
La crisis turística está afectando profundamente a la economía cubana, ya que el turismo es una de sus principales fuentes de ingresos. La disminución en el número de visitantes ha llevado a una reducción significativa en los ingresos del sector, lo cual agrava la ya frágil situación económica del país. Los turistas en Cuba enfrentan problemas como la escasez de productos básicos, la falta de opciones de alimentación en los hoteles y el deterioro de la infraestructura turística. Además, la falta de seguridad energética y la mala gestión de servicios básicos afectan negativamente la experiencia turística en la isla.
El turismo en Cuba ha tenido una drástica caída durante el primer trimestre del año, con un 29.7 % menos de visitantes que durante el mismo periodo de 2024, según lo dan a conocer los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) que indican que entre enero y marzo se recibieron 571.772 visitantes internacionales, 237.169 menos que durante el primer trimestre del año anterior La crisis se debe, fundamentalmente, a la disminución de visitantes de Rusia, Canadá y de la comunidad cubana en el exterior, y revelan los datos oficiales que los países de donde llega un mayor número de turistas sufrieron una considerable caída: de Estados Unidos, solo 39.447; de Alemania, de 17.242; de Francia, 14.746; Argentina, 12.275; de México, 11.592 y España 9.827.
Para expertos como el economista José Luis Perelló estiman que Cuba no alcanzará los niveles de turismo prepandemia hasta 2030, lo que se define como una “década perdida” para uno de los motores tradicionales de la economía de la isla. La falta de una estrategia clara y efectiva por parte del gobierno complica la recuperación del sector.
Nota de prensa – Levy Benshimol

