1280 portal turimiquire 2

DeVoCiOnaL…El Portal del Señor…La Misericordia y la Gracia son para Siempre. Audio y Video

Lamentaciones 3:22-66 RVR1960

Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud. Que se siente solo y calle, porque es Dios quien se lo impuso; Ponga su boca en el polvo, por si aún hay esperanza; Dé la mejilla al que le hiere, y sea colmado de afrentas. Porque el Señor no desecha para siempre; Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias; Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres.

images 2 1
images 2 1

Desmenuzar bajo los pies a todos los encarcelados de la tierra, Torcer el derecho del hombre delante de la presencia del Altísimo, Trastornar al hombre en su causa, el Señor no lo aprueba. ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó? ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno? ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová; Levantemos nuestros corazones y manos a Dios en los cielos; Nosotros nos hemos rebelado, y fuimos desleales; tú no perdonaste. Desplegaste la ira y nos perseguiste; mataste, y no perdonaste; Te cubriste de nube para que no pasase la oración nuestra; Nos volviste en oprobio y abominación en medio de los pueblos.

Todos nuestros enemigos abrieron contra nosotros su boca; Temor y lazo fueron para nosotros, asolamiento y quebranto; Ríos de aguas echan mis ojos por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo. Mis ojos destilan y no cesan, porque no hay alivio Hasta que Jehová mire y vea desde los cielos; Mis ojos contristaron mi alma por todas las hijas de mi ciudad. Mis enemigos me dieron caza como a ave, sin haber por qué; Ataron mi vida en cisterna, pusieron piedra sobre mí; Aguas cubrieron mi cabeza; yo dije: Muerto soy.

Misericordia y Gracia Son Para Siempre

Invoqué tu nombre, oh Jehová, desde la cárcel profunda; Oíste mi voz; no escondas tu oído al clamor de mis suspiros. Te acercaste el día que te invoqué; dijiste: No temas. Abogaste, Señor, la causa de mi alma; redimiste mi vida. Tú has visto, oh Jehová, mi agravio; defiende mi causa. Has visto toda su venganza, todos sus pensamientos contra mí. Has oído el oprobio de ellos, oh Jehová, todas sus maquinaciones contra mí; Los dichos de los que contra mí se levantaron, y su designio contra mí todo el día. Su sentarse y su levantarse mira; yo soy su canción. Dales el pago, oh Jehová, según la obra de sus manos. Entrégalos al endurecimiento de corazón; tu maldición caiga sobre ellos. Persíguelos en tu furor, y quebrántalos de debajo de los cielos, oh Jehová.

 

EFESIOS 2:4-5 — Y HEBREOS 2:17 Y LUCAS 6:35.

Creer en la misericordia y gracia de Dios es una cosa. Vivirla, es otra. A lo mejor tú has sabido acerca de lamisericordia y gracia de Dios por años. La has escuchado del púlpito, en clases bíblicas, y de los predicadores de la radio y televisión. Tal vez, HALLA ALGO MÁS, acerca de la misericordia y gracia de Dios, que no te han dicho.

Sí, es el favor inmerecido de Dios por los pecadores perdidos ¿pero te han dicho alguna vez que la misericordia y gracia te pueden cambiar? ¿Pueden revolucionar la forma como vives? La misericordia y gracia pueden darte libertad. Libertad para ser creativa, espontánea. Libertad para pensar por ti misma.

La misericordia y gracia pueden hacerte desear conocer a Dios más… de estar cerca de El. Pueden curar tus miedos, mejorar tu perspectiva, ayudarte a mirar la vida, a través del prisma de la alegría, en vez de la bruma del pesimismo.

La misericordia y gracia pueden fortalecer tus relaciones, dándote la libertad de ser tú misma – y dando libertad a otros a ser ellos mismos – sin sentir esa necesidad de juzgar, controlar, o manipular a otros.

images (1)
i

EMPECEMOS EN ORACION

Padre, gracias por darnos tu Palabra porque en ella nos revelas quien eres. Tu grandeza, poder, amor, justicia, y especialmente, tu misericordia y gracia. Queremos conocerte más. Amarte más. Sentir tu Presencia.

Abre nuestros ojos y oídos espirituales para escucharte. Sabemos que tienes algo importante que decirnos Cámbianos por el poder de tu Espíritu. Queremos ser como tu Hijo Jesucristo. En el nombre de Jesús, Amén.

El título de este mensaje es “Misericordia y Gracia Son Para Siempre.” Aquí veremos dos de los maravillosos atributos de Dios: “La Misericordia y Gracia de Dios.” Veremos Su bondad… compasión… favor inmerecido… ternura hacia nosotras.

¿Qué es lo que la misericordia significa? Según el diccionario, misericordia es compasión y paciencia. Es bondad o clemencia hacia otra persona. Es también la misericordia de Dios hacia el ser humano… como un acto de Su gracia divina. ¿Y qué es exactamente gracia? La raíz de la palabra gracia es “belleza.”

Es mostrar favor, caridad, bondad y misericordia. En el Nuevo Testamento, gracia significa “el favor inmerecido de Dios.”

G.W. Knight escribe: “Cuando una persona trabaja ocho horas al día y recibe el pago por su trabajo – eso es un salario. Cuando una persona compite contra un adversario y recibe un trofeo – ese es un premio. Cuando una persona recibe reconocimiento por sus logros – esa es una condecoración.

Pero cuando una persona no es capaz de ganar un salario, ni de ganar premio alguno, ni de merecerse ninguna condecoración, pero aun así, recibe un obsequio, ese es un bello retrato del “favor inmerecido de Dios.”

Para entender lo que la gracia significa necesitamos regresar al vocablo hebreo antiguo que significaba “inclinarse,” o “rebajarse, o agacharse.” Y con el correr del tiempo, comenzó a incluirse también a “favor benevolente o condescendiente.”

Si has viajado a Londres, a lo mejor has visto a la realeza londinense. Si es así, debes de haber notado sofisticación, indiferencia… frialdad. En algunas ocasiones, la realeza en Inglaterra hace noticia porque alguien, dentro de los rangos de la nobleza, se detiene, se arrodilla, y toca o bendice a algún plebeyo. ¡Esa es gracia!

No había nada en el plebeyo que mereciera ser notado ni tocado ni bendecido por la familia real. Pero por la gracia en el corazón de la reina, hay un deseo, en ese momento, de detenerse, de inclinarse, de tocar, y hasta de bendecir.

GHpL 13WwAATwQF

Demostrar gracia es conceder favor o misericordia a aquel que no se la merece ni puede ganársela. Recibir la aceptación de Dios por gracia es siempre lo opuesto a ganársela, u obtenerla por buenas obras.

Cuando la Biblia habla de la misericordia y gracia, hace tres declaraciones: (I) Dios es Misericordioso y Benevolente, (II) Jesús es Misericordioso y Benevolente, y (III) El Hombre debiera ser Misericordioso y Benevolente.

Así que comencemos con la declaración No. 1

  1. Dios es Misericordioso y Benevolente (Efesios 2:4-5)

4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, 5 nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!

La hija adulta de un amigo mío, es alcohólica. Un día yo estaba visitando a mi amigo, cuando alguien le trae a su hija a la puerta de su casa. La hija estaba totalmente embriagada… borracha. Se había tomado no sé cuántas botellas de vino. Estaba agresiva, insultante, y belicosa.

Pensé en la chica que había conocido años antes… antes de que el trago hiciera estragos en su vida. Miré su retrato que colgaba de la pared de la casa — era una fotografía de cuando ella era joven, vivaz, y llena de vida.

Y ahora sentía pena por ella… por la forma como estaba acabando con su vida, por la ruina de sus cualidades femeninas, y por la esclavitud a su pecado. Su papá la lleva suavemente al carro, la ayuda a entrar… su cara contraída de dolor.

A pesar de que ella sacudía sus brazos y piernas, el papá le pone el cinturón de seguridad, maneja el carro su casa, y la mete a la cama. Yo sentí pena por ella. Sentí lástima. Pero su papá la amaba… y le muestra misericordia y gracia.

Multiplica su mal comportamiento por toda la miseria que el pecado ha creado en este mundo,y luego multiplica el amor de su papá por infinito, y así de grande es el amor de Dios por nosotras. El no solo siente pena de nosotras, sino que nos ama, y nos muestra Su misericordia y gracia.

Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento proclaman la misericordia y gracia de Dios. Tenemos que dejar esta idea errónea de que la justicia y el juicio pertenecen al Dios del Antiguo Testamento, mientras que la misericordia y gracia, pertenecen al Dios de la iglesia.

En principio , no hay diferencia entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. UN SOLO DIOS habla en los dos testamentos, y lo que El habla, está de acuerdo con lo que El es. La misericordia y gracia de Dios no son cualidades temporales, sino atributos de Su Ser eterno.

No tenemos que tener miedo que dejarán de existir algún día. La misericordia y gracia no tienen ni comienzo ni fin. ¡Son para siempre! En Dios, la misericordia y la gracia son UNA; pero conforme nos llegan a nosotras, son vistas como dos – relacionadas, pero no idénticas. Dos lados de la misma moneda.

LA MISERICORDIA es la bondad de Dios confrontando nuestro pecado y culpa, y GRACIA es la bondad de Dios dirigida hacia nuestra deuda y falta de mérito. Es por Su gracia que Dios aplica mérito donde no lo había, y declara que ya no hay deuda, donde antes la había. En Su misericordia y gracia, Dios nos bendice, aun cuando no lo merecemos.

images (2)

La Biblia está llena de ejemplos de la misericordia y gracia de Dios, y una historia, en particular, sobresale en mi mente…. Por unos minutos, dejemos nuestro mundo del siglo 21, y entremos al túnel del tiempo. Retrocedamos tres mil años y regresemos a la era de las dinastías antiguas y los reyes de Israel.

Esta era una época brutal, donde todos los de la familia del rey anterior, eran exterminados, cuando la nueva dinastía tomaba control. Es obvio que todos los de la familia del antiguo rey, tenían buenas razones de vivir con miedo, una vez, que el nuevo rey tomaba el trono.

En esta historia, en particular, el Rey Saúl y su hijo Jonatán habían muerto después de una sangrienta batalla. Cuando David se entera de la tragedia, lo lamenta tremendamente. Sin embargo, él era el sucesor de Saúl, por designio divino.

Sabiendo que ahora era David, rey de Israel, los de la familia del Saúl huyen por sus vidas – pensando erróneamente — que David los iba a tratar, como todos los otros monarcas de las dinastías orientales. Esta escena era de pandemonio y pánico.

En el apuro de la huida, el pequeño nieto de Saúl, Mefi-boset de 5 años, se cae, y sufre un daño permanente. Como no había atención médica disponible, el niño nunca se recupera de esa caída. El vive para el resto de su vida lisiado de los pies.

Pasan los años, y para ese entonces, ya Mefi-boset era adulto, viviendo sus días con una seria incapacidad. Mientras tanto, David no solo había tomado el trono, sino que se había ganado el corazón de la gente. Toda la nación lo alababa. Y David se sentía satisfecho.

Además, Dios les había dado prosperidad y paz. Emocionado por la misericordia y gracia del Señor, el rey ya maduro, comienza a reflexionar acerca de todas sus bendiciones. En ese momento se acuerda de su vieja amistad con Jonatán, que lo hace preguntar en 2 de Samuel 9:1:

¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán? Esta era una pregunta de misericordia y gracia hecha por un hombre agradecido. David se acuerda de aquel momento tierno en su pasado cuando él y Jonatán hacen un pacto de PROTEGERSE el uno al otro – a como diera lugar.

Recordando aquella promesa, David busca la forma de cumplirla. Me encanta la pregunta que David NO HACE. No pregunta, “¿Hay alguien que se lo merece? ¿Hay alguien que califica? ¿Hay alguien lo suficientemente inteligente para usarlo en asuntos de gobierno?

¿O hay alguien en buen estado físico para ponerlo en mi ejército? ¡NO! David simplemente pregunta, ¿Hay alguien? Es un deseo incondicional… es una pregunta que chorreaba misericordia y gracia.