
El primer ministro australiano, Anthony Albanese (Lentes), celebra con su pareja Jodie Haydon, su hijo Nathan y la ministra de Asuntos Exteriores, Penny Wong después de que los medios proyectaran la victoria del Partido Laborista.
El Partido Laborista logró avances en todo el país, algo poco común para un gobierno en su segundo mandato.
Anthony Albanese, del Partido Laborista, ha desafiado la llamada maldición del incumbente al ser reelegido como primer ministro de Australia en una victoria aplastante.
El recuento oficial de votos tardará varios días en completarse, pero se prevé que el gobierno de centroizquierda de Albanese aumente drásticamente su mayoría, después de que la Coalición Conservadora Liberal-Nacional sufriera una derrota contundente a nivel nacional.
Hoy el pueblo australiano ha votado por los valores australianos: por la equidad, la aspiración y la oportunidad para todos; por la fuerza de mostrar coraje ante la adversidad y amabilidad hacia quienes lo necesitan, declaró Albanese.
El líder de la Coalición, Peter Dutton, quien perdió su propia banca tras 24 años en el Parlamento, dijo que asumía toda la responsabilidad por la derrota de su partido y pidió disculpas a sus diputados.
Tras los resultados, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresaron su disposición a profundizar las relaciones bilaterales con Australia.
BBC Mundo

