
Salarios y pensiones de apenas 1,9 dólares.
Los medicamentos son esenciales para el cuidado de la salud. Alivian y curan enfermedades, reducen los síntomas de malestares, minimizan el sufrimiento de determinadas dolencias a los pacientes y familiares y, en general, favorecen mejores condiciones de vida a las personas.
Sin embargo los venezolanos, dada la grave y compleja situación económica del país, tenemos un acceso limitado a los medicamentos, ya que la producción de los mismos es precaria. Prácticamente hoy dependemos de los productos importados.
Es muy frecuente encontrar en los anaqueles de las farmacias una gran cantidad de medicamentos provenientes de otras latitudes, a precios inaccesibles para muchísimas personas, con precios más elevados que en otros países de nuestra región y por supuesto superan los costos del mercado internacional.
En nuestro caso el tema de los precios de los medicamentos aunque tiene que ver con el carácter monopólico de la industria farmacéutica y la importación de materias primas para garantizar la producción nacional, también está fuertemente asociado con las políticas del actual Gobierno, las cuales recurrentemente han venido favoreciendo las importaciones de medicamentos terminados (mediante la exoneración de aranceles a los productos importados y la flexibilización de la exigencia del permiso sanitario), medida que ha ido en detrimento de la producción nacional, ya que la industria farmacéutica del país es afectada con los pagos de todo tipo de impuestos y aranceles.
Es tan contradictoria esta situación que durante un buen tiempo hemos visto los anaqueles de las farmacias repletos de medicamentos y la gente dando vueltas alrededor de los productos porque los precios y los salarios pulverizados no permiten pagarlos.
Pero desde hace algunos días el acceso a los medicamentos ha tomado ribetes críticos en la capital del país. *Lo que intentó ser un precario programa de suministro de algunos medicamentos básicos para la atención de muy pocas enfermedades crónicas, como fue la Red de Farmacias Caribe, en la que se podían comprar algunos medicamentos a precios más bajos porque el gobierno municipal asumía parte del costo, literalmente sucumbió*.
Ejemplifico con dos medicamentos de uso permanente, cuyos precios han variado considerablemente.
✓Una caja de Quetiapina de 100 mg y 90 tabletas, empleada para tratar entre otras enfermedades el trastorno bipolar, hace 15 días su precio era de 11$ pero ya pasó a 26$. De manera que los pacientes con dosis de 300 mgs/ diarios una caja le cubre 1 mes de tratamiento y le sobra 1 blíster de 10 tabletas para el mes siguiente.
✓ La caja de 100 tabletas de Losartán Potásico de 50 mg, utilizado para tratar la hipertensión arterial, cuyo precio hasta hace 2 semanas era 195 bolívares pasó a 485 bolívares. En este caso el paciente tiene tratamiento por 3 meses y le sobra 1 blíster de 10 tabletas para el mes siguiente.*Y cuando el paciente o el familiar preguntan las razones del salto en los precios de esos y otros medicamentos, la respuesta es: el dólar*.
Y mientras tanto los trabajadores activos, jubilados y pensionados desde hace más de tres años tenemos los mismos salarios y pensiones.
Damelys Yeguez – Profesora jubilada – UCV

