La historia del Gran Mariscal de Ayacucho: Antonio José de Sucre
Conmemoramos los 228 años del natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, oficial leal al padre Libertador, venezolano extraordinario quien dio su vida por la Libertad y la emancipación de los pueblos suramericanos. Hoy más que nunca su ejemplo sigue vivo.
Antonio José de Sucre, fue un destacado militar venezolano, que sobresalió por su capacidad innata para dirigir tropas. Nació en la ciudad de Cumaná, capital del estado Sucre, el 3 de febrero de 1795, hace 228 años.
Forma parte de los grandes Libertadores del continente suramericano, porque sus acciones abonaron el terreno de la lucha para liberar el continente del dominio español, siendo la batalla de Ayacucho su mayor obra dentro de esa gesta patriótica.
En 1819, se convirtió en uno de los principales lugartenientes del Libertador Simón Bolívar, entre los que sobresalió por su pericia estratégica y su inquebrantable lealtad.
Sucre acompañó a Bolívar en la Batalla de Junín y en su ausencia dirigió la Batalla de Ayacucho en 1824, lo que determinó el fin de la dominación española en el continente, y le mereció el título de Gran Mariscal de Ayacucho.
Como político, fue presidente de Bolivia hasta 1828. Su mandato fue un empeño de modernización social cuyos ideales igualitarios toparon con la jerarquizada sociedad boliviana.
Entre otros asuntos, se preocupó por la organización de la Hacienda Pública, promovió la libertad de los esclavos, distribuyó tierras entre los indígenas y dio un impulso decisivo a la educación, creando colegios superiores y escuelas primarias en todos los departamentos del país.

Sus padres fueron el teniente Vicente de Sucre y Urbaneja y María Manuela de Alcalá y Sánchez, quien murió cuando Sucre tenía siete años de edad. La partida de su madre a temprana edad llevó a su tío José Manuel a educarlo hasta que cumplió 15 años de edad, época en que comienza a estudiar matemáticas y fortificaciones en la Escuela de Ingenieros de Caracas en 1808.
Su calidad humana, actividad política y efectividad militar lo llevó a ascender en 1810 a la posición de alférez del ejército.
En 1812 fue ascendido a teniente bajo el mando de Francisco de Miranda, y sirvió con distinción en las campañas contra los realistas; al caer la primera república emigró a Trinidad, de donde regresó en 1813, bajo las órdenes de Santiago Mariño.
Durante ese período Sucre contribuyó a organizar el Ejército de Oriente en el que obtuvo el rango de teniente coronel.
Para el año 1817 fue ascendido a Coronel por parte de Simón Bolívar y en 1818 se dirigió a Angostura, donde El Libertador emplazó su Cuartel General y ofreció su Discurso de Angostura; es en este momento cuando se convierte en uno de los mejores lugartenientes de Bolívar, y comienza una duradera amistad entre ellos.
La historia del Gran Mariscal de Ayacucho: Antonio José de Sucre
Sucre dirigió con éxito grandes ejércitos y participó en la redacción de los tratados más importantes entre la Gran Colombia y España, logró conducir la liberación de Perú, Bolivia y Ecuador donde salió victorioso en la Batalla de Ayacucho (1824), por ello recibió el título de Gran Mariscal de Ayacucho. Esta batalla representó la expulsión definitiva de los imperialistas españoles del continente americano.
Fue el primer presidente vitalicio de Bolivia, cargo que ocupó por dos años. Desde allí promovió varias políticas: entre ellas la libertad de los esclavos y el reparto de tierras a los indios.
Sin embargo, ante la presión de los peruanos, que se oponían a la independencia boliviana, y a los varios motines que se sucedieron a continuación, el Gran Mariscal de Ayacucho decidió renunciar a la presidencia en 1828.
Fue el personaje de la época ya que representaba la figura con más posibilidades de continuar el proyecto emprendido por Bolívar.
Su muerte se produjo por una emboscada el 4 de junio de 1830 en la sierra de Berruecos, ubicada en Colombia, tras conocer las noticias sobre esta gran pérdida el Libertador Simón Bolívar dijo: “Lo han matado porque era mi sucesor”.

