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Papel Literario del 16 de junio de 2024, por Nelson Rivera

Amigos lectores:

I. El texto de Luis Ricardo DávilaEl imaginario petrolero venezolano, es una edición adaptada por el autor a los limitados espacios de este PDF, a partir de un texto de mayor extensión, disponible en nuestra web. Hace un recorrido histórico. Se detiene en hitos políticos, legales, geográficos, culturales y literarios: un panorama de cómo el petróleo ha signado la vida venezolana en sus múltiples dimensiones. Viene en las páginas 1, 2 y 3. Comienza así: “En la formación de la nación venezolana un accidente de la madre naturaleza fue crucial: la aparición, en un mundo ávido de fuentes de energía, de la súbita y grandiosa riqueza petrolera. Este ‘azar geológico’ pronto dejaría de ser tal para convertirse en sustancia. En 1913, el entonces Ministro de Fomento se refería en términos halagadores a aquello que aún estaba en ciernes: “No vacilo en anticiparos la plausible noticia de que en breves días podremos contar con una nueva fuente de producción rentística que no tardará en ser la de mayor importancia”. Y así.

II. Sigue un estudio de María Gabriela ColmenaresOrden, progreso y espectáculo: variaciones sobre Venezuela como nación petrolera moderna. Centra su atención en el archivo fílmico de la petrolera Shell: “En las películas empresariales de la Shell venezolana se representa la ciudad, el campo petrolero, y el paisaje natural atravesado por carreteras y oleoductos en construcción. Este paisaje se muestra como una zona híbrida en la que se mezclan la ciudad, el campo petrolero y la comunidad rural, en el contexto de la modernización como proceso que conduce a la modernidad”. Páginas 4 y 5.

III. Sociólogo y ensayista, Jeudiel Martínez elaboró un fichero -notas de unas 300 palabras cada una- que recuerdan a seis novelas que cabe agrupar en el rubro de “petróleo en la ficción”: Ramón Díaz Sánchez (Mene), César Uribe Piedrahita (Mancha de aceite), Ramón Carrera Obando (Remolino), Gabriel Bracho Montiel (Guachimanes), Miguel Otero Silva (Oficina N.1) e Ibsen Martínez (Oil Story). Añado aquí una pregunta mía: ¿Acaso alguna vez serán reeditadas las obras de Uribe Piedrahita, Carrera Obando y Bracho Montiel, imposibles de conseguir desde hace muchas décadas? El fichero está en la página 6.

IV. Las siguientes dos páginas están dedicadas a Mene, de Ramón Díaz Sánchez, novela ineludible del imaginario petrolero venezolano. Dos materiales: un ensayo de Mario Morenza (“En Mene (…) se nos narra cómo se instalan enormes maquinarias diseñadas para la explotación petrolera en las hectáreas destinadas a la agricultura, cómo las calles de tierra comienzan a ser asfaltadas. Se nos narra cómo los pobladores procuran adaptarse a la repentina configuración espacial, pero el hierro y el concreto afectan no solo el territorio, también perturban las psiquis de los hombres”); y otro breve de Jesús Sanoja Hernández (“Si algún autor se sintió atraído por el período que reventó en diciembre de 1935, haciéndose bullente política e ideológicamente en 1936 para desembocar en 1937 como prueba de fuego de la transición lopecista, ese fue Díaz Sánchez. No por azar su ensayo se denominó «Transición». Para mí, destaca como el único intento, no sólo de describir una situación contemporánea, sino de interpretarla cuando estaba aún en el curso más difícil de captar con mirada larga”).

V. Hay que agradecer a Luis. A Pacheco su amplio criterio como editor del libro en homenaje a Ramón J. Espinasa Vendrell (1952-2019), incomparable economista venezolano experto en el negocio petrolero, investigador acucioso, consultor del más alto nivel internacional y maestro de economistas más jóvenes. Repiten con justicia los que recibieron el privilegio de tenerle cerca: Espinasa, hombre extraordinario, falleció temprano, pleno de inquietudes vitales e intelectuales.

Se titula Energía, institucionalidad y desarrollo en América Latina. El legado de Ramón J. Espinasa Vendrell (Editorial Alfa, 2024). Escriben Luis Alberto Moreno MejíaLuis A. PachecoMaite Espinasa Vilanova, el propio Ramón Espinasa VendrellOsmel E. Manzano M.Carlos G. SucreFrancisco MonaldiLuisa PalaciosCristopher De LucaRoberto RigobónRuth de KrivoyJosé Ignacio Hernández G., Carlota PérezÁlvaro García H.Juan M. Szabo y Lourdes Melgar. Nómina del más alto nivel.

  

VI. Reproducimos en esta edición dos textos, los de talante más testimonial: el de Maite Espinasa Vilanova (“Ramón Espinasa no tenía un trabajo en aquella sede de La Campiña, tenía puesta allí su vida. Y, de pronto, la vio hacerse añicos frente a sus ojos. Ninguno de los que llegaron a ocupar los cargos descabezados, tuvo la entereza de verlo a la cara para decirle que su trabajo allí había terminado, tuvieron si la miseria, que luego han mostrado a manos llenas, de cambiar la cerradura de la puerta de su oficina. Y así, ante aquella cerradura que no cedía, entendió que tenía que despedirse de aquel lugar. Esa mente brillante, guardaba una ingenuidad asombrosa. No encontraba la forma de entender qué estaba pasando. La sordidez de usar la política como “arma de venganza”, escapaba de su comprensión”);

VII. Y el de Lourdes Melgar (“Pensar en Ramón Espinasa pasa por recordar su cálida sonrisa, su mirada profunda, su escucha atenta, su sencillez, su sabiduría. Conversar con Ramón era aprender de petróleo, de mercados, de renta petrolera, de economía política. Debatir con Ramón era imaginar alternativas para luego verlas hechas realidad”).

VIII. Es prudente advertir que el volumen sobrepasa los recuerdos del hombre y se proyectan hacia los múltiples campos que lo inquietaron: la historia económica y legal del petróleo; la renta petrolera y la cultura rentista; las tensiones entre riqueza mineral y medioambiente; el petróleo y la transición energética, y más. La advertencia va dirigida a esto: interesa a cualquier lector. Por ejemplo, quienes se preguntan ahora por la proyección de la industria y la economía petrolera hacia los próximos años.

IX. También las dos páginas de cierre, en sus respectivos ámbitos, miran hacia los próximos años. Arnoldo José Gabaldón presenta el más reciente libro de Antonio LedezmaVenezuela, política y ambiente (Kálathos Ediciones, España, 2024). Dotado de una visión global y una copiosa recopilación de datos y tendencias de las más diversas fuentes, Ledezma armó un ambicioso volumen: diagnóstico y denuncia de la destrucción del medioambiente venezolano, y revisión de las potencialidades en el marco del proceso de transición energética: un alegato económico, social y político a favor de la Sostenibilidad. Escribe Gabaldón: “Ledezma nos plantea ahora: ya no es el petróleo el factor central de nuestra sociedad -aunque seguirá siendo para los venezolanos todavía un recurso natural importante-, sino que es la ecoesfera y su equilibrio el determinante del futuro de la humanidad y, por eso, nos presenta su obra Venezuela, Política y Ambiente, que recoge muchas de sus investigaciones bibliográficas y nos propone, al final, un modelo de desarrollo diferente: un modelo de desarrollo sustentable o sostenible”.

X. Lo presenta Asdrúbal Aguiar en estos términos: “Sucesivamente propone y ofrece Raffali conclusiones serias, tras análisis serios y dos interrogantes cruciales que formula como desafíos inexcusables: “¿Cómo se libera una sociedad del yugo de un régimen totalitario que defrauda la Constitución y pretende de valerse de ella para sostenerse en el poder ilegítimamente? ¿Cómo pueden interactuar funcionalmente el orden interno y el internacional para lograr la restitución de la democracia constitucional y el respeto de los derechos humanos?”. Se refiere al jurista Juan Manuel Raffalli y a su más reciente libro, La aplicación del Derecho internacional en la restitución de la Constitución: El caso Venezuela, publicado por Editorial Jurídica Venezolana (Caracas, 2023), y presentado por la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, el 21 de mayo.

XI. Reitero aquí mis buenos deseos para todos.

Nelson Rivera.