
El pasado 14 de julio el gobierno boliviano decretó postergar el recuento de población y vivienda que se iba a realizar en noviembre
El conflicto por el censo en Bolivia, que hace 21 días tiene a su principal región, Santa Cruz, en una huelga indefinida a la que se han unido políticos opositores y sectores sociales con medidas como huelgas de hambre o protestas, tiene polarizado al país luego de que el gobierno aplazara la encuesta para 2024.
Santa Cruz, el motor económico del país, lidera las protestas para que el censo se convoque para 2023 y que los resultados se apliquen en 2025, año en el que están previstos los comicios presidenciales.
El último censo que se realizó en Bolivia fue en 2012 y las leyes del país establecen que esa consulta debe realizarse cada 10 años.
A continuación las claves del conflicto por el censo:
El polémico decreto de Bolivia
El 14 de julio de este año el gobierno de Luis Arce oficializó mediante el decreto 4.760 la postergación del censo de población y vivienda para 2024. Misma que estaba previsto inicialmente para este 16 de noviembre.
El gobierno en una reunión con el Consejo Nacional de Autonomías, en la que participaron autoridades nacionales, regionales e indígenas determinaron que el censo se realizara en 2024.
Los argumentos para la decisión fueron las dificultades por la pandemia, la socialización de la boleta, la necesidad de incorporar idiomas originarios. Además, una cartografía estadística; despolitizar el proceso, entre otros.
El veituno
Casi todos los conflictos en Bolivia han girado alrededor del número 21 y ya es casi un símbolo de los sectores opositores al gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) y sus líderes.
Un 21 de febrero de 2016 se celebró un referéndum con el que la mayoría de los bolivianos negó la posibilidad de que el entonces presidente Evo Morales se presentara a futuros comicios. Sin embargo, luego recibió el aval desde los tribunales supremos para postularse.
El 10 de noviembre de 2019 Morales anunció su renuncia denunciando un «golpe cívico, político y policial». Hecho dado luego de que la escalada de violencia en el país completaba 21 días.
Gran cabildo
El 30 de septiembre en un gran cabildo en la ciudad de Santa Cruz se dio un plazo de 21 días al presidente Arce para que fijara la encuesta para el próximo año con el mensaje: «Queremos censo en 2023, sí o sí».
El cabildo estuvo precedido por otras medidas como huelgas de un día y algunas marchas en diferentes lugares del país para exigir el censo en 2023.
Pasados los 21 días, el 22 de octubre la región de Santa Cruz entró a paro indefinido.
Fortaleza del pueblo de Bolivia
Este viernes, al completarse 21 días del paro, el conflicto está lejos de solucionarse. Desde primeras horas se han registrado fuertes enfrentamientos entre grupos oficialistas que armados de palos y otros objetos hicieron una marcha para levantar los bloqueos que han instalado los que acatan el paro.
«Veintiún días significa la fortaleza que tiene nuestro pueblo de parar el tiempo que sea necesario cuando tiene que lograr un objetivo», recordó el gobernador de Santa Cruz, el opositor Luis Fernando Camacho.
Censo sin consenso
Desde que el gobierno anunció el aplazamiento de la encuesta realizó varios encuentros con sectores oficialistas para socializar un «censo con consenso».
Ese tipo de reuniones fueron cuestionadas por los sectores contrarios al oficialismo, que lo vieron más como eventos de orden político y no técnico como debe ser el proceso censal.
Ante la escalada del conflicto varias organizaciones, el propio gobierno, líderes políticos y cívicos de Santa Cruz. Así como de las otras ocho regiones del país intentaron en varias ocasiones entablar un diálogo. Aunque al final nunca prosperó dada las diferencias entre las partes.
Finalmente el 4 de noviembre, Arce inauguró el trabajo de una «comisión técnica» con la participación de representantes técnicos de todas las regiones, que, luego de 4 días, recomendó que el censo de población se realice entre marzo y abril de 2024, dejando la definición de la fecha final en manos del presidente.
Esa posición se fijó en ausencia de la delegación regional de Santa Cruz y las municipales de La Paz, Trinidad y Tarija que abandonaron la mesa denunciando que sus propuestas no fueron tomadas en cuenta.
Bloqueos y cerco
A los pocos días de iniciado el paro indefinido, sectores afines al gobierno respondieron contra la medida aplicando un «cerco» para aislar a Santa Cruz con bloqueos de carreteras, marchas y amenazas de tomas de empresas privadas, lo que provocó por varios días la escasez de alimentos y combustibles en la capital homónima de esa región.
El llamado cerco y los enfrentamientos que se registraron por varias jornadas fueron suspendidos en el momento en que se instaló la comisión técnica, hasta esta semana en la que se han registrado algunos roces que escalaron este viernes a hechos más violentos.
El conflicto por el censo deja ya tres muertos, varios heridos y detenidos, trabajadores de la prensa golpeados y ultrajados en el cubrimiento de los enfrentamientos, saqueos y hasta el incendio a la sede de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz.
El Nacional
Evo Morales Por mezquindades políticas arriesgamos a que siga corriendo un río de sangre
Morales reiteró que es hora de dejar los afanes políticos y pensar en el pueblo, que lleva semanas sufriendo el impacto destructivo de paralización de actividades e inestabilidad política.
El expresidente y jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, lamentó este viernes la violencia ocurrida en Santa Cruz y dijo que por mezquindades políticas se arriesga a que siga corriendo un río de sangre en la capital oriental.
Tal como advertimos, convertir el censo en bandera política es un error. No por mezquindades políticas podemos arriesgar a los cruceñas y cruceños a que siga corriendo un río de sangre. Pedimos pacificar Santa Cruz, por el bien de Bolivia que está por encima de cualquier interés, dijo Morales en un tuit.
El expresidente condenó, además, el atentado criminal de la oligarquía cruceña contra la sede de la Federación de campesinos en Santa Cruz y la Central Obrera Departamental (COD).
Condenamos atentado criminal de grupos de choque enviados por Camacho, el golpista de la oligarquía cruceña contra la Única, Bartolinas y la COD de Santa Cruz. Reiteramos nuestro pedido para que el gabinete político resuelva el conflicto por la fecha del censo con responsabilidad (sic).
Morales reiteró que es hora de dejar los afanes políticos y pensar en el pueblo, que lleva semanas sufriendo el impacto destructivo de paralización de actividades e inestabilidad política.
Santa Cruz vivió este viernes una jornada de enfrentamientos y violencia, con la que toma y quema de la Federación de campesinos y la COD. Previamente una marcha de gremialistas y transportistas fue atacada y hubo una intensa gasificación.
Hace unos días Morales, fustigó al Gobierno escribiendo que ve falta de decisión política y le pidió al presidente Luis Arce que dé una solución definitiva a la fecha del Censo para frenar el daño económico que está provocando el paro en Santa Cruz.
Santa Cruz cumple 21 días de paro en demanda de Censo en 2023. Este domingo un cabildo decidirá qué acciones seguirán luego de no haber conseguido que su propuesta sea considerada en la comisión técnica de Trinidad.
Erika Ibáñez – La Razón de Bolivia
Gobierno y radicales del MAS reprimen a cruceños
Grupos de encapuchados desbloquearon violentamente el primer y segundo anillo. Hechos vandálicos dañaron instalaciones de Cainco. > Un incendio se produjo en la Federación Única de Trabajadores Campesinos, donde fueron encontradas granadas de gas. > Gobernador Camacho afirma que el cabildo no será para levantar el paro cívico indefinido por el censo 2023.
Una violenta jornada se vivió este viernes en Santa Cruz, luego de que una marcha de afines al MAS recorrió varias calles intentando desbloquear la capital oriental. Hubo violencia, agresiones a la prensa, gasificación y al menos cuatro heridos, según reportes preliminares. FOTO/Roger BARBA/APG
La jornada 21 del paro cívico indefinido de Santa Cruz por el censo 2023 transcurrió con enfrentamientos y represión policial que dejó el saldo de decenas de heridos y 15 arrestados, producto de la violencia ejercida por grupos radicales del Movimiento al Socialismo (MAS) que agredieron a ciudadanos cruceños, además de los daños a la propiedad privada.
“Hoy (viernes) Santa Cruz ha sido víctima de una violenta represión por parte del MAS, con la vergonzosa participación y complicidad de la Policía”, sostiene el comunicado difundido por el Comité pro Santa Cruz a través de las redes sociales.
Los enfrentamientos, la más violenta registrada en los 21 días del paro indefinido en el departamento cruceño, se iniciaron por la mañana cuando una marcha partió desde el parque Urbano y un grupo de encapuchados comenzó a arremeter con los puntos de bloqueo que estaban a su paso.
La acción provocó un enfrentamiento entre personas que permanecían en sus puntos de bloqueo, mientras que los encapuchados y los policías comenzaron a reprimir a las personas que acataban la medida determinada por el cabildo cruceño.
En medio del pedido de cese de hostilidades y actos de violencia en las calles cruceñas, el gobernador Luis Fernando Camacho salió a censurar al Gobierno nacional, a quien acusa de querer judicializar una demanda pacífica –refiriéndose al paro indefinido que se impulsa en la región y que cumple su día 21 de protestas- y utilizar a autoridades públicas para encabezar estos hechos.
Camacho apuntó como cabecillas de los grupos vandálicos a autoridades de instituciones públicas del Estado, entre ellos el director departamental de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT), Luis Alberto Flores; el concejal masista José Quiroz y el dirigente gremial de los mañaneros de la Feria Barrio Lindo, René Troncoso.
Por otro lado, en conferencia de prensa, el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, sostuvo que hay “decenas de personas heridas y daños económicos considerables”, que se registraron principalmente en los enfrentamientos de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, en la avenida Irala, y de la Central Obrera Departamental (COD), en la calle Republiquetas.
El Diario de Bolivia

