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Denuncia Pastor evangelista: “Decreto de “Las Motos piruetas es un pacto satánico de sangre inducido por la santería de régimen cubano para mantener a Maduro en el poder”. Vídeo

El Pastor evangelista Wilnel Medina hizo  un llamado  de atención y un alerta a todos los cristianos bautizados en la fe de Dios a orar mucho, si cesar, más allá de cualquier concepto o pensamiento meramente humano que podamos tener. Estamos en una guerra espiritual muy fuerte. Este país está en una situación muy terrible. Estoy seguro que hay algunos hermanos que están siendo permeados por los “chavistas”, son simpatizantes, pero llegó la hora de no estar corriendo detrás de hombres, sino, enfocarnos en el cielo porque Dios está cerca.  

 

 La realidad es que el decreto de Nicolás Maduro de declarar las “Motos Piruetas” como deporte nacional, tiene un trasfondo maquiavélico atávico, develado y conocido como Pacto de sangre utilizado por la santería y la brujería monopolizada por los “Babalaos”, con el propósito  de valerse del sacrificio para mantenerse en el poder, según los designios mágicos religiosos de esta la cultura ancestral, tal como hicieron los restos del Libertador Simón Bolívar en el Panteón Nacional, que indujeron a “Chávez” a profanar el Sarcófago del padre de la Patria, bajo el pueril pretexto de analizar el ADN del Ilustre Americano, porque a decir de “Los Chavistas”, su muerte fue producto de un envenenamiento, de una coompiración  d del Gral. Santander.

Dice  Pastor  Evangélista Wilnel Medina, quien es experto en teología sistemática,  que hace poco tiempo, los “Chavistas” de Miraflores, realizaron un evento-pacto  de características satánicas de las realidades ancestrales de todas las prácticas espiritistas de diferentes ramificaciones. Siempre en ellas estaba el Budú, que  efectúa una acción esoterismo africano,  que alberga las 7 potencias que funcionan: Elegua, Ogun, Obatala, Oshun, Yemayá, Shangó y Orula, representando una mezcla de energías para el empoderamiento espiritual de las principales potencias.

  

Dice el especialista, que según esta religión o secta, el “Budú” alberga 401  espíritu, Dioses o Orichá, como le llaman ellos, articulada a otra  cofradía conocida como el “Yoruba”, que es más fuerte y terrible que el “Budú”, quienes estuvieron presentes  en Venezuela en 2020, cuando se pensó hacer en “Campo Carabobo” un mega rito  satánico que llamaron el “Bicentenario”, pero el mismo no pudo llevarse a cabo por el cielo se nuble y pasaron tres día se lluvias y no podía prender velones, aquello se clausuró; y recientemente lo realizaron en la Guaira,  cercano  al nuevo estadio de Béisbol, allí asistieron las autoridades; y por supuesto todo el gobierno en la persona del propio Nicolás Maduro, que todo  el mundo sabe que es un santero, educado en Cuba, donde fue formado, n solo para la santería y sina también para la guerra de guerrilla.

Acotó el Ministro cristiano, que la información que ellos manejan, es que allí se supo que muchos espíritus encarnados, bajaron y le manifestaron a Maduro, que para poder mantenerse en el poder en esta nueva contienda electoral, tenía que necesariamente hacer un pacto de Sangre, pero que es pacto bebía tener una forma. Solicitar la sangre de la juventud venezolana, por ellos la sienten muy vulnerable; y es allí, donde nnace la sugerencia de establecer la “Moto Pirueta” como deporte nacional, puesto que hay un segmento de este grupo social amante al motociclismo; de esa manera iban a morir muchos, múltiples con politraumatismo, ahí estaba la sangre que  pedida por los espíritus, para  que el pacto fuera legal y patentado.

Culmina el Pastor evangelista haciendo  un llamado  de atención y un alerta a todos los cristianos bautizados en la fe de Dios a orar mucho, si cesar, más allá de cualquier concepto o pensamiento meramente humano que podamos tener. Estamos en una guerra espiritual muy fuerte. Este país está en una situación muy terrible. Estoy seguro que hay algunos hermanos que están siendo permeados por los “chavistas”, son simpatizantes, pero llegó la hora de no estar corriendo detrás de hombres, sino, enfocarnos en el cielo porque Dios está cerca.