
La pianista caraqueña cerró su concierto en la sala 92NY de Nueva York con una improvisación sobre las imágenes de la película muda El inmigrante (1917) de Charlie Chaplin
La pianista Gabriela Montero triunfó este viernes en el concierto que dio en una sala neoyorquina y que estuvo dedicado al tema de la emigración, con el que la intérprete siente una especial conexión al llevar doce años sin haber regresado a su patria por razones políticas.
Montero interpretó en la sala 92NY, un prestigioso punto de referencia de la música clásica en el barrio del Upper East Side, piezas de tres grandes autores rusos: Sergei Prokofiev –Sarcasmos y la Sonata de Piano número 2 en Re menor-, Sergei Rachmaninoff -Sonata de piano número 2 en Si bemol menor– e Igor Stravinsky (Sonata de piano).
Los tres autores, como confesó Montero a EFE, fueron elegidos por ella por su trayectoria vital: los tres tuvieron sus diferencias políticas con la Unión Soviética en su momento y se exiliaron momentánea o definitivamente, eligiendo Estados Unidos como patria de acogida.
También la familia de Montero abandonó Venezuela por sus diferencias con el chavismo hace más de veinte años, y si bien ella regresaba regularmente a su país, dejó de hacerlo hace 12 años por lo que llamó su «activismo frontal» contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Durante un tiempo, Montero utilizó el escenario para, además de interpretar su música favorita, hacer llegar al mundo las condiciones que sufre el pueblo venezolano, sobre todo entre los años 2011 y 2015, en los distintos conciertos que dio por el mundo.
EFE

