Las personas que trabajan, los estudiantes y quienes deben movilizarse para comprar comida o hacer alguna otra diligencia desde hacerlo a pie porque en el municipio Guajira no hay transporte público. Ante una emergencia deben pagar un mototaxi que les cobra 10.000 pesos colombianos que al cambio son 15 bolívares
Los habitantes de Guajira que necesitan ir a los centros de salud o a la escuela deben caminar hasta dos horas. Lo mismo le sucede a los que tienen que movilizarse para trabajar. Es así que las personas que viven en el municipio caminan entre 10 y 15 kilómetros diarios para poder movilizarse porque no hay rutas internas de transporte público.
Desde el pasado 16 de marzo de 2019, en el municipio Guajira, en el estado Zulia, está suspendido el transporte público. En un principio, la medida se tomó como prevención por la llegada del COVID-19. Han pasado tres años y las rutas internas desaparecieron, situación que obligó a cientos de habitantes de las comunidades foráneas a caminar hasta los poblados de Sinamaica y Paraguaipoa en busca de alimentos, principalmente.
Los más afectados por la falta de transporte en las diferentes parroquias son los estudiantes y los trabajadores públicos que a diario caminan para llegar a sus destinos. Cuando tienen dinero en efectivo o ante una emergencia, hay quienes pagan el servicio de mototaxi. Para esto deben cancelar 10.000 pesos colombianos, que al cambio suman 15 bolívares.
Soliber Palmar, trabajadora de la salud en el municipio Guajira, relata que a diario se ubica a un lado de la carretera para pedir a algún conocido o vehículo que pase por allí que la movilicen para llegar a su sitio de trabajo, porque asegura que su sueldo no alcanza para pagar mototaxi.
“Vivo en la comunidad de Wuichepe y hace cinco años circulaban las camionetas que iban a Cojoro, pero ahora nosotros sufrimos porque no hay transporte y tenemos que usar moto, caminar y en mi caso pedir colar para llegar a mi trabajo”, comentó Palmar.
Mientras que para los pobladores de la parroquia Alta Guajira su único medio de transporte es la moto, una persona que tiene que movilizarse desde Cojoro hasta Los Filuos, ida y vuelta, tiene que pagar hasta 50.000 pesos colombiano que al cambio son 70 bolívares en efectivo.
María González, habitante de Kasusay en la Alta Guajira, denuncia que su comunidad no tienen dolientes: “Aquí nosotros sufrimos mucho porque no hay transporte y debemos agarrar una moto que nos cobra los pasajes muy caros y las autoridades son ciegas y mudas”.
Las familias wayuu que viven en las comunidades de Carraipia, Campo Alegre, Los Hermanitos, Los Puertecitos, La Rita y Cardoncito pertenecientes a la parroquia Sinamaica, optan por caminar para llegar hasta los comercios que están en el pueblo porque una moto les cobra 5.000 pesos y la mayoría no tienen ese monto. Prefieren usar el dinero para comprar lo que necesitan en sus casas.
Eira González – El Pitazo

