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Lactancia materna: te contamos 12 mitos y realidades

  • ¿Puedo dar el pecho a mi bebé si estoy enferma?, ¿y si estoy tomando medicamentos?, ¿es normal e inevitable el dolor al dar el pecho?, ¿tendré suficiente leche? Estas son algunas de las preguntas más frecuentes entre las madres primerizas y aquí podrás desmitificar algunos de los rumores más frecuentes sobre esto.
  • La leche materna es el mejor alimento para tu bebé recién nacido y la OMS recomienda que se ofrezca de forma exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. Cada vez hay más evidencias de los beneficios de alargar la lactancia materna lo máximo posible.
  • Las heridas y grietas son problemas frecuentes a los que te puedes enfrentar cuando das el pecho a tu bebé. Lo mejor para evitar que se infecten es desinfectarlas con agua y jabón.

La leche materna es el mejor alimento para los bebés recién nacidos. Lo afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS) y muchos pediatras como reconocido Dr. Carlos González, autor del libro “Un regalo para toda la vida”, que se considera “el libro sobre lactancia por excelencia” ya que ofrece información detallada tanto para ayudar a la madre durante los primeros días para poder establecer con éxito el proceso de alimentar a su bebé con su pecho, así como todos los beneficios tanto físicos como psicológicos y emocionales que se asocian a la lactancia materna, tanto para la mamá como para el bebé.

La OMS recomienda la exclusividad de la lactancia materna durante los primeros 6 meses de vida del bebé, pero cada vez hay más evidencia de que alargar esta forma de alimentación durante el mayor tiempo posible tiene efectos positivos tanto para la mamá como para el bebé. Por ejemplo, un reciente estudio que demostró que la duración de la lactancia se asociaba proporcionalmente a un mayor volumen de un área determinada del cerebro en niños de 9 a 11 años. Es decir, que cuanto más tiempo habían recibido lactancia materna los bebés, más desarrolladas tenían ciertas áreas del cerebro años después.

Pero también sabemos que existen muchos mitos que circulan en torno a la lactancia materna. Es por ello que los expertos del Hospital de Sant Pau, de Barcelona, hicieron esta recopilación con algunos de los más extendidos:

1.- La lactancia materna es fácil. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

Si bien es cierto que los bebés nacen con el reflejo de succión, casi todas las madres necesitan apoyo práctico para posicionar correctamente a su bebé y asegurarse de que esté agarrado correctamente al pecho. Mantener la técnica de manera constante en los primeros días es clave para el éxito en la lactancia. Se requiere práctica, tiempo, espacios y apoyo en todos los ámbitos: familiar, sanitario y laboral.

2.- Dar el pecho duele y eso es inevitable. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

El dolor durante la lactancia NO es normal; la piel no debe endurecerse ni acostumbrarse al dolor. El dolor es una señal de alarma que nos indica que algo no va bien y también es una de las principales razones por las que se abandona la lactancia. Ante la presencia de dolor, es necesario recibir una valoración adecuada por parte de profesionales capacitados para superar las dificultades.

3.- Las heridas en los pezones se curan con cremas, calostro o aceite de oliva. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

Debemos entender las grietas como lo que son: heridas por fricción, y en primer lugar deben tratarse con el desinfectante universal: agua y jabón. Es muy importante también entender que ante una herida se debe realizar una valoración correcta de la técnica de lactancia y asegurar un buen soporte en todos los niveles.

4.- Muchas mujeres no pueden producir suficiente leche. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

Si bien es cierto que cada caso debe ser individualizado, casi todas las madres producirán la cantidad de leche necesaria para alimentar a sus bebés. La producción depende en gran medida de la succión del bebé, su capacidad para acoplarse correctamente y realizar una transferencia eficiente, así como de la frecuencia de las tomas. Las hormonas como la oxitocina también desempeñan un papel clave en este aspecto. Nuevamente, el apoyo y un entorno tranquilo y seguro que cubra las necesidades básicas de la madre favorecen el adecuado flujo hormonal que ella necesita.

5.- Se debe amamantar regularmente cada 2-3 horas durante 10-15 minutos en cada pecho. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

Idealmente, la lactancia debe realizarse sin restricciones, respondiendo a las necesidades y demandas del bebé. En los primeros días de vida, para lograr esto, la madre y el bebé deben mantenerse cerca, ya que se espera que el bebé realice entre 8 y 12 tomas diarias con una frecuencia variable según el momento del día y las necesidades.

6.- No puedes tomar ningún medicamento si estás amamantando, todos los medicamentos son incompatibles con la lactancia. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

  

Hoy en día sabemos que casi todos los medicamentos son compatibles con la lactancia materna, pero aún existe mucha desinformación al respecto. Es importante que cualquier medicamento sea recetado por un médico antes de tomarlo, ya que siempre puede haber opciones más seguras y estudiadas que otras. El sitio web e-lactancia.org puede ser muy útil para consultar la compatibilidad de la lactancia con medicamentos, hierbas, toxinas y enfermedades.

7.- La lactancia debe suspenderse si la madre tiene senos pequeños porque no producirá suficiente leche. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

El tamaño de los senos no afecta la producción de leche materna; los senos de cada mujer son únicos, pero en general, el tejido glandular que produce leche es casi el mismo en todas. Nuevamente, la técnica de lactancia y la succión del bebé son clave para garantizar una producción adecuada de leche. Además, hoy en día sabemos que los implantes o cirugías mamarias (a menos que no hubiera suficiente tejido glandular previamente) no comprometen la producción de leche, especialmente si las incisiones se realizan dentro del parénquima mamario y los implantes se colocan debajo del músculo pectoral.

8.- El calostro no alimenta y no se debe dar porque es leche sucia. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

El calostro es igualmente leche materna y es lo que llamamos la primera leche que observamos inmediatamente después del parto. Suele ser más amarillento y su valor nutricional difiere de la leche madura, contiene una alta cantidad de inmunoglobulinas y es suficiente para cubrir las necesidades de los bebés durante los primeros días de vida.

9.- La leche materna no contiene suficiente hierro para satisfacer las necesidades nutricionales de los bebés durante los primeros 6 meses de vida. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

Durante los primeros meses de vida, la principal fuente de hierro que satisface las necesidades del lactante es el suministro óptimo de sangre a través del cordón umbilical. El hierro fetal se almacena durante el embarazo y se libera a través de la hemoglobina fetal durante las primeras semanas de vida. Por otro lado, aunque el contenido de hierro en la leche materna no sea alto, su absorción es más eficiente debido a una mayor biodisponibilidad.

10.- La leche de fórmula es igual que la leche materna. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

La leche materna siempre será superior a la de fórmula, ya que esta última carece de propiedades nutricionales e inmunológicas. Además, la leche de fórmula puede tener riesgos que la lactancia materna no tiene, como la presencia de bacterias contaminantes.

11.- No debes dar el pecho si estás enferma. Se debe suspender la lactancia materna si el bebé está enfermo o tiene diarrea. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

Dependerá del tipo de enfermedad, pero en general, las madres pueden continuar amamantando a sus hijos incluso si están enfermas. Deben asegurarse de recibir el tratamiento adecuado y descansar, comer e hidratarse. En muchos casos, las madres transmitirán anticuerpos a través de la leche que hayan desarrollado como respuesta a la enfermedad, protegiendo así a sus bebés y ayudándoles a desarrollar sus propios anticuerpos. En cuanto a los bebés, ¡también es un MITO! Si el bebé está enfermo o tiene diarrea, es muy importante mantener la lactancia materna, ya que sus propiedades lo protegen y ayudan en su recuperación.

12.-La única forma de suspender la lactancia materna es tomando un medicamento que la inhiba. ¿Mito o Realidad? ¡MITO!

La decisión de amamantar o no recae exclusivamente en la madre. El profesional de la salud tiene la obligación de brindar información clara y exhaustiva sobre los riesgos de no amamantar para la salud de ambos. Esta información también debe incluir los posibles efectos secundarios de los medicamentos para inhibir la lactancia. En el caso de que la madre decida no iniciar la lactancia después del parto, puede ser eficaz la administración de un medicamento llamado cabergolina. Esto disminuye la producción de prolactina, por lo que este tratamiento es efectivo solo en la fase inicial de la lactancia. Después de la fase de establecimiento (pasadas las primeras semanas), este medicamento es casi siempre completamente ineficaz para detener la producción de leche. Si, después de esta fase, la madre decide interrumpir la lactancia, es preferible recurrir a métodos no farmacológicos y progresivos para reducir la producción de leche.

Por Karla Islas Pieck
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