“La trascendencia del discurso de María Corina Machado ha permeado más allá de los que muchos imaginábamos, su narrativa ha sido ejemplarmente conmovedora, de impacto en el concierto de los foros de la geopolítica internacional. La franqueza de los alegatos que ha esgrimido la mujer venezolana, han sido sustancialmente contundente, sobre manera cuando afirma que la cúpula de este régimen son unos delincuentes, que han saqueado no solo el erario público del Estado, sino, que han comprometido las reservas minerales, forestales y hídricas, involucrando la propia soberanía nacional, a través de convencimientos con naciones y grupos terroristas trasnacionales para la exploración, explotación de actividades económica ha llegado a formar una certidumbre dentro y fuera del país, al punto, que los mismos han ido siendo acumulados por la propia Corte Penal Interamericana (CPI)”, dijo el periodista y miembro del Volunariado “Dama de Hierro Sucre tierra de Gracia”
Sentenció que ella al igual que la ex – primer ministro de Inglaterra Margare Theacher (1979/1990) y la Profetiza Débora Sig. XII a.d, la segunda, localizada en la historia bíblica dos veces en los capítulos IV y V del Libro de los Jueces, nos denota la fuente de la fuerte voluntad y determinación que viene influyendo como líder fundamental al lado de una ciudadanía, que ha padecido vejámenes, frustraciones tras frustraciones, saqueo, tal como ha sido perpetrado a nuestra nación, discriminación, país, cuyo conciudadano, más de 6 millones vagan por el de por el mundo como resultado y exposición criminal de persecución forzada por la absoluta carencia de seguridad alimentaria, en una nación rica que fue arrasada por la inequidad y el malandrismo de un estado fallido.
“Esa armadura de hierro que lleva en carácter y en su narrativa; que representa María Corina Machado, ha confeccionado junto a los ciudadanos venezolanos, gracias a Dios, nuevo liderazgo, paz de asumir el camino de la liberación y la justicia, es por ello, que tenemos la certeza, la convicción; y fe, que hoy acudimos al encuentro de la la encarnación tropicalizada de la Débora, que signó en su tiempo el trabajo de la abeja: Mujer de gran sabiduría, revelación y discernimiento, que tuvo además un don profético que le daba a conocer los tiempos y las sazones del Señor. Ella escuchaba claramente la voz del Señor. Esperemos que se repita para gracia de Venezuela”, concluyó Carvajal.

