productos de la canasta familiar. Otro objetivo de los aspirantes es la reforma judicial.
Candidatos
Por ejemplo, Doria Medina prometió estabilizar la economía en 100 días luego de que asuma el gobierno. En contraste, Quiroga convocó a sus seguidores en Santa Cruz de la Sierra, desde donde lanzó un llamado contundente a poner fin a dos décadas de gobierno del MAS mediante un contundente voto de cambio.
También en su cierre de campaña, Reyes Villa recorrió zonas rurales y presentó su cierre en Cochabamba, y destacó el potencial productivo de esa región y su compromiso con la reactivación económica.
Mientras que Rodríguez, al cierre de su campaña, volvió a convocar a la unidad del denominado bloque popular.
Cierres de campaña
Antes del silencio electoral, siete de los ocho candidatos cerraron sus campañas el miércoles, rodeados de sus seguidores en diferentes regiones: Eduardo del Castillo y Jorge Quiroga lo hicieron en La Paz; Andrónico Rodríguez y Samuel Doria Medina en El Alto, Manfred Reyes Villa en Cochabamba, Rodrigo Paz y Pavel Aracena en Santa Cruz. Jhonny Fernández lo hizo el martes en la capital cruceña.
Hay una expectativa particular por los comicios de este domingo, marcada por las encuestas de intención de voto que lideran Doria Medina y Quiroga, en ese orden, por lo que se prevé una eventual segunda vuelta que, según el calendario electoral, se realizará el 19 de octubre, en caso de confirmarse una diferencia de 10% de votación valida entre el primer y segundo candidato más votado.
Si llega a definirse en un balotaje, será la primera vez que un presidente en Bolivia sea electo bajo ese formato.
En el marco del silencio electoral, las gobernaciones emitieron los autos de bueno gobierno. Regirá el comportamiento de los ciudadanos antes, durante y después de las elecciones. Solo estarán permitidos los viajes hasta antes de la medianoche.
La Razón de Bolivia

