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Un caramelo de cianuro fue el grito de carnaval del alcalde de Cumaná, primogénita cuidad subsumida, abandonada  en total ruindad

“La  desfasada política del “chavismo”, siguen pensando y creyendo que la población venezolana asume estoicamente las desfachateces de estos seudos líderes y funcionarios públicos de baja casta, como  alcaldes y demás hiervas, que acuden a la argucia milenaria de la mundanal vida de ruindad; miseria humana, de “pan y circo” para manipular a la ciudadanía, como lo hicieron con el reciente sarao, escenificado en el monumental escenario natural de las playas de “San Luis” en “Los Bordones” de Cumaná, sitio escogido el Burgomaestre Luis Sifontes, para dilapidar los  recursos del municipio en “envite  y azar” y demás coroticos, propios de estas rumbas, a propósito del anunciado grito de carnaval el pasado 1 de enero, el cual no fue más que un caramelo de cianuro, de veneno para terminar de aniquilar, el estropajo social y económico en el que han convertido a la ciudad primogénita y al todo el país”.

Dicen Cristóbal Ramírez, vecino del sector San Luis, que estos ágapes son unos convites  dirigidos a un segmento de la ciudadanía, que por lo general, pertenecen y son fanáticos al entorno de Luis Sifontes, (en mala hora) , alcalde de Cumaná; y a una comunidad muy específica que se identifica con este tipo de festejos de vanagloria y poco edificante, mientras la inmensa mayoría de la comunidad; con sanas costumbres, que cotiza y paga sus servicios; clama precisamente por el buen estado estos, hoy depauperados, sin cumplir con las condiciones que establecen las leyes y ordenanzas de la república.

  

“Un alcalde que sé cree que con estos bonches, le va a borrar la memoria; la calentera que tienen los cumaneses, los sucrenses y los venezolanos; de un pueblo trabajador desconocido y subsumido en esclavos por un estado maula, que no le canceló sus justos salarios y dignas prestaciones; que reclama la indexación de estos, para poder cubrir básicos y elementales medios para la vida. Donde no sólo no funcionan los servicios públicos, sino, que no existen, tal como los dicen a diario las comunidades, la falta de agua, cloacas desbordadas,  sin luz, ni vialidad, entre otros”.

Dice Ramírez, así pensamos la mayoría de los cumaneses, que estamos decepcionados de estos “políticos”, que se creen dueños y señores del erario público; y de quienes los adversan y le hacen el juego desde sus instancias y curules.