
Pese a que hace casi un año el mayor general chavista, Domingo Hernández Lárez, había asegurado que la mina Bulla Loca se encontraba inoperativa tras el desalojo de unas 10.000 personas vinculadas a la extracción ilegal de oro, la realidad es que el controvertido yacimiento de La Paragua, estado Bolívar, sigue en actividad actualmente.
Luego del trágico derrumbe que mató al menos a 16 personas y dejó otros 36 heridos en la mina Bulla Loca, Nicolás Maduro prometió investigar los hechos, luego de admitir que hubo presunta corrupción de algunas autoridades que consentían la actividad ilícita.
En los próximos días estaremos constatando más de eso. Ya se inició el desalojo de esa zona que hay un conjunto de irregularidades que estoy confirmando en una investigación que dirijo personalmente. Hay irregularidades graves de actuaciones corruptas de algunos funcionarios, que el pueblo de La Paragua sabe cómo eran de explotados. Todo eso lo vamos a corregir, dijo Maduro, aunque más de un año después no hay noticias de dichas medidas.
Los pobladores de La Paragua reclaman la libertad de algunos jóvenes mineros artesanales que practicaban su actividad en Bulla Loca.
Mientras tanto, la minería ilegal se reactivó en la zona, así como en otros muchos sectores al sur del río Orinoco, y la población de La Paragua denunció sobre presuntos arrestos selectivos de obreros que realizan dicha tarea de forma artesanal, mientras que otros privilegiados lo hacen con impunidad por medio de maquinaria especializada.
El periodista Fritz Sánchez reportó en redes sociales que en la noche del pasado jueves un grupo numeroso manifestó frente al comando militar de la zona para exigir la liberación de al menos seis mineros artesanales que fueron detenidos.
Esta semana ocurrió un hecho similar en Cárida, estado Amazonas, donde efectivos militares y policiales también querían detener a mineros artesanales, que fueron arrebatados por muy poco de las manos de los uniformados luego de que el pueblo enojado impidiera el procedimiento.
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