
El hecho ocurre el mismo día en que la Cancillería argentina instó a la Corte Penal Internacional a solicitar una orden de detención contra Nicolás Maduro y otros cabecillas del régimen.
«Urgente. Patrullas del SEBIN y del DAET, junto a funcionarios encapuchados y armados, rodean y asedian la Residencia de Argentina en Caracas, bajo custodia y protección del gobierno de Brasil. 6 de septiembre, 8:30PM». Así lo denunció Pedro Urruchurtu, coordinador internacional del Comando Con Venezuela y de Vente Venezuela, la organización política de María Corina Machado.
La denuncia se conoce el mismo día en que la Cancillería argentina instó a la Corte Penal Internacional (CPI) a solicitar una orden de detención «contra Nicolás Maduro y otros cabecillas del régimen», «ante el agravamiento de la situación» tras los comicios presidenciales en Venezuela el 28 de julio.
«Ante el agravamiento de la situación en la República Bolivariana de Venezuela a partir del 28 de julio pasado y la comisión de nuevos hechos que pueden ser considerados delitos de lesa humanidad, la República Argentina exhorta al fiscal de la Corte Penal Internacional que solicite a la Sala de Cuestiones Preliminares el dictado de órdenes de detención contra Nicolás Maduro y otros cabecillas del régimen», informó la Cancillería en un comunicado.
El Ejecutivo argentino anticipó que el lunes presentará una nota ante la Fiscalía de la CPI en la que argumenta que «la evidencia recogida en el curso de las investigaciones que lleva adelante la Corte Penal Internacional y los hechos ocurridos con posterioridad a los comicios presidenciales del 28 de julio son elementos suficientes para considerar el mérito del dictado de las mencionadas órdenes de detención».
El Nacional
Vente Venezuela responsabilizó a Maduro del asedio a la embajada de Argentina
Agentes de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), junto con funcionarios encapuchados y armados, rodearon el lugar
El partido opositor Vente Venezuela (VV), liderado por María Corina Machado, responsabilizó al presidente, Nicolás Maduro, del asedio la noche de este viernes en la residencia oficial de la Embajada de Argentina en Caracas -bajo protección de Brasil tras la expulsión de la misión diplomática del país austral-, donde se encuentran refugiados seis opositores desde marzo.
«Siguen llegando patrullas con agentes del régimen a la sede de la Embajada de Argentina en Caracas. Responsabilizamos a Nicolás Maduro de este asedio contra nuestros dirigentes asilados», escribió la formación en la red social X.
Previamente, el coordinador Internacional de VV, Pedro Urruchurtu -uno de los refugiados-, indicó que agentes de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), junto con «funcionarios encapuchados y armados, rodean» el lugar.
Mensaje de Vente Venezuela
Por su parte, el exdiputado Omar González, también asilado, denunció el corte del suministro eléctrico a la residencia, tras lo que está funcionando una «pequeña planta de emergencia» para contar con el servicio.
Además de Urruchurtu y González, se encuentran Magalli Meda, quien fue la jefa de campaña para las presidenciales; Claudia Macero, coordinadora de Comunicaciones de VV; Humberto Villalobos, coordinador electoral del Comando de Campaña de VV, y el exministro Fernando Martínez Mottola, asesor de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), el principal bloque opositor.
Los seis opositores se refugiaron luego de que la Fiscalía los acusara de varios delitos, como conspiración y traición a la patria, entre otros.
A finales de julio, este grupo de opositores denunció que «funcionarios de seguridad del régimen» estaban a las afueras del lugar y buscaban «tomar esta sede diplomática», lo que calificaron como una «grave violación al derecho internacional».
Desde agosto, Brasil se ocupa de la custodia de las sedes diplomáticas de Perú y Argentina en Venezuela, así como de la representación de sus intereses y ciudadanos en el país caribeño, tras la expulsión de los miembros de ambas legaciones.
Además de Perú y Argentina, el Ejecutivo de Nicolás Maduro también exigió a Chile, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Uruguay el retiro «inmediato» de sus representantes, en rechazo a sus «injerencistas» declaraciones sobre las presidenciales del 28 de julio, en las que el chavista fue proclamado ganador, lo que cuestiona buena parte de la comunidad internacional.
Brasil también asumió la custodia de los seis opositores refugiados.
EFE

