Crónicamente, Venezuela ha sido un país manufacturador de petróleo y refinos los cuales ineluctablemente ha expuesto a Pdvsa y empresas contratistas nacionales e internacionales a la generación de contaminantes no deseados en sus fases sólidas y liquidas causando afectación de suelos y aguas marinas.
Existen muchos procesos tecnológicos intrínsecamente costosos utilizados para mitigar el impacto ambiental y restaurar el valor escénico del área de explotación.
Ciertamente, la Biorremediación es tendencia mundial en el tratamiento de hidrocarburos mediante la selección de microbios científicamente seleccionados para interactuar y consumir productos orgánicos derivados del petróleo e hidrocarburos.
En realidad para la captación, selección y cultivo de microorganismos en función a los contaminantes a eliminar se requiere de experiencia de campo y está conformado por varias etapas para su implementación.


Para las empresas dedicadas a la aplicación de este valiosa actividad; la Biorremediación es un proceso biotecnológico y para el caso de los hidrocarburos, el tratamiento consiste en una mezcla de microbios naturales no modificados genéticamente formulados para biorremediar todas las fracciones desde la exploración, producción, refinación y transporte terrestre y marítimo. Las bacterias del producto consumen hidrocarburos de petróleo en el suelo y el agua, dirigidas a un amplio espectro de cadenas de hidrocarburos. Este proceso de Biorremediación, suele tener costos de inversión relativamente menor a otros métodos, aunque se requiere de mano de obra calificada su efectividad está garantizada y su punto álgido de atención seria la emisión y captación de los compuestos carbónicos, sulfurados y amínicos.
Esperamos la atención a esta recomendación de la fomentación en el país de la Biorremediación por parte del ministerio de energía y petróleo como ente rector de control y fiscalización de todas las actividades inherentes al petróleo y sus derivados.
