
La vicepresidenta aseguró que ha tenido que enfrentar el patriarcado y el racismo. Así le ha contado al país el dolor, la desilusión y el miedo que ha vivido en el poder.
Francia Márquez se desmarca aún más del presidente Gustavo Petro y pasa a la ofensiva contra el gobierno.
Francia Márquez era uno de los más poderosos símbolos del gobierno del cambio. Su papel como la primera mujer afro en ese alto cargo, así como la historia de liderazgo y lucha ambiental, la habían convertido en uno de los personajes más entrañables de la llegada, por primera vez, de la izquierda a la Casa de Nariño.
A un poco más de un año del fin del periodo del gobierno, es poco lo que tiene que mostrar. Y ella lo sabe. Lo ha contado con indignación y dolor en varias oportunidades. Una de las más sentidas ocurrió este miércoles. Márquez dejó claro de nuevo el evidente y creciente distanciamiento político y emocional que tiene con el primer mandatario.
No ha sido fácil mi tarea como vicepresidenta, gobernar en un país que tiene un Estado racial y con un gobierno que también práctica el racismo y el patriarcado, aseguró sin tapujos. No fue la única expresión de decepción por la forma en que se ha desarrollado su papel dentro del Ejecutivo.
Revista Semana

